viernes, 4 de mayo de 2018

ORACIONES PARA EL PRIMER VIERNES DE MES DE MAYO, SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


PRIMER VIERNES DE MAYO
DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS




BREVE CONSIDERACIÓN.- Jesús a su discípula Margarita María de Alacoque: "Si me amas, recibe, hija mía, la Cruz que te mando; llévala en tu corazón, viviendo crucificada a todo; abrázate con ella, porque  Yo la amo, y Yo, que te amo también a ti, te la he obsequiado como prueba, la más segura; del amor infinito que te profesa mi Sagrado Corazón... Recuerda que el lecho de mis esposas más queridas es la Cruz, de la cual hice mis delicias por tu amor".




ORACIÓN
Aspiraciones al Sagrado Corazón de Jesús

Salve, Corazón de Jesús; sálvame.
Salve, Corazón de mi Creador; perfeccióname.
Salve, Corazón de mi Juez; perdóname.
Salve, Corazón de mi Salvador; rescátame.
Salve, Corazón de mi Padre; gobiérname.
Salve, Corazón de mi Esposo; ámame.
Salve, Corazón de mi Maestro; enséñame.
Salve, Corazón de mi Rey; coróname.
Salve, Corazón de mi Bienhechor; enriquéceme.
Salve, Corazón de mi Pastor; guárdame.
Salve, Corazón de mi Hermano; acompáñame.
Salve, Corazón todo caridad; abrásame.

¡Oh Jesús, mi soberano bien!, yo te amo, no por el galardón prometido, sino puramente por amor de Ti; yo te amo sobre todo cuanto hay de amable, y más que a mi mismo. A la faz del cielo y de la tierra protesto que, aunque para vivir amándote tenga que ser perseguido y deba arrastrar la muerte, ayudado por tu gracia repetiré siempre con San Pablo: no hay criatura alguna que sea capaz de apartarme de la caridad del Corazón de Nuestro Señor Jesucristo, a quien amo y quiero amar eternamente. Así sea.

(De Santa Margarita María de Alacoque)




QUINTA PROMESA:
"Bendeciré con superabundancia de gracias todas sus empresas".


(Recitemos las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús en gratitud a la promesa y para que se cumpla en nosotros...)



LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, ten piedad de nosotros.
R: Cristo, ten piedad de nosotros.
V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, óyenos.
R: Cristo, óyenos.
V: Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos.

V: Dios, Padre celestial,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Hijo, Redentor del mundo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Espíritu Santo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Trinidad Santa, un solo Dios,

R: ten piedad de nosotros.

V: Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.
R: Ten piedad de nosotros.
V: Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el
seno de la Virgen María, R/.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al
Verbo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, R/.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, R/.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor, R/.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad, R/.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, R/.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, R/.
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, R/.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, R/.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros
de la sabiduría y la ciencia, R/.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud
de la divinidad, R/.
Corazón de Jesús, en quién el Padre halló sus
complacencias, R/.
Corazón de Jesús, en cuya plenitud todos hemos recibido, R/.
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, R/.
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, R/.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, R/.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, R/.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, R/.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos, R/.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, R/.
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, R/.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, R/.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, R/.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, R/.
Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan, R/.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren
y esperan, R/.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, R/.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: perdónanos, Señor.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: óyenos, Señor.
V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: ten piedad y misericordia de nosotros.
V: Jesús, manso y humilde de corazón,
R: haz nuestro corazón semejante al Tuyo.
V: Sagrado Corazón de Jesús,
R: en Vos confío.

V: Sagrado Corazón de María,
R: salvad el alma mía.

V: Jesús y María os quiero con toda mi alma,
R: salvad almas y salvad el alma mía.



UNA PALABRA DE MARGARITA MARÍA DE ALACOQUE A SUS HERMANOS ASOCIADOS: 

"Cuando te encuentres en un abismo de sequedad espiritual y de impotencia par amar..., cuando te halles en un abismo de pobreza en virtud y de gran debilidad..., cuando te sientas en un abismo de orgullo y de amor propio, entra entonces en el Sagrado Corazón  y pierdete en ese abismo de caridad, de riqueza inagotable y de humildad profunda."

Un PadreNuestro y AveMaría por los agonizantes y pecadores.



ACTO DE CONSAGRACIÓN
SE SOR MARÍA DEL DIVINO CORAZÓN

Amabilísimo Jesús, yo me consagro de nuevo y sin reserva a tu Divino Corazón. Te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con todas sus potencias y mi ser todo entero. Te consagro mis pensamientos, palabras, obras, todos mis sufrimientos y trabajos, todas mis esperanzas, consuelos y alegrías. Especialmente te consagro mi pobre corazón para que no ame sino a Ti y se consuma como víctima en las llamas de tu amor. Acepta, !oh Corazón divino!, el deseo que tengo de consolarte y de pertenecerte para simpre. Toma de tal manera posesión de mí, que yo no tenga otra libertad que la de amarte, ni otra vida que sufrir y morir por Ti. Pongo en Ti toda mi confianza, una confianza sin límites, y espero de tu misericordia infinita perdón de todos mis pecados. Deposito en tus manos todos mis intereses, principalmente el de mi salvación eterna.

Prometo amarte y honrarte hasta el último momento de mi vida, y ayudado de tu divina gracia, prometo propagar con celo ardiente el culto de tu Sacratísimo Corazón. !Oh divino Corazón de Jesús!, dispón de mí como te agrade, no quiero más recompensa que tu mayor gloria y tu santo amor. Concédeme la gracia de hacer mi morada en tu Sacratísimo Corazón; allí es donde quiero pasar los días de mi vida y exhalar mi último suspiro.

Haz también de mi  corazón tu morada y el lugar de tu reposo, para quedarnos así íntimamente unidos, hasta que un día pueda yo alabarte, amarte y poseerte por toda la eternidad y cantar para siempre las misericordias de tu dulcísimo Corazón. Amén


Corazón Divino de Jesús, ten misericordia de nosotros (Tres veces)

Corazón Inmaculado de María, ruega por nosotros.

San José, Ruega por nosotros.

Santa Margarita María de Alacoque, ruega por nosotros.


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 4 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
4 mayo




Ser enviado por Jesucristo a cualquier ambiente para evangelizarlo: nada más hermoso, aunque también nada más exigente, ya que esto interesa y atrapa a toda la persona y para toda la vida.

Quien siembre Evangelio, produce fruto, aunque sean otros los que lo recojan. La tarea del apóstol es sembrar con la única preocupación de sembrar buena semilla.


P. Alfonso Milagro

MAYO, MES DE MARÍA: DÍA 4


Cuarto día: Explicación de las letanías



Kyrye eleison

¡Señor ten piedad de nosotros! La Iglesia, poniendo esas palabras al comienzo de las letanías quiere hacernos recordar que es necesario, antes de la oración, buscar en el seno de la misericordia de Dios la gracia y los auxilios que puedan hacerla agradable y saludable para nosotros. Se dirige en primer lugar a Dios Padre, que siendo el Padre de las misericordias y el Dios de toda consolación, está siempre listo a concedernos una renovación de sus grandes misericordias, cuando se la pedimos con las disposiciones que exige de nosotros.

Christe eleison

¡Cristo, ten misericordia de nosotros!  Para convencernos de la benéfica misericordia de Jesucristo, abramos el Evangelio que refiere los prodigios de su misericordia y sigamos la secuencia. Cuántos efectos misericordiosos no han experimentado los hombres en el tiempo que ha vivido entre ellos, No veremos a nadie que haya implorado sobre el cuál no se haya detenido. Tendió la mano auxiliadora a todos los desventurados, devolviendo la vista a los ciegos, el oído a los sordos, la palabra a los mudos y la vida a los muertos; cuantos se dirigieron a él lo hicieron exclamando: ¡Jesucristo, ten misericordia de nosotros!

Kyrye eleison

¡Señor ten piedad de nosotros! Al Espíritu Santo, a ese Dios de amor y de caridad, que gusta comunicarse con las almas fervientes hay que dirigir, sin cesar, votos ardientes y sinceros en nuestras necesidades y, sobre todo en el estado de pecado. Es él quien va delante del pecador por su misericordia. Es Aquél que habiéndole prevenido, lo llama; que habiéndolo llamado lo justifica y que, habiéndolo justificado, lo conduce por los senderos de la justicia, y así, elevado a la perfección por el don de la perseverancia, para darle la corona de la gloria. Tales son los grados de la gracia del Espíritu Santo para aquellos que, en la efusión de un corazón destinado a recibir sus divinas influencias, le piden, por el fervor de sus oraciones, la pureza de sus deseos y la solicitud de su divino amor

Ejemplo

Santa Matilde, leyendo un día esas divinas palabras del Salvador mostrando a la Santísima Virgen: Mujer he ahí a tu Hijo, se sintió inspirada de pedir al Hijo de Dios que la hiciera partícipe de la gracias concedida a san Juan, para que esas palabras que fueron pronunciadas en el Calvario, pudieran ser dichas nuevamente, en su favor, a la Santísima Virgen: Mujer he ahí a tu hijo. No terminó de decir su oración y ya sentía su efecto; escuchó la adorable voz del Salvador recomendara especialmente a los cuidados de su Santísima Madre, en consideración a la Sangre que había derramado por el alma de esta hija, que era su esposa por los santos compromisos que había asumido con Él. Mechtilde. Colmada de dicha y de confianza delante de tal recomendación, fue movida a hacer el mismo pedido a favor de aquellos de aquellos que lo solicitaran: y el divino Salvador se dignó hacerle entender que no rechazaría nunca a quien se lo pidiera con fervor. Pidámosle, pues, que quiera entregarnos a María como sus hijos, eligiéndola nosotros mismos como nuestra Madre.

No olvidemos nunca que la Santísima Virgen es nuestra mediadora delante de Dios. Recurramos a menudo a su poderosa intercesión.


Traducido del francés por José Gálvez Krüger para ACI Prensa

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 4 MAYO 2018


Lecturas de hoy Viernes de la 5ª semana de Pascua
Hoy, viernes, 4 de mayo de 2018



Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (15,22-31):

EN aquellos días, los apóstoles y los presbíteros con toda la Iglesia acordaron elegir algunos de ellos para mandarlos a Antioquía con Pablo y Bernabé. Eligieron a Judas, llamado Barsabá, y a Silas, miembros eminentes entre los hermanos, y enviaron por medio de ellos esta carta:
«Los apóstoles y los presbíteros hermanos saludan a los hermanos de Antioquía, Siria y Cilicia provenientes de la gentilidad. Habiéndonos enterado de que algunos de aquí, sin encargo nuestro, os han alborotado con sus palabras, desconcertando vuestros ánimos, hemos decidido, por unanimidad, elegir a algunos y enviároslos con nuestros queridos Bernabé y Pablo, hombres que han entregado su vida al nombre de nuestro Señor Jesucristo. Os mandamos, pues, a Silas y a Judas, que os referirán de palabra lo que sigue: Hemos decidido, el Espíritu Santo y nosotros, no imponeros más cargas que las indispensables: que os abstengáis de carne sacrificada a los ídolos, de sangre, de animales estrangulados y de uniones ilegítimas. Haréis bien en apartaros de todo esto. Saludos».
Los despidieron, y ellos bajaron a Antioquía, donde reunieron a la comunidad y entregaron la carta. Al leerla, se alegraron mucho por aquellas palabras alentadoras.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 56,8-9.10-12

R/. Te daré gracias ante los pueblos, Señor

Mi corazón está firme, Dios mío,
mi corazón está firme.
Voy a cantar y a tocar:
despierta, gloria mía;
despertad, cítara y arpa;
despertaré a la aurora. R/.

Te daré gracias ante los pueblos, Señor;
tocaré para ti ante las naciones:
por tu bondad, que es más grande que los cielos;
por tu fidelidad, que alcanza las nubes.
Elévate sobre el cielo, Dios mío,
y llene la tierra tu gloria. R/.



Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (15,12-17):


EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Este es mí mandamiento: que os améis unos a otros como yo os he amado.
Nadie tiene amor más grande que el que da la vida por sus amigos.
Vosotros sois mis amigos si hacéis lo que yo os mando.
Ya no os llamo siervos, porque el siervo no sabe lo que hace su señor: a vosotros os llamo amigos, porque todo lo que he oído a mi Padre os lo he dado a conocer.
No sois vosotros los que me habéis elegido, soy yo quien os he elegido y os he destinado para que vayáis y deis fruto, y vuestro fruto permanezca.
De modo que lo que pidáis al Padre en mi nombre os lo dé. Esto os mando: que os améis unos a otros».

Palabra del Señor




«Éste es el mandamiento mío: que os améis los unos a los otros como yo os he amado»


Rev. D. Carles ELÍAS i Cao 
(Barcelona, España)

Hoy, el Señor nos invita al amor fraterno: «Que os améis los unos a los otros como yo os he amado» (Jn 15,12), es decir, como me habéis visto hacer a mí y como todavía me veréis hacer. Jesús te habla como a un amigo, pues te ha dicho que el Padre te llama, que quiere que seas apóstol, y que te destina a dar fruto, un fruto que se manifiesta en el amor. San Juan Crisóstomo afirma: «Si el amor estuviera esparcido por todas partes, nacería de él una infinidad de bienes».

Amar es dar la vida. Lo saben los esposos que, porque se aman, hacen una donación recíproca de su vida y asumen la responsabilidad de ser padres, aceptando también la abnegación y el sacrificio de su tiempo y de su ser a favor de aquellos que han de cuidar, proteger, educar y formar como personas. Lo saben los misioneros que dan su vida por el Evangelio, con un mismo espíritu cristiano de sacrificio y de abnegación. Y lo saben religiosos, sacerdotes y obispos, lo sabe todo discípulo de Jesús que se compromete con el Salvador.

Jesús te ha dicho un poco antes cuál es el requisito del amor, de dar fruto: «si el grano de trigo no cae en tierra y muere queda él solo; pero si muere da mucho fruto» (Jn 12,24). Jesús te invita a perder tu vida, a que se la entregues a Él sin miedo, a morir a ti mismo para poder amar a tu hermano con el amor de Cristo, con amor sobrenatural. Jesús te invita a llegar a un amor operante, bienhechor y concreto; así lo entendió el apóstol Santiago cuando dijo: «Si un hermano o una hermana están desnudos y carecen del sustento diario, y alguno de vosotros les dice: ‘Id en paz, calentaos y hartaos’, pero no les dais lo necesario para el cuerpo, ¿de qué sirve? Así también la fe, si no tiene obras, está realmente muerta» (2,15-17).

BUENOS DÍAS





jueves, 3 de mayo de 2018

MAYO, MES DE MARÍA: DÍA 3


Tercer día: Las letanías de la Santísima Virgen



Las letanías de la Santísima Virgen son una recopilación de alabanzas en honor a María, un resumen de los sentimientos de los Concilios, de los Papas y de los santos. En su fórmula actual, se usaron primeramente en Italia, en el santuario de nuestra Señora de Loreto. Las letanías de difundieron por toda la cristiandad, y se convirtieron en la oración favorita de todas las comunidades cristianas y los frutos de salvación fueron tan grandes que, la Sede Apostólica no sólo las aprobó sino además las enriqueció con muchísimas indulgencias. Mediante una constitución, fechada el 15 de julio de 15587, el papa Sixto V concedió una indulgencia de 200 días a quienes, con corazón contrito, recitaran las letanías. Benedicto XIV, ratificó esta indulgencia en 1728 y el Soberano Pontífice Pío VII la aumentó a 300 días, agregando una indulgencia plenaria a ganar, en la s festividades de la Santísima Virgen, por todos aquellos que reciten las letanías, con la condición que en esos días de fiesta, se confiesen, comulguen y visiten una iglesia pública, rezando por las intenciones del Santo Padre.

Ejemplo

Nuestra Señora de Laus, situada a 8 kilómetros de Garp, fue fundada, hace tres siglos, por una simple pastora llamado Benedicto Rencurel, más tarde llamada Hermana Benedicto, porque se asoció a la Tercera Orden de Santo Domingo. Esta alma de elite había escuchado decir a un predicador que la Santísima Virgen es buena y todo misericordiosa, concibió un violento deseo de verla y pidió a María con las más ardientes oraciones que se le mostrara. María se le apareció, no una, sino frecuentemente, y esto durante cincuenta y seis años enteros. Antes de hacer de Benedicto su amiga y la dispensadora de sus gracias, la Santísima Virgen se dignó hacerla su alumna, y cuando tuvo estrechamente unida el alma de la joven pastora por la atracción irresistible de su belleza, le comenzó a hablar, para instruirla, probarla y alentarla. Para ponerse al alcance de la inteligencia poco cultivada de la hija de las montañas, descendió a familiaridades que nos sorprenderían, si no supiésemos que la bondad de María no tiene límites. Incluso no desdeño enseñarle a rezar, como lo hacen las madres, repitiendo palabra por palabra una oración a sus hijos; así fue como aprendió las letanías, hasta entonces desconocidas en el país, encargándole que las enseñara, a su turno, a sus compañeras y que las repitiera cada tarde con ellas. Las jóvenes hijas de Avançon y de Valsère se pusieron, prontament, como las de Saint-Etienne, a recitar las letanías de la Santísima Virgen: todas las procesiones que llegan a Laus las cantan subiendo la montaña; toda misa celebrada en el altar de María esta seguido de sus letanías que se vuelven a decir todos los sábados, y todos los domingos, en un ambiente que no hay sino en Laus y que remueve todas la fibras del alma

Recitemos con más piedad las letanías de la Santísima Virgen cuando hagamos nuestra oración de la tarde



Traducido del francés por José Gálvez Krüger para ACI Prensa

MAYO, MES DE MARÍA: DÍA 2


Segundo día: La devoción a la Santísima Virgen




Hay en la Madre de Dios una admirable apropiación del ministerio de la mediación, sea por nuestra parte, sea por la parte de su divino Hijo, sea, finalmente por su propia parte.

1º Por nuestra parte. En efecto, no hay nada en ella que sea temible: es una pura criatura. En ella la divinidad no existe en ningún grado. Y como no tiene divinidad, no está en ella el ejercer la justicia. Dependiente de Dios, como nosotros, es nuestra hermana; podemos recurrir a ella sin ningún temor y comenzar de alguna manera, así, el aprendizaje de la confianza hacia su hijo.

2º Por parte de ese Hijo, por Medio de María se puede esperar todo; porque es la más perfecta y la más elevada de las criaturas, que tiene una relación necesaria con Dios, y que no está –oso decirlo así – menos unida a la humanidad de su divino hijo que lo que esta humanidad está unida a la divinidad

3º Por su parte, finalmente, ella es Madre y, maravillo recurso, Madre de las dos partes: Madre de Dios, Madre de los hombres; que puede obtener todo como Madre de Dios, que quiere conceder todo como Madre de los hombres, y por tanto más autorizada e interesada incluso a concurrir de esta manera en nuestra salvación, que fue por este único fin que fue elegida y al que debe su gloriosa Maternidad (Aug. Nicolas).

Ejemplo

La hoja de la conversión de Francfort (1849, nº 205 y nº 207) da detalles sobre la solemnidad que tuvo lugar con ocasión del centenario del nacimiento del poeta Goethe, nacido en Francfort en 1749. Un testigo ocular da cuenta del entusiasmo del pueblo, que había ornado la estatua del gran hombre. Súbitamente algunos espectadores propusieron a la masa visitar la tumba de la madre de Goethe. Agregaron que no convenía, después de haber ovacionado al hijo, olvidar enteramente a la madre que le había dado la vida. La multitud siguió en masa a los que habían hecho la proposición hasta el cementerio, donde la solemnidad recomenzó. La Iglesia católica, exaltando el culto de la Virgen, pretende también que no es conveniente olvidar rendirle honores a la Madre que adora al Hijo.
Honremos a María para complacer a Jesús, su divino Hijo

Traducido del francés por José Gálvez para ACI Prensa

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 3 MAYO 2018


Lecturas de hoy San Felipe y Santiago, apóstoles
 Hoy, jueves, 3 de mayo de 2018



Primera lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,1-8):

Os recuerdo, hermanos, el Evangelio que os proclamé y que vosotros aceptasteis, y en el que estáis fundados, y que os está salvando, si es que conserváis el Evangelio que os proclamé; de lo contrario, se ha malogrado vuestra adhesión a la fe. Porque lo primero que yo os transmití, tal como lo había recibido, fue esto: que Cristo murió por nuestros pecados, según las Escrituras; que fue sepultado y que resucitó al tercer día, según las Escrituras; que se le apareció a Cefas y más tarde a los Doce; después se apareció a más de quinientos hermanos juntos, la mayoría de los cuales viven todavía, otros han muerto; después se le apareció a Santiago, después a todos los apóstoles; por último, se me apareció también a mí.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 18,2-3.4-5

R/. A toda la tierra alcanza su pregón

El cielo proclama la gloria de Dios,
el firmamento pregona la obra de sus manos:
el día al día le pasa el mensaje,
la noche a la noche se lo susurra. R/.

Sin que hablen, sin que pronuncien, 
sin que resuene su voz,
a toda la tierra alcanza su pregón,
y hasta los límites del orbe su lenguaje. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,6-14):

En aquel tiempo, dijo Jesús a Tomás: «Yo soy el camino, y la verdad, y la vida. Nadie va al Padre, sino por mí. Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto.»
Felipe le dice: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
Jesús le replica: «Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, hace sus obras, Creedme: yo estoy en el Padre, y el Padre en mí. Si no, creed a las obras. Os lo aseguro: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aún mayores. Porque yo me voy al Padre; y lo que pidáis en mi nombre, yo lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Si me pedís algo en mi nombre, yo lo haré.»

Palabra del Señor




«Yo soy el camino, la verdad y la vida. (...) El que me ha visto a mí, ha visto al Padre»

Rev. D. Joan SOLÀ i Triadú 
(Girona, España)


Hoy celebramos la fiesta de los apóstoles Felipe y Santiago. El Evangelio hace referencia a aquellos coloquios que Jesús tenía sólo con los Apóstoles, y en los que procuraba ir formándolos, para que tuvieran ideas claras sobre su persona y su misión. Es que los Apóstoles estaban imbuidos de las ideas que los judíos se habían formado sobre la persona del Mesías: esperaban un liberador terrenal y político, mientras que la persona de Jesús no respondía en absoluto a estas imágenes preconcebidas.

Las primeras palabras que leemos en el Evangelio de hoy son respuesta a una pregunta del apóstol Tomás. «Yo soy el camino, la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí» (Jn 14,6). Esta respuesta a Tomás da pie a la petición de Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta» (Jn 14,8). La respuesta de Jesús es —en realidad— una reprensión: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe?» (Jn 14,9).

Los Apóstoles no acababan de entender la unidad entre el Padre y Jesús, no alcanzaban a ver al Dios y Hombre en la persona de Jesús. Él no se limita a demostrar su igualdad con el Padre, sino que también les recuerda que ellos serán los que continuarán su obra salvadora: les otorga el poder de hacer milagros, les promete que estará siempre con ellos, y cualquier cosa que pidan en su nombre, se la concederá.

Estas respuestas de Jesús a los Apóstoles, también nos las dirige a todos nosotros. San Josemaría, comentando este texto, dice: «‘Yo soy el camino, la verdad y la vida’. Con estas inequívocas palabras, nos ha mostrado el Señor cuál es la vereda auténtica que lleva a la felicidad eterna (...). Lo declara a todos los hombres, pero especialmente nos lo recuerda a quienes, como tú y como yo, le hemos dicho que estamos decididos a tomarnos en serio nuestra vocación de cristianos».

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 3 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
3 mayo



Toda la voluntad de Jesús se resume en una sola palabra: amar. Sólo así se cumple la voluntad de Dios y la misma voluntad del Hijo, que no es otra que la voluntad del Padre.

Amar es darse, saber qué puedes hacer tú por el Cristo que vive en tu prójimo, inmolarte por tu prójimo, cómo Cristo se inmoló por ti.

Por eso Jesús nos pide que amemos a los demás, no como a nosotros nos parezca, o nos convenga, sino como yo los he amado. ¡Amar a los demás como Cristo los ama!

Él dio la vida y se dio a sí mismo; él ama al prójimo en mí y desde mí. Amar como él es no dejarse llevar del egoismo, sino amar con sacrificio; el que ama así, ama como Cristo y se identifica con él y en esto se conoce si tiene vida espiritual, si es cristiano de verdad.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 2 MAYO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
2 mayo



Jesús prevé las dificultades y los obstáculos que van a encontrar sus discípulos para perseverar, y por eso les advierte: Permanezcan en mi amor. Y les dice de qué forma han de permanecer. Cumpliendo mis mandamientos.

Permanezcan en mi amor, nos dice Jesús, ya que tan sólo la perseverancia en el amor es lo que dará valor a nuestros actos; empezar es fácil, perseverar ya es más difícil.


P. Alfonso Milagro

BUENOS DÍAS




martes, 1 de mayo de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 1 MAYO, SAN JOSÉ OBRERO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
1 mayo



Algo que debe preocuparnos hondamente es la unidad que ha de reinar en la Iglesia y entre todos los hermanos.

Unidos en la fe y unidos en la caridad. Ese debe ser nuestro lema y ahí deben converger todos nuestros esfuerzos.

Manteniendo las diferencias que hacen a la personalidad de cada uno, vivir unidos en el amor del Señor.

Ha de ser el amor del Señor el que haga que esas diferencias no lleguen al corazón y no se manifiesten en las obras.

El cristiano no puede dar a sus hermanos el antitestimonio de una desintelingencia, de la desunión, de la ausencia de la caridad. Cristo ha de ser el adhesivo de los corazones de los hermanos y ese adhesivo en ninguna parte se halla mejor que en la oración; es muy difícil, por no decir imposible, que dos hermanos que oren juntos con sinceridad, no se vuelvan a unir en el amor del Señor.


P. Alfonso Milagro

EL EVANGELIO DE HOY MARTES 1 MAYO 2018, SAN JOSÉ OBRERO


Lecturas de hoy Martes de la 5ª semana de Pascua
Hoy, martes, 1 de mayo de 2018



Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (14,19-28):

EN aquellos días, llegaron unos judíos de Antioquía y de Iconio y se ganaron a la gente; apedrearon a Pablo y lo arrastraron fuera de la ciudad, dejándolo ya por muerto. Entonces lo rodearon los discípulos; él se levantó y volvió a la ciudad.
Al día siguiente, salió con Bernabé para Derbe. Después de predicar el Evangelio en aquella ciudad y de ganar bastantes discípulos, volvieron a Listra, a Iconio y a Antioquia, animando a los discípulos y exhortándolos a perseverar en la fe, diciéndoles que hay que pasar muchas tribulaciones para entrar en el reino de Dios.
En cada Iglesia designaban presbíteros, oraban, ayunaban y los encomendaban al Señor, en quien habían creído. Atravesaron Pisidia y llegaron a Panfilia. Y después de predicar la Palabra en Perge, bajaron a Atalía y allí se embarcaron para Antioquia, de donde los habían encomendado a la gracia de Dios para la misión que acababan de cumplir. Al llegar, reunieron a la Iglesia, les contaron lo que Dios había hecho por medio de ellos y cómo había abierto a los gentiles la puerta de la fe. Se quedaron allí bastante tiempo con los discípulos.

Palabra de Dios

Salmo
Sal 144,10-11.12-13ab.21

R/. Que tus fieles, Señor, proclamen la gloria de tu reinado

Que todas tus criaturas te den gracias, Señor,
que te bendigan tus fieles.
Que proclamen la gloria de tu reinado,
que hablen de tus hazañas. R/.

Explicando tus hazañas a los hombres,
la gloria y majestad de tu reinado.
Tu reinado es un reinado perpetuo,
tu gobierno va de edad en edad. R/.

Pronuncie mi boca la alabanza del Señor,
todo viviente bendiga su santo nombre
por siempre jamás. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,27-31a):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no turbe vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: “Me voy y vuelvo a vuestro lado”. Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda creáis.
Ya no hablaré mucho con vosotros, pues se acerca el príncipe del mundo; no es que él tenga poder sobre mi, pero es necesario que el mundo comprenda que yo amo al Padre, y que, como el Padre me ha ordenado, así actúo yo».

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio de hoy martes, 1 de mayo de 2018
Pepe Lillo, cmf

Tus amigos, Señor, proclaman la gloria de tu reinado.



San José Obrero

La Buena Noticia se extiende. La comunidad de discípulos va creciendo en número y se organiza progresivamente. ¡Todo un notición en la cuenta de “beneficios” de la empresa apostólica. Si el autor de los Hechos hubiera vivido este tiempo de economía globalizada, no hubiera sido extraño que acogiera un lenguaje empresarial y economicista. De regreso a la sede de la empresa desde donde fueron enviados aquellos representantes, y tras haber pasado largo tiempo y no pocas peripecias, retornan gozosos transmitiendo a los gerentes y promotores que el “proyecto” prospera ventajosamente; se han fundado nuevas sedes, estableciendo representantes en cada lugar y que el coste en dificultades, desvelos, ayunos, fríos, calores, golpes, cansancios… está largamente superado con el beneficio, en bolsa. ¡Acaso no hablamos del “negocio de la salvación”!

Por supuesto que el testigo y discípulo debe acometer la empresa de la extensión del Reino y el anuncio del Evangelio. Pero los primeros renglones del Evangelio de hoy nos ponen una pauta importante para que no entendamos esta tarea desde los sobresaltos de las cotizaciones económicas. “Mi paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy como la da el mundo”. Éste es un negocio que acoge la Paz y la transmite en nombre del Señor, y que tiene muy poco que ver con los valores y varemos de este mundo; el gozo del discípulo no está en las seguridades del “capital” ni en la cuantía de los seguros de vida, ni en la capacidad de tener más o de consumir sin que tiemble la tarjeta de débito. Aunque también deberíamos revisar nuestros varemos del “negocio pastoral”. El buen hacer del anuncio del evangelio tampoco se mide por los criterios del mundo.

La Paz del Reino suele estar bastante lejos del éxito popular; resulta peligroso confundir el anuncio coherente del evangelio con alargar la lista de nuestros prosélitos, llenar plazas de manifestaciones “religiosas” o responder a los rechazos, golpes, persecuciones… con diatribas violentas de anatema, en lugar de vencer temores por acercarnos a quien necesita realmente de la Paz del evangelio por más que resulte insatisfactorio y poco reconocido. Es curioso que las mayores críticas de Pablo no se dirigen contra quienes le rechazan y maltratan, sino contra quienes desde dentro del seno de la comunidad falsean la autenticidad del mensaje y hace fraudulento negocio evangélico, las más de las veces en propio interés.

Hoy día de San José Obrero, es buena tarea que revisemos la calidad de nuestro trabajo en la empresa del Reino. No vaya a ser que en más de una posición estemos en quiebra y malnegociando el Patrimonio Evangélico.

Que tengáis buen día:
Pepe Lillo cmf.

HOY 1 DE MAYO ES LA FIESTA DE SAN JOSÉ OBRERO, PATRONO DE LOS TRABAJADORES



San José, Obrero
Mayo 1



Hoy la Iglesia recuerda, en el día de los trabajadores, a san José, obrero.

Pablo VI se ha expresado al respecto: "Vosotros, los hijos del trabajo, que durante siglos habéis sido los esclavos de la labor, buscad a aquel que declara que la vida es sagrada, que el obrero es libre de las cadenas que la primacía del materialismo y del egoísmo económico ha soldado no sólo en torno de los puños de los trabajadores, sino en torno de su corazón y de su espíritu... Buscad un principio, una razón que haga a los hombres iguales, solidarios entre sí, y que les devuelva la fraternidad. Y ello no en el odio contra otros hombres... Ya que todos viven en una comunidad natural, que traten de formar una sociedad humana y que sientan la grandeza de ser un pueblo". 

El mundo humano es el mundo del trabajo, hecho por la inteligencia, a través de las manos que en medio de la naturaleza señalaron el camino del progreso y la cultura. Dios concedió manos a otras especies, pero sólo a la mano del hombre le dio el carácter de herramienta. Toda la técnica sobre la cual se asienta la civilización es prolongación de esa mano que Dios otorgó al hombre.

Hoy celebramos al padre nutricio de Jesús, justo y humilde carpintero de Nazaret, que pasa la vida no sólo en la meditación y la oración, sino también en las fatigas de su artesanía. José es el símbolo de la prudencia, del silencio, de la generosidad, de la dignidad y de la aplicación en el trabajo; también lo es de los derechos y de los deberes respecto del trabajo.

San José fue un auténtico obrero en el pleno sentido de la palabra, y el único hombre que compartió con el Hijo de Dios la tarea de todos los días.

Recordamos hoy a todos los trabajadores de nuestra patria y del mundo, pidiendo al cielo para que sean instrumento de paz, de evangelización, de serena inteligencia, de valor y de confianza en sí mismos, de esperanzas de bien y de fervientes voluntad, dignos y sin retaceos en la hermandad de los hombres. Hoy la Iglesia recuerda, en el día de los trabajadores, a san José, obrero.

Juan Pablo II enseña que los hombres descubren pronto la cruz en su trabajo; precisamente por ello el esfuerzo humano es redentor, pues Cristo lo ha unido a su pasión: también él fue obrero y predicó su evangelio del trabajo conociendo íntimamente esta realidad que tiene por protagonistas a todos los hombres y mujeres del mundo.

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