lunes, 21 de septiembre de 2015

ORACIÓN A LA VIRGEN DE LA CARIDAD, PATRONA DE CUBA


Oración a la Virgen de la Caridad
Patrona de Cuba



Santa María de la Caridad
que viniste como mensajera de paz,
flotando sobre el mar.

Tú eres la Madre de todos los cubanos.
A ti acudimos, Santa Madre de Dios,
para honrarte con nuestro amor de hijos.

En tu corazón de Madre ponemos
nuestras ansias y esperanzas,
nuestros afanes y nuestras súplicas;

Por la Patria desgarrada,
para que entre todos construyamos
la paz y la concordia.

Por las familias,
para que vivan la fidelidad y el amor.
Por los niños, para que crezcan sanos 
corporalmente y espiritualmente.

Por los jóvenes para que afirmen su fe y 
su responsabilidad en la vida y
en lo que da el sentido a la vida.

Por los enfermos y marginados,
por los que sufren en soledad,
por los que están lejos de la Patria,
y por todos los que sufren en su corazón.

Por la Iglesia Cubana 
y su misión evangelizadora,
por los sacerdotes y diáconos,
religiosos y laicos.

Por la victoria de la justicia
y del amor en nuestro pueblo.

¡Madre de la Caridad,
bajo tu amparo nos acogemos!

¡Bendita tú entre todas las mujeres
y bendito Jesús, el fruto de tu vientre!
A Él la gloria y el poder,
por los siglos de los siglos.

AMEN. 
(con licencia eclesiástica)

Oraciones finales:
Padre Nuestro, 3 Avemarías y Gloria al Padre

LAS VERDADES QUE LA VIRGEN DE LA CARIDAD DE CUBA NOS ENSEÑA


Las verdades que la Virgen de la Caridad nos enseña:



1 -Dios está sobre todo y todos.
La Virgen tiene las manos llenas:
    Con la derecha sostiene la Cruz, camino único de salvación, que debe ser abrazado por todos sus hijos.
    Con la izquierda sostiene a su Hijo, el Niño Dios. Así nos enseña la importancia de, imitarla a ella que fue fiel, acompañando a Jesús desde el comienzo de su vida hasta la Cruz.

2 -Ella (María) es nuestra madre y protectora. 
En tiempo de tormenta, la Virgen viene para salvar a aquellos tres Juanes, sus hijos.

La Virgen quiere salvarnos hoy de las tormentas que azotan en nuestro corazón. Ella acompañó a los Apóstoles cuando se reunieron llenos de miedo en Pentecostés. La Virgen nos adentra en su corazón maternal, santuario del Espíritu Santo donde nos forja en otros Cristos. La Madre nos protege, nos enseña e intercede por nosotros.

3 -El valor de la Familia. 
Jesús quiso nacer y tener madre. La Virgen se aparece como madre con su Hijo en los brazos. Ella es la madre de todos los que guardan la Palabra. María nos enseña la importancia de la Maternidad, la dignidad de la mujer a la que Dios mismo confía tan gran misión. Por ende, el respeto que merece. La Virgen María es la madre de todas las familias. Al recurrir a ella, la familia se consolida en la auténtica caridad que ella nos ofrece: Jesucristo.

4 -El verdadero amor a la Patria.
El pecado ha llevado al hombre a falsos conceptos de lo que es el patriotismo. En su nombre se cometen atrocidades. La Virgen nos enseña que la verdadera patria es el cielo. La patria de la tierra es amada y edificada no cuando la queremos "glorificar" según nuestras ideas humanas sino cuando hacemos la voluntad de Dios. A medida que en un país sus hijos hacen la voluntad de Dios, ese país se enaltece. "Hágase Tu voluntad en la tierra como en el cielo".

El camino de la Virgen para construir la patria es la caridad, o sea, el amor.

1 Corintios 13, 3-8   "Aunque repartiera todos mis bienes, y entregara mi cuerpo a las llamas, si no tengo caridad, nada me aprovecha. La caridad es paciente, es servicial; la caridad no es envidiosa, no es jactanciosa, no se engríe; es decorosa; no busca su interés; no se irrita; no toma en cuenta el mal; no se alegra de la injusticia; se alegra con la verdad. Todo lo excusa. Todo lo cree. Todo lo espera. Todo lo soporta. La caridad no acaba nunca"

El amor es la fuerza que une en el bien y vence todo mal.

La Virgen se confía ella misma en las manos de los tres Juanes, hombres  humildes y sencillos que para el mundo no cuentan nada.  Son ellos los que la deben introducirla en la patria y fomentar su devoción, prendiendo así la chispa que será la esperanza para la historia de la patria.

La Virgen pone el futuro de Cuba en manos de los humildes, los que no están cargados de la prepotencia de sus propias opiniones y soluciones para todo. La caridad ha de propagarse por todos los corazones hasta que nos haga capaces de sufrir por el bien del hermano, aun de ese hermano a quién antes llamaba mi enemigo. Así hacemos patria.

CASTRO REGALA AL PAPA FRANCISCO CRISTO SOBRE CRUZ HECHA CON REMOS EN MEMORIA DE BALSEROS



Castro regala al Papa Cristo sobre cruz hecha con remos en memoria de balseros





LA HABANA, 20 Sep. 15 / 09:26 pm (ACI).- Culminado su encuentro privado en el Palacio de la Revolución de La Habana esta mañana, el presidente de Cuba, Raúl Castro, obsequió al Papa Francisco un gran Cristo crucificado sobre una cruz hecha con maderos que simbolizan a los migrantes cubanos que mueren en el mar tratando de llegar a las costas de Estados Unidos.


El director de la Oficina de Prensa de la Santa Sede, P. Federico Lombardi, confirmó en conferencia de prensa que los remos del crucifijo simbolizan a los migrantes cubanos, muchos de los cuales mueren en el mar.

El crucifijo es obra del famoso artista cubano Kcho, que elaboró hace un año la cruz con los remos y añadió para esta ocasión la imagen de Cristo.

En el arte de Kcho el tema de los migrantes es constante.


El Papa Francisco ha realizado reiterados llamados a acoger a los migrantes y refugiados en distintos países del mundo, de forma particular ante el conflicto que se vive en Siria.

En una reciente entrevista con Radio Renascença el Papa recordó que “yo soy hijo de migrantes” y “sé lo que es la migración”.

IMÁGENES DE LOS MISTERIOS GOZOSOS DEL SANTO ROSARIO










domingo, 20 de septiembre de 2015

APRUEBA APARICIONES DE LA VIRGEN MARÍA OCURRIDAS EN EL SIGLO XX


Aprueban apariciones de la
 Virgen María ocurridas en el siglo XX
La Virgen de Lipa en Filipinas. Foto: dominio público





MANILA, 18 Sep. 15 / 06:25 pm (ACI).- A través de un decreto firmado el 12 de septiembre cuando la Iglesia celebra la fiesta del Santísimo Nombre de María, el Arzobispo de la isla de Lipa, Mons. Ramón Cabrera Argüelles, aprobó las apariciones de la Virgen ocurridas en ese lugar en el año 1948. Estas son las primeras apariciones marianas aprobadas oficialmente por la Iglesia en Filipinas.

Según informa la Fundación Cari Filii, en el decreto el Arzobispo Cabrera declara “con certeza moral y con las mejores intenciones y esperanzas en mente, buscando el cumplimiento de las normas de la Santa Sede, actuando por la mayor Gloria de Dios y comprobando siempre el mayor amor por la Santa Madre Iglesia, que los eventos y la aparición de 1948 conocidos también como el fenómeno mariano de Lipa y sus consecuencias incluso en tiempos recientes de hecho exhiben carácter sobrenatural y son dignos de creencia”.

El Arzobispo aprobó así la advocación a la Virgen de Lipa con el título de Mediadora de Todas las Gracias.

La historia de las apariciones

En septiembre de 1948 la Virgen María se apareció varias veces a una postulante carmelita llamada Teresita Castillo y se dio a conocer como "la Mediadora de Todas las Gracias". Desde entonces, fue creciendo la devoción popular en Filipinas, el país con más católicos de Asia.

El Arzobispo de Lipa explica que el título de "Mediadora de Todas las Gracias” se justifica porque hubo antiguos Padres de la Iglesia que lo proponían, que el Cardenal Desiderio José Mercier en Bélgica lo propuso para que se apruebe como dogma de fe y que China ya fue consagrada a María como “Mediadora de todas las Gracias” en 1942.

Para el Prelado, los sufrimientos y humillaciones padecidas por la vidente dan credibilidad firme a sus visiones y declaraciones. Solo tras su muerte se reconoció su sumisión sincera a la voluntad de Dios y la santidad en su vida cotidiana.

La Virgen le dijo a Teresita: “tú vas a sufrir, serás ridiculizada, pero no temas, porque tu fe te llevará al Cielo".

En las apariciones se vio una “lluvia de pétalos de rosa” de todos colores, una variedad que solo se da en Rusia. Hubo varias locuciones de la Virgen esos días y diversos hechos extraordinarios.

Teresita y la superiora hablaron con Mons. Alfredo Obviar, Obispo Auxiliar de Lipa y capellán del Carmelo de Lipa, que fue testigo de la lluvia de pétalos y de otros sucesos que reconoció como auténticos.

Mons. Cabrera afirma también que el decreto anterior del año 1951 que negaba el carácter sobrenatural de los hechos y que consideraba todo como un fraude tuvo "desde el temprano inicio" "una sombra de duda", puesto que los obispos firmantes acabaron señalando que sí creían en la veracidad de las apariciones.

Pese a todo, la devoción popular a la Virgen de Lipa se extendió y ahora ha sido confirmada con este decreto.

En el decreto firmado hace unos días, el Arzobispo de Lipa le da a "la Santísima Virgen Madre bajo el título de Mediadora de Todas las Gracias", el liderazgo de la "Filipinas católica y mariana en su lucha decidida en defensa de la vida, la sacralidad de la institución del matrimonio, la integridad de la familia y la importancia de la unión natural y sobrenatural entre marido y mujer".

La ayuda de la Virgen, prosigue, es "esencialísima, en la medida que Filipinas, Pueblo Amante de María", tiene una gran relevancia en la defensa de la creación, la renovación de sí mismo desde su fe en Dios, "el rechazo de la prevalencia del materialismo, el secularismo y el ateísmo" y la promoción de una "cultura de bondad, amor, generosidad, desinterés, el compartir, y la solidaridad entre los individuos y naciones".

El Papa Francisco en persona, durante su viaje a Filipinas, rezó brevemente ante la imagen de la Virgen de Lipa “Mediadora de todas las gracias” el 17 de enero de 2015 en el Palacio Arzobispal de Tacloban.

sábado, 19 de septiembre de 2015

NACE EL ALBA MARÍA


Nace el alba María
Lope de Vega



Nace el alba María
y el sol tras ella,
desterrando la noche
de nuestras penas. 

Nace el alba clara,
la noche pisa,
del cielo la risa
su paz declara;
el tiempo se para
por sólo vella,
desterrando la noche
de nuestras penas. 

Para ser señora
del cielo, levanta
esta niña santa
su luz aurora;
él canta, ella llora
divinas perlas,
desterrando la noche
de nuestras penas. 

Aquella luz pura
del Sol procede,
porque cuanto puede
le da hermosura;
el alba segura
que viene cerca,
desterrando la noche
de nuestras penas.

NARDO A LA VIRGEN MARÍA


Nardo a María
Rafael Ángel Marañón


A María, madre bendita, 
Hoy le consagro un presente,
De nardo bella varita, 
Y mi corazón ardiente. 

Corazón a ella entregado,
Mi mente a su abnegación
Por la fe en mi Cristo amado,
Que es toda mi inspiración. 

Y ofrezco a Santa María
Homenaje a su candor, 
Un trocito de poesía, 
Como ofrenda por su amor; 

Amor que nunca se enfría
Ni en la peña del dolor,
Ni en su niñez, ni en su hombría,
Ni en su postrero clamor. 

Yo sé que su amor me libra, 
De la inmodesta ilusión,
Mas vibre como ya vibra,
Mi pluma por la emoción, 

Mis palabras den cobijo
A una rendida canción,
Que anuncie con regocijo, 
La dulzura del perdón.

IMÁGENES DE LA VIRGEN MARÍA CON MENSAJES





viernes, 18 de septiembre de 2015

ORACIÓN A LA VIRGEN MARÍA


VIRGEN Y MADRE


Oh Virgen santísima,
Madre de Dios,
Madre de Cristo,
Madre de la Iglesia,
míranos clemente en esta hora.

Virgo fidélis, Virgen fiel, 
ruega por nosotros.
Enséñanos a creer como has creído tu. 
Haz que nuestra fe
en Dios, en Cristo, en la Iglesia, 
sea siempre límpida, serena, valiente, fuerte, generosa.

Mater amábilis, Madre digna de amor. 
Mater pulchrae dilectiónis, Madre del Amor Hermoso, 
¡ruega por nosotros!
Enséñanos a amar a Dios y a nuestros hermanos 
como les amaste tú;
haz que nuestro amor a los demás 
sea siempre paciente, benigno, respetuoso.

Causa nostrae laetítiae, causa de nuestra alegría, 
¡ruega por nosotros!
Enséñanos a saber captar, en la fe, 
la paradoja de la alegría cristiana, 
que nace y florece en el dolor, 
en la renuncia, 
en la unión con tu Hijo crucificado:
¡haz que nuestra alegría 
sea siempre auténtica y plena 
para podérsela comunicar a todos! 
Amén.

VIRGEN FIEL, PODEROSA Y CLEMENTE


VIRGEN FIEL, PODEROSA Y CLEMENTE



¡Oh Virgen naciente, esperanza y aurora de la salvación para todo el mundo!, vuelve benigna tu mirada maternal hacia todos nosotros, reunidos aquí para celebrar y proclamar tus glorias.

¡ Oh Virgen fiel, que fuiste siempre solícita y dispuesta a recibir, conservar y meditar la Palabra de Dios!, haz que también nosotros, en medio de las dramáticas vicisitudes de la historia, sepamos mantener siempre intacta nuestra fe cristiana, tesoro preciado transmitido por nuestros padres.

¡Oh Virgen poderosa, que con tu pie aplastas la cabeza de la serpiente tentadora!, haz que cumplamos, día tras día, nuestras promesas bautismales, con las que hemos renunciado a Satanás, a sus obras y seducciones, y sepamos dar al mundo un gozoso testimonio de esperanza cristiana.

¡ Oh Virgen clemente, que siempre has abierto tu corazón maternal a las invocaciones de la humanidad, a veces lacerada por el desamor y hasta, desgraciadamente, por el odio y la guerra! enséñanos a crecer, todos juntos, según las enseñanzas de tu Hijo, en la unidad y en la paz, para ser dignos hijos del único Padre celestial. Amén.

IMÁGENES DE LOS MISTERIOS GLORIOSOS DEL SANTO ROSARIO













miércoles, 16 de septiembre de 2015

SALUTACIONES A LA VIRGEN DE LA MERCED


Salutaciones a la Virgen de la Merced



Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todos los Ángeles y Santos del Paraíso, como Hija del Eterno Padre y te consagro mi alma con todas sus potencias. Dios te salve, María…

Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todos los Ángeles y Santos del Paraíso, como Madre de Dios Hijo y te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos. Dios te salve, María...

Yo te venero con todo el corazón, Virgen Santísima de la Merced, sobre todos los Ángeles y Santos del Paraíso, como Esposa del Espíritu Santo y te consagro mi corazón con todos sus afectos, pidiéndote que me obtengas de la santísima trinidad todos los medios y gracias que necesito para mi salvación eterna. Dios te salve, María...


IMÁGENES DE LA VIRGEN DOLOROSA






PAPA FRANCISCO: SI NO ES MADRE COMO MARÍA ¿DE QUÉ SE CONVIERTE LA IGLESIA?


Papa Francisco: Si no es madre como María ¿en qué se convierte la Iglesia?

 (Bohumil Petrik / ACI Prensa) 







VATICANO, 15 Sep. 15 / 12:33 pm (ACI).- Sin la maternidad de acogida, humildad, perdón y ternura a ejemplo de María, la Iglesia corre el riesgo de convertirse en una “asociación rígida”, sin calor humano y “huérfana”, explicó esta mañana el Papa Francisco en la Misa que presidió en la Casa Santa Marta.

Acompañado de los cardenales consejeros que colaboran con él para la reforma del Vaticano y en el día que la Iglesia celebra a Nuestra Señora de los Dolores, el Papa afirmó que “la Iglesia es madre. Es nuestra Santa Madre Iglesia, la que nos genera en el Bautismo, nos hace crecer en su comunidad y tiene esas actitudes de maternidad, mansedumbre, bondad: la Madre María y la Madre Iglesia saben acariciar a sus hijos, dan ternura. Pensar en la Iglesia sin esta maternidad es pensar en una asociación rígida, una asociación sin calor humano, huérfana”.

Según señala Radio Vaticano, el Pontífice señaló que “la Iglesia es madre y nos recibe a todos nosotros como madre: María madre, la Iglesia madre”, una maternidad que “se expresa en las actitudes de humildad, de acogida, de comprensión, de bondad, de perdón y de ternura”.

“Y donde hay maternidad y vida, hay vida, hay alegría, hay paz, se crece en paz. Cuando falta esta maternidad solo queda la rigidez, aquella disciplina, y no se sabe sonreír. Una de las cosas más bellas y humanas es sonreír a un niño y hacerlo sonreír”.

El Santo Padre reflexionó sobre una de las palabras de Jesús en la cruz dirigida a San Juan: “hijo, he aquí a tu Madre”. En efecto, dijo el Papa, “no se puede pensar en María sin pensar en ella como madre”.

Al mismo tiempo “su maternidad se ensancha en la figura de aquel nuevo hijo, se ensancha a toda la Iglesia y a toda la humanidad”.

“En este tiempo en el que, no sé si es el sentido principal, pero en el que hay un gran sentido en el mundo de orfandad, (es) un mundo huérfano, esta Palabra tiene gran importancia, la importancia de que Jesús nos dice: ‘No los dejo huérfanos, les doy una madre’. Y esto también es nuestro orgullo: tenemos una madre, una madre que está con nosotros, nos protege, que nos acompaña, que nos ayuda, también en los tiempos difíciles, en los momentos feos”.

Los monjes rusos, resaltó el Pontífice, dicen que “en los momentos de las turbulencias espirituales debemos ir debajo del manto de la Santa Madre de Dios” y de este modo, la madre “nos acoge y nos protege y cuida de nosotros”. Pero “esta maternidad de María podemos decir que va más allá de Ella, es contagiosa”.

De la maternidad de María, viene una segunda maternidad, la “maternidad de la Iglesia”.

“Que el Señor  nos haga sentir también  hoy cuando Él otra vez se ofrece al Padre por nosotros: ‘Hijo, ¡he aquí a tu madre!’”, concluyó.

martes, 15 de septiembre de 2015

EL EVANGELIO DE HOY: MARTES 15 DE SEPTIEMBRE DEL 2015 - NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


Ahí tienes a tu madre
Solemnidades y Fiestas



Juan 19, 25-27. Tiempo Ordinario. María, Nuestra Señora de los Dolores, fiel como siempre, a los pies de la cruz. 



Por: P . Clemente González | Fuente: Catholic.net 





Te adelantamos las Reflexiones del Evangelio de la 24a. Semana del Tiempo Ordinario,  del domingo 13 al sábado 19 de septiembre 2015.
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Del santo Evangelio según san Juan 19, 25-27 
Junto a la cruz de Jesús estaban su madre y la hermana de su madre, María, mujer de Cleofás, y María Magdalena. Jesús, viendo a su madre y junto a ella al discípulo a quien amaba, dice a su madre: Mujer, ahí tienes a tu hijo. Luego dice al discípulo: Ahí tienes a tu madre. Y desde aquella hora el discípulo la acogió en su casa.

Oración
Dios mío, ¡qué gran misterio de amor me propones hoy para mi meditación! A pesar de que una espada atravesó el corazón de tu Madre Santísima, ella siempre se mantuvo firme en la fe y con gran amor hoy me acoge, me ama y me enseña las virtudes que me pueden llevar a la santidad.

Petición
María, intercede por mí para que pueda hacer una buena oración.

Meditación del Papa Francisco
Nuestro camino de fe está unido de manera indisoluble a María desde el momento en que Jesús, muriendo en la cruz, nos la ha dado como Madre diciendo: “He ahí a tu madre”. Estas palabras tienen un valor de testamento y dan al mundo una Madre. Desde ese momento, la Madre de Dios se ha convertido también en nuestra Madre. En aquella hora en la que la fe de los discípulos se agrietaba por tantas dificultades e incertidumbres, Jesús les confió a aquella que fue la primera en creer, y cuya fe no decaería jamás. Y la “mujer” se convierte en nuestra Madre en el momento en el que pierde al Hijo divino. Y su corazón herido se ensancha para acoger a todos los hombres, buenos y malos, y los ama como los amaba Jesús. La mujer que en las bodas de Caná de Galilea había cooperado con su fe a la manifestación de las maravillas de Dios en el mundo, en el Calvario mantiene encendida la llama de la fe en la resurrección de su Hijo, y la comunica con afecto materno a los demás. María se convierte así en fuente de esperanza y de verdadera alegría.
La Madre del Redentor nos precede y continuamente nos confirma en la fe, en la vocación y en la misión. Con su ejemplo de humildad y de disponibilidad a la voluntad de Dios nos ayuda a traducir nuestra fe en un anuncio del Evangelio alegre y sin fronteras. De este modo nuestra misión será fecunda, porque está modelada sobre la maternidad de María. A ella confiamos nuestro itinerario de fe, los deseos de nuestro corazón, nuestras necesidades, las del mundo entero, especialmente el hambre y la sed de justicia y de paz; y la invocamos todos juntos: ¡Santa Madre de Dios! (Homilía de S.S. Francisco, 1 de enero de 2014).
Reflexión
Cuando Dios había decidido venir a la tierra había pensado ya desde toda la eternidad en encarnarse por medio de la criatura más bella jamás creada. Su madre habría de ser la más hermosa de entre las hijas de esta tierra de dolor, embellecida con la altísima dignidad de su pureza inmaculada y virginal. Y así fue. Todos conocemos la grandeza de María.

Pero María no fue obligada a recibir al Hijo del Altísimo. Ella quiso libremente cooperar. Y sabía, además, que el precio del amor habría de ser muy caro. “Una espada de dolor atravesará tu alma” le profetizó el viejo Simeón. Pero, ¡cómo no dejar que el Verbo de Dios se entrañara en ella! Lo concibió, lo portó en su vientre, lo dio a luz en un pobre pesebre, lo cargó en sus brazos de huida a Egipto, lo educó con esmero en Nazaret, lo vio partir con lágrimas en los ojos a los 33 años, lo siguió silenciosa, como fue su vida, en su predicación apostólica...

Lo seguiría incondicionalmente. No se había arrepentido de haber dicho al ángel en la Anunciación: “Hágase”. A pesar de los sufrimientos que habría de padecer. ¡Pero si el amor es donación total al amado! Ahora allí, fiel como siempre, a los pies de la cruz, dejaba que la espada de dolor le desencarnara el corazón tan sensible, tan puro de ella, su madre. A Jesús debieron estremecérsele todas las entrañas de ver a su Purísima Madre, tan delicada como la más bella rosa, con sus ojos desencajados de dolor. Los dos más inocentes de esta tierra. Aquella única inocente, a la que no cargaba sus pecados. La Virgen de los Dolores. La Corredentora.

Ella nos enseña la gallardía con que el cristiano debe sobrellevar el dolor. El dolor no es ya un maldito hijo del pecado que nos atormenta tontamente; es el precio del amor a los demás. No es el castigo de un Dios que se regocija en hacer sufrir a sus criaturas, es el momento en que podemos ofrecer ese dolor por el bien espiritual de los demás, es la experiencia de la corredención, como María. Ella miró la cruz y a su Hijo y ofreció su dolor por todos nosotros.

¿No podríamos hacer también lo mismo cuando sufrimos? Mirar la cruz. Salvar almas. La diferencia con Nuestra Madre es que en esa cruz el sufrir de nuestra vida está cargado en las carnes del Hijo de Dios. Él sufrió por nuestros pecados. Él nos redimió sufriendo. Ella simplemente miró y ayudó a su Hijo a redimirnos.

Propósito
En este día rezar a la Virgen Dolorosa para que interceda por nosotros en los mometos de enfermedad y sufrimiento y encomendar a su cuidado a los enfermos o personas que sufren que están cerca de nosotros.

Diálogo con Cristo
Jesús, aunque experimente dificultades y problemas, situaciones de sufrimiento y dolor, momentos difíciles de comprender y de aceptar, siguiendo el ejemplo de María, tengo la seguridad que todo tendrá una razón y un sentido. Sin embargo soy débil para ofrecerte que quiero ser purificado en el dolor… simplemente sé y confío en que me darás lo que necesito para entrar un día en el cielo, ¡gracias Padre mío!

lunes, 14 de septiembre de 2015

MARÍA JUNTO A LA CRUZ


María junto a la cruz
La Virgen junto a la cruz nos da otro mensaje: la cruz vale, es absolutamente necesaria para ser feliz.


Por: P. Fintan Kelly | Fuente: Catholic.net 




La voluntad de Dios significó dolor, renuncia, humillación, obediencia, silencio, ocultamiento, insultos, desprecio, hasta el momento culminante de la cruz, cuando se consumó también para Ella su pasión junto a su Hijo amado. María no tuvo nunca voluntad propia, pues su vida, su ilusión, su gozo, su paz fue siempre lo que Dios le fue descubriendo como fruto de aquel sí generoso de la anunciación.

María junto a la cruz muestra más claramente el papel que juega María en la misión de su Hijo. Vimos antes que María, en su piedad, nunca fue una persona que se aislaba de su pueblo: al orar ella lo hacía como una hija de Israel. Ahora es miembro del nuevo "Israel" que es la Iglesia o nuevo pueblo de Dios fundado por su Hijo.

¿Cuál va a ser la función de María en este nuevo pueblo de Dios? Tenemos la gran ventaja de tener a nuestras espaldas más de 2000 años de reflexión teológica sobre esto. La Tradición de la Iglesia responde espontáneamente que es ser "Madre". La Iglesia tiene una Madre, pero ¿por qué era necesario que la Iglesia tuviera una Madre?

Con la ausencia visible de Jesús a través de su muerte, los discípulos iban a quedarse huérfanos. Para suplir esa orfandad forzada por la muerte de Jesús, Él mismo los encomendó a su Madre. Lo que cada uno tiene que hacer con María es "recibirla en su casa" al estilo de San Juan Evangelista.

Este recibir a María "en su casa" es sólo una imagen para indicar una realidad más profunda: hay que tener a María como Madre, como intercesora, como ejemplo... Esto es todo lo que viene a nuestra mente al pensar en la analogía de "Madre".

No podemos pasar por alto el hecho mismo de que María estaba junto a su cruz, acompañando a su Hijo. Aquí nos muestra una faceta que ya conocemos bastante bien de su personalidad: su gran fortaleza de espíritu. El hombre delante del sufrimiento se dobla fácilmente. No aguanta ver el sufrimiento, especialmente de sus seres queridos. Es común que la mujer se afecte ante escenas sangrientas y ciertamente es bien comprensible, tomando en cuenta la gran finura de alma de la mujer.

La imagen que nos da el Evangelio de María junto a la cruz ciertamente no es de una mujer histérica, maldiciendo a los verdugos y torturadores de su Hijo. Tiene dominio de sí misma, tratando de comprender el por qué su Hijo se dejaba tratar así. Es como si la madre de un soldado contemplara a su hijo dejándose torturar por personas muy inferiores a él en fuerza física, sin hacer nada por defenderse. María sabía que Él podía liberarse como supo que podía cambiar el agua en vino en Caná.

La fortaleza de María puede decir mucho al hombre moderno tan acostumbrado a lo fácil y lo muelle. El hombre trata de erradicar la cruz de su vida. No sólo desaparece de las paredes de las casas y de las escuelas, sino especialmente de los corazones de los hombres. Parece ser que para muchos es un símbolo de poco progreso, reminiscencias de la edad media, de tiempos superados... Sin embargo, la Virgen junto a la cruz nos da otro mensaje: la cruz todavía vale, es absolutamente necesaria para ser feliz.

HIMNO - STABAT MATER A NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES


NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES
Himno – Stabat Mater


Ante el hórrido Madero
Del Calvario lastimero,
Junto al Hijo de tu amor,
¡Pobre Madre entristecida!
Traspasó tu alma abatida
Una espada de dolor.

¡Cuan penoso, cuán doliente
Ver en tosca Cruz pendiente
Al Amado de tu ser!
Viendo a Cristo en el tormento,
Tú sentías el sufrimiento
De su amargo padecer.

¿Quien hay que no lloraría
Contemplando la agonía
De María ante la Pasión?
¿Habrá un corazón humano
Que no compartiese hermano
Tan profunda transfixión?
Golpeado, escarnecido,
Vio a su Cristo tan querido
Sufrir tortura tan cruel,
Por el peso del pecado
De su pueblo desalmado
Rindió su espíritu El.

Dulce Madre, amante fuente,
Haz mi espíritu ferviente
Y haz mi corazón igual
Al tuyo tan fervoroso
Que al buen Jesús piadoso
Rinda su amor fraternal.

Oh Madre Santa, en mi vida
Haz renacer cada herida
De mi amado Salvador,
Contigo sentir su pena,
Sufrir su mortal condena
Y su morir redentor.

A tu llanto unir el mío,
Llorar por mi Rey tan pío
Cada día de mi existir:
Contigo honrar su Calvario,
Hacer mi alma su santuario,
Madre, te quiero pedir.

Virgen Bienaventurada,
De todas predestinada,
Partícipe en tu pesar
Quiero ser mi vida entera,
De Jesús la muerte austera
Quiero en mi pecho llevar.

Sus llagas en mi imprimidas,
Con Sangre de sus heridas
Satura mi corazón
Y líbrame del suplicio,
Oh Madre en el día del juicio
No halle yo condenación.

Jesús, que al llegar mi hora,
Sea María mi defensora,
Tu Cruz mi palma triunfal,
Y mientras mi cuerpo acabe
Mi alma tu bondad alabe
En tu reino celestial.
Amén, Aleluya.La Piedad

Oración

Padre, Tu quisiste que la madre de tu Hijo, llena de compasión, estuviese junto a la Cruz donde Él fue glorificado. Concede a tu Iglesia, que comparte la Pasión de Cristo, participar de su Resurrección. Te lo pedimos por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, que vive y reina contigo en la unidad del Espíritu Santo, Dios, por los siglos de los siglos. Amén.

NUESTRA SEÑORA DE LOS DOLORES, 15 DE SEPTIEMBRE



Nuestra Señora de los Dolores
Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares, 15 de septiembre


Por: Tere Fernández | Fuente: catholic.net 




Memoria

Memoria de Nuestra Señora de los Dolores, que de pie junto a la cruz de Jesús, su Hijo, estuvo íntima y fielmente asociada a su pasión salvadora. Fue la nueva Eva, que por su admirable obediencia contribuyó a la vida, al contrario de lo que hizo la primera mujer, que por su desobediencia trajo la muerte.

Los Evangelios muestran a la Virgen Santísima presente, con inmenso amor y dolor de Madre, junto a la cruz en el momento de la muerte redentora de su Hijo, uniéndose a sus padecimientos y mereciendo por ello el título de Corredentora.

La representación pictórica e iconográfica de la Virgen Dolorosa mueve el corazón de los creyentes a justipreciar el valor de la redención y a descubrir mejor la malicia del pecado.

Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares.


Un poco de historia

Bajo el título de la Virgen de la Soledad o de los Dolores se venera a María en muchos lugares. La fiesta de nuestra Señora de los Dolores se celebra el 15 de septiembre y recordamos en ella los sufrimientos por los que pasó María a lo largo de su vida, por haber aceptado ser la Madre del Salvador.

Este día se acompaña a María en su experiencia de un muy profundo dolor, el dolor de una madre que ve a su amado Hijo incomprendido, acusado, abandonado por los temerosos apóstoles, flagelado por los soldados romanos, coronado con espinas, escupido, abofeteado, caminando descalzo debajo de un madero astilloso y muy pesado hacia el monte Calvario, donde finalmente presenció la agonía de su muerte en una cruz, clavado de pies y manos.

María saca su fortaleza de la oración y de la confianza en que la Voluntad de Dios es lo mejor para nosotros, aunque nosotros no la comprendamos.

Es Ella quien, con su compañía, su fortaleza y su fe, nos da fuerza en los momentos de dolor, en los sufrimientos diarios. Pidámosle la gracia de sufrir unidos a Jesucristo, en nuestro corazón, para así unir los sacrificios de nuestra vida a los de Ella y comprender que, en el dolor, somos más parecidos a Cristo y somos capaces de amarlo con mayor intensidad.

¿Que nos enseña la Virgen de los Dolores?

La imagen de la Virgen Dolorosa nos enseña a tener fortaleza ante los sufrimientos de la vida. Encontremos en Ella una compañía y una fuerza para dar sentido a los propios sufri-mientos.

Cuida tu fe:

Algunos te dirán que Dios no es bueno porque permite el dolor y el sufrimiento en las personas. El sufrimiento humano es parte de la naturaleza del hombre, es algo inevitable en la vida, y Jesús nos ha enseñado, con su propio sufrimiento, que el dolor tiene valor de salvación. Lo importante es el sentido que nosotros le demos.

Debemos ser fuertes ante el dolor y ofrecerlo a Dios por la salvación de las almas. De este modo podremos convertir el sufrimiento en sacrificio (sacrum-facere = hacer algo sagrado). Esto nos ayudará a amar más a Dios y, además, llevaremos a muchas almas al Cielo, uniendo nuestro sacrificio al de Cristo.


Oración: 

María, tú que has pasado por un dolor tan grande y un sufrimiento tan profundo, ayúdanos a seguir tu ejemplo ante las dificultades de nuestra propia vida.
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