Mostrando entradas con la etiqueta VIRGEN DE GUADALUPE. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta VIRGEN DE GUADALUPE. Mostrar todas las entradas

lunes, 12 de diciembre de 2016

LA VIRGEN DE GUADALUPE Y NUESTRA IDENTIDAD


La Virgen de Guadalupe y nuestra identidad
La Virgen de Guadalupe fue el principal elemento de solidaridad, de cohesión, de integración, de identidad, de pertenencia, que pudo abrazar a tantas raíces culturales distintas, e integrarlas en una nueva nación, pluricultural, mestiza y variada


Por: Federico González W y Guadalupe Sol | Fuente: Yo Influyo 




Un hecho histórico

“No hizo nada igual con ninguna otra nación”
(Non fecit taliter omni nationi)
fueron las palabras de Benedicto XIV cuando se le presentó la imagen de la Virgen de Guadalupe y admirando su belleza aprobó las obras del patronato de Guadalupe en México.
La aparición de la Virgen de Guadalupe está documentada en un libro escrito en náhuatl por Antonio Valeriano llamado Nican Mopohua (Aquí se narra), escrito en la época de las apariciones.

“Diez años después de tomada la ciudad de México se suspendió la guerra y hubo paz entre los pueblos, así como empezó a brotar la fe, el conocimiento del verdadero Dios, por quien se vive. (…) en el año de 1531, a pocos días del mes de diciembre, sucedió que había un pobre indio de nombre Juan Diego según se dice, natural de Cuautitlán” (…) Cuando llegó a la cumbre, vio a una señora, que estaba allí de pie y que le dijo que se acercara. Llegado a su presencia, se maravilló mucho de su sobrehumana grandeza: su vestidura era radiante como el sol” 1.

La petición de la Sra. del Cielo, como Juan Diego la llamó cariñosamente fue:

“Deseo vivamente que se me erija aquí un templo para en él mostrar y dar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa, pues yo soy vuestra piadosa madre; a ti, a todos vosotros juntos los moradores de esta tierra” y más adelante en otra de las apariciones le dijo la frase que se encuentra escrita en la Basílica de Guadalupe, con la que son acogidos todos los que la buscan “¿No estoy yo aquí que soy tu madre? ¿No estás bajo mi sombra? ¿No soy tu salud? ¿No estás por ventura en mi regazo? ¿Qué más has menester? No te apene ni te inquiete otra cosa”.

El final, todos lo conocemos, la Virgen le dio una prueba para que la llevara al Obispo Fray Juan de Zumárraga que fueron unas rosas de Castilla, y al entregarlas apareció su imagen hace 474 años en el Ayate de Juan Diego, la que hoy se venera en la Basílica de Guadalupe.

Identidad y memoria 

A partir del siglo XVI se inició en México un proceso de mestizaje racial, pero sobre todo cultural, que involucró a personas de muy distintos orígenes y características: españoles, mexicas, tlaxcaltecas, otomíes, africanos, chinos y filipinos. Pero cabe preguntar, ¿cuál fue el principal elemento de solidaridad, de cohesión, de integración, de identidad, de pertenencia, que pudo abrazar a tantas raíces culturales distintas, e integrarlas en una nueva nación, pluricultural, mestiza y variada?, La Virgen de Guadalupe2.

“Testimonios históricos del siglo XVII indican que para entonces los nacidos en México se reconocían distintos y originales, y eso era motivo de orgullo y satisfacción. Se mencionaban los caballos que esta tierra daba, la hermosura de las mujeres, el clima benigno, la grandiosidad del paisaje, la corrección y dulzura del idioma, los grandes palacios e iglesias, pero había algo más que ostentaban los mexicanos con una gran alegría, casi con un sentido de revancha frente a los nacidos en otras tierras: la Madre de Dios había tenido una especial consideración con esta región del mundo, y como prueba de su especial favor les había hecho don de su propia imagen, impresa en la tilma de un natural del país” 3.

Ciencia y símbolos guadalupanos

Sin duda una tela tan antigua y con el peso de la historia que tiene, ha sido punto de interés de diferentes científicos, incluso no creyentes.

El Dr. José Aste Tomson utilizó una tecnología digital de imágenes para estudiar las corneas de la imagen de Guadalupe directamente del Ayate. Se ampliaron las fotografías y descubrió 13 pequeñas imágenes.

En entrevista para Yo Influyo declaró: “Las mismas imágenes están en las dos corneas, no están del mismo tamaño pero sí en las mismas posiciones. Algo así sucede con nuestros ojos cuando algo se refleja en nuestras córneas, si lo que se refleja está más cerca de un ojo sale más grande, y así están en la Virgen.

“El primer personaje que descubrí fue un indígena que esta sentado casi desnudo, con las piernas cruzadas en actitud de mucho interés. (…) ahí en los mismos ojos está la figura de la cabeza de un hombre bastante anciano, demacrado, que por comparación con pinturas parece ser el Obispo Zumárraga, junto a él hay un joven, posiblemente el traductor del Obispo, después esta propiamente Juan Diego, que se le podría reconocer porque está desplegando una capa o tilma frente a precisamente el que sería el Obispo.

“Detrás de él aparece una mujer de raza negra, hay el personaje que ya había sido descubierto y que en esa época se pensó que sería Juan Diego pero con estas ampliaciones se ve que es español. Y lo más interesante que hay en la pupila, en el centro, está un grupo familiar, formado por el padre, la madre, tres niños y dos adultos más”.

El Dr. quiso destacar que la Virgen de Guadalupe da un mensaje a favor de la familia, al mantener en sus ojos la imagen de ésta familia completa que fue testigo de la maravilla del Ayate.

También en entrevista para Yo Influyo Mons. Pedro A. Díaz Rivera5 dijo “es una imagen que dice mucho a los indígenas, toma su cultura porque apareció con aquellos símbolos de las deidades indígenas, aquello que era importante para el indígena, el color de su vestimenta era el color que utilizaban los principales, apareció el sol, la luna y las estrellas, pero ella esta sobre la luna, se viste de las estrellas, el sol esta atrás, es más que sus deidades, y les esta hablando en su propio lenguaje. (…) y al mismo tiempo su actitud es reverente, dice no soy una diosa, aparece como una mujer embarazada, se presenta como la portadora del Dios por quien se vive”.

El material del que está hecho el Ayate, el cual es confeccionado con la fibra del maguey llamada ixtle, que se obtiene mediante un rústico y laborioso proceso. Es un enigma el cómo se ha mantenido intacto a pesar de los cientos de años que tiene..

“Los expertos coinciden en que la Virgen de Guadalupe quiso mostrarse a los antiguos pueblos indígenas con un atuendo lleno de símbolos (a manera de códice) que los habitantes de estas tierras pudieron entender fácilmente” 6.

Algunos de los símbolos que destacan en el Ayate de Guadalupe son:
- La estatura de la Virgen en el Ayate es de 143 centímetros y representa a una joven cuya edad aproximada es de 18 a 20 años.
- Lleva el cabello suelto, lo que entre los aztecas era señal de una mujer glorificada con un hijo en el vientre.
- Está embarazada. Su gravidez se constata por la forma aumentada del abdomen, donde se destaca una mayor prominencia vertical que trasversal, corresponde a un embarazo casi en su última etapa.

La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin: es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo náhuatl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del espacio y del tiempo.

En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesús en su vientre.

Forjadora de una nación

Mucho se ha escrito de la identidad del mexicano, ha sido difícil definirnos como nación unida y a pesar de nuestros contrastes culturales, educativos, económicos y sociales si existe un punto de unión que no distingue raza, ni clase social: es la identificación con la Virgen de Guadalupe.

Símbolo de encuentro entre todos los mexicanos, incluso entre los no creyentes. Su mensaje es de paz, de reconciliación, de solidaridad y de unidad.

Mexicanos volad presurosos
del pendón de la Virgen en pos,
y en la lucha saldréis victoriosos…

Entrevistas: Federico González W y Guadalupe Solis.
Investigación y redacción: Ma. Teresa Guevara de Urrutia.


FELIZ FIESTA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE!!


¡Feliz Fiesta de la Virgen de Guadalupe!
Por Abel Camasca


 (ACI).- “No se entristezca tu corazón… ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”, le dijo la Virgen de Guadalupe al afligido Juan Diego un 12 de diciembre de 1531. Ella, la Emperatriz de América y Patrona de México, quiso dejar su imagen desde ese día en una sencilla “tilma” como señal del Amor de Dios para creyentes y no creyentes.

Con motivo de esta gran celebración, las puertas de Basílica de San Pedro se abrirán hoy para que el Papa Francisco junto a miles de fieles latinoamericanos y 750 sacerdotes concelebrantes festejen una gran Misa criolla en castellano.


La historia de la Virgen del Tepeyac

Solo diez años después de la conquista de México, los misioneros tenían poco éxito en la evangelización y conversión de los nuevos pueblos, en gran parte por el mal ejemplo de los que llamándose cristianos, abusaban de los nativos.

El 9 de diciembre de 1531 la Virgen se le apareció a un humilde indio, convertido al cristianismo, llamado Juan Diego, en un lugar denominado Tepeyac. María se presentó como “la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios”.


La Reina del Cielo le encomendó que en su nombre le pidiese al Obispo Capitalino, el franciscano Juan de Zumárraga, la construcción de una Iglesia en el lugar de la aparición.

El Obispo no aceptó la idea y la Virgen le pidió que insistiera. Al día siguiente, Juan Diego volvió a encontrar al Prelado, quien lo examinó en la doctrina cristiana y le pidió pruebas objetivas del prodigio.

El martes 12 de diciembre, la Virgen se le presentó y consoló a Juan Diego diciéndole “No temas…”  porque su tío ya estaba curado. Luego lo invitó a subir a la cima de la colina del Tepeyac para que recogiera flores y se las trajera.

A pesar de la estación invernal y la aridez del lugar, San Juan Diego encontró flores muy hermosas y la colocó en su “tilma”. La Virgen entonces le mandó que se las presentara al Obispo.

Estando frente al Prelado, el Santo abrió su “tilma” y dejó caer las flores. En el tejido apareció la imagen de la Virgen de Guadalupe y el Obispo y demás presentes cayeron de rodillas con gran asombro. Luego el Obispo pidió perdón.

Al día siguiente fueron al monte del Tepeyac, donde de inmediato la gente se ofreció para elevar el templo. Juan Diego pidió permiso y fue presurosamente a ver a su tío Juan Bernardino, que había estado muy grave de salud, y al llegar vio que su pariente estaba recuperado.

Allí Juan Diego le contó lo sucedido y el tío respondió diciendo que la Virgen también se le había aparecido y que Ella le había pedido que contara lo de su curación al Obispo.

Con el manto, la Virgen trajo reconciliación entre nativos y españoles porque con los símbolos que allí aparecen, las dos culturas podían entender perfectamente el mensaje del Cielo. De igual modo, les ayudó a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie, sino un don de amor para todos.


En los 7 años después de las apariciones, hubo una conversión de 8 millones de nativos. Lo que es un promedio de 3 mil hombres diarios y que hace recordar a la predicación de San Pedro en el día de Pentecostés, en el que también se convirtieron 3 mil hombres aquella fecha.

Cada año se acercan a la venerada imagen alrededor de 20 millones de fieles y en el día de su fiesta, se calcula que casi tres millones acuden al santuario.

“Mucho quiero, ardo en deseos de que aquí tengan la bondad de construirme mi templecito, para allí mostrárselo a ustedes, engrandecerlo, entregárselo a Él, a Él que es todo mi amor, a Él que es mi mirada compasiva, a Él que es mi auxilio, a Él que es mi salvación”, dijo la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.

“Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno, y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando en mi intercesión. Porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, su tristeza, para purificar, para curar todas sus diferentes miserias, sus penas, sus dolores”, añadió la Madre de las Américas.

*******************



Historia de la Virgen de Guadalupe

Un sábado de 1531 a principios de diciembre, un indio llamado Juan Diego, iba muy de madrugada del pueblo en que residía a la ciudad de México a asistir a sus clases de catecismo y a oír la Santa Misa. Al llegar junto al cerro llamado Tepeyac amanecía y escuchó una voz que lo llamaba por su nombre.

Él subió a la cumbre y vio a una Señora de sobrehumana belleza, cuyo vestido era brillante como el sol, la cual con palabras muy amables y atentas le dijo: "Juanito: el más pequeño de mis hijos, yo soy la siempre Virgen María, Madre del verdadero Dios, por quien se vive. Deseo vivamente que se me construya aquí un templo, para en él mostrar y prodigar todo mi amor, compasión, auxilio y defensa a todos los moradores de esta tierra y a todos los que me invoquen y en Mí confíen. Ve donde el Señor Obispo y dile que deseo un templo en este llano. Anda y pon en ello todo tu esfuerzo".

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo.

De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba.

El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano. Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe. Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio.

Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".

La imagen de la Virgen de Guadalupe se venera en México con grandísima devoción, y los milagros obtenidos por los que rezan a la Virgen de Guadalupe son extraordinarios.

miércoles, 20 de abril de 2016

INTERPRETACIÓN DE LA IMAGEN DE LA VIRGEN DE GUADALUPE


Interpretación de la Imagen de la Virgen de Guadalupe
Fuente: Aciprensa




Los pueblos mesoamericanos desde tiempos remotos ya veneraban en el cerro del tepeyac a una deidad llamada Tonantzin (que quiere decir Nuestra Madrecita), por esta razón, fue má fácil la asimilación el mensaje traído por la Virgen María como verdadera Madre de Dios y Madre nuestra.

El nombre de “SIEMPRE VIRGEN SANTA MARÍA DE GUADALUPE” ella misma lo dio a Juan Bernardino, tío de Juan Diego, cuando se le apareció para sanarle de sus enfermedades.


Cabello: Lleva el cabello suelto, lo que entre los aztecas es señal de virginidad. Es Virgen y Madre.

Rostro: Su rostro es moreno, ovalado y en actitud de profunda oración. Su semblante es dulce, fresco, amable, refleja amor y ternura, además de una gran fortaleza.

Manos: Sus manos están juntas en señal de recogimiento, en profunda oración. La derecha es más blanca y estilizada, la izquierda es morena y más llena, podrían simbolizar la unión de dos razas distintas.

Embarazo: Su gravidez se constata por la forma aumentada del abdomen, donde se destaca una mayor prominencia vertical que transversal, corresponde a un embarazo casi en su última etapa.

Edad: Representa a una joven que su edad aproximada es de 18 a 20 años.

Estatura: La estatura de la Virgen en el ayaste es de 1.43 centímetros.

El cinto: El cinto marca el embarazo de la Virgen. Se localiza arriba del vientre. Cae en dos extremos trapezoidales que en el mundo náhuatl representaban el fin de un ciclo y el nacimiento de una nueva era. En la imagen simboliza que con Jesucristo se inicia una nueva era tanto para el viejo como para el nuevo mundo.

Los rayos: La Virgen esta rodeada de rayos dorados que le forman un halo luminoso o aura. El mensaje transmitido es: ella es la Madre de la luz, del Sol, del Niño Sol, del Dios verdadero, ella lo hace descender hacia el “centro de la luna” (México de nátuahl) para que allí nazca, alumbre y dé vida.

La luna: La Virgen de Guadalupe esta de pie en medio de la luna, y no es casual que la palabra México en nátuahl son “Metz – xic – co” que significan “en el centro de la luna”. También es símbolo de fecundidad, nacimiento, vida. Marca los cilos de la fertilidad femenina y terrestre.

La flor: La flor de cuatro pétalos o Nahui Ollin: es el símbolo principal en la imagen de la Virgen, es el máximo símbolo nátuahl y representa la presencia de Dios, la plenitud, el centro del espacio y del tiempo. En la imagen presenta a la Virgen de Guadalupe como la Madre de Dios y marca el lugar donde se encuentra Nuestro Señor Jesucristo en su vientre.

El ángel: Un ángel esta a los pies de la Guadalupana con ademán de quien acaba de volar. Las alas son como de águila, asimétricas y muy coloridas, los tonos son parecidos a los del pájaro mexicano tzinitzcan que Juan Diego recordó, anunciándole la aparición de la Virgen de Guadalupe. Sus manos sostienen el extremo izquierdo de la túnica de la Virgen y el derecho del manto.

sábado, 13 de febrero de 2016

ESTA ES LA VERDADERA HISTORIA DE LA ROSA DE GUADALUPE



Esta es la verdadera historia de la Rosa de Guadalupe
Por Diego López Marina


 (ACI/EWTN Noticias).- La “Rosa de Guadalupe” es el nombre de una conocida serie de la televisión mexicana transmitida en diferentes países de América Latina donde cuenta con altos niveles de sintonía. Sin embargo la verdadera historia de esta rosa de oro se remonta a siglos pasados y contiene una profundo sentido espiritual.

La fecha exacta de la institución de la rosa es desconocida. Según algunos historiadores la entrega de una rosa de oro se originó antes del reinado de Carlomagno (742-814 DC); otros afirman que la rosa tiene sus orígenes en el siglo XII (doce), pero fue en el año 1049 cuando el Papa León IX empezó la tradición de conceder una rosa de oro a iglesias y santuarios, personalidades católicas de la realeza, gobiernos y a la jerarquía militar.

La rosa de oro consiste en un rosal con flores, botones y hojas bellamente tallado, colocado en un vaso de plata renacentista con el escudo papal.



La costumbre de entregar la rosa suplantó a la antigua práctica de enviar a los gobernantes católicos llaves de oro del confesional de San Pedro, una práctica introducida en el siglo VIII.

En 1966 el Papa Pablo VI envió por primera vez una rosa de oro a la Basílica de Nuestra Señora de Guadalupe (México).

Por su parte el Papa Juan Pablo II durante su pontificado de 27 años entregó ocho rosas de oro a diferentes santuarios marianos incluyendo la Basílica de Guadalupe en México. Además el Papa Benedicto XVI entregó 12 rosas de oro.

En el mes de noviembre de 2013 el Papa Francisco envió la rosa de oro a la Virgen de Guadalupe, que fue entregada al Arzobispo Primado de México, Cardenal Norberto Rivera Carrera con ocasión del congreso mariano "Nuestra Señora de Guadalupe, estrella de la nueva evangelización en el Continente Americano". En la base del florero se encuentra la inscripción “Obsequio del Santo Padre Francisco”.

Actualmente la rosa de oro es un sacramental (signo sagrado) bendecido el cuarto domingo de Cuaresma y ungido con el santo crisma.

sábado, 12 de diciembre de 2015

NO TEMAS, ¿NO ESTOY YO AQUÍ QUE SOY TU MADRE?



No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?
Tenemos miedo de tantas cosas, la enfermedad, falta de dinero, robos, al futuro. Pero Ella nos dice: No temas


Por: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net 




El nombre más repetido en las mujeres mexicanas es el de GUADALUPE. Por eso muchas celebran su santo el 12 de Diciembre, fecha en que una mujer vestida de princesa, se le apareció a un natural de esta tierra, a Juan Diego, en la Colina del Tepeyac.

Santa María de Guadalupe es el nombre de la celestial Señora. Ella pidió que se construyera un templo, y el templo se construyó. Más aún, hace algunos años se construyó un nuevo santuario más grande y moderno para dar cabida a un número mayor de peregrinos.

Hoy se encuentran muchísimos templos en todo México dedicados a la Virgen de Guadalupe. Casi todas las ciudades tienen el suyo.

¿Para qué pidió un templo? Para que todos nos sintiéramos en su casa cuando fuéramos allí a rezar, para poder decir a cada habitante de nuestro país las mismas palabras que dirigió a Juan Diego: “No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?”

Hermosas palabras que nos quiere decir a cada uno todos los días, pero sobre todo en esos días amargos, días de dolor y desesperanza.

“No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?...” Tenemos miedo de tantas cosas, miedo de perder la salud, el dinero, a que nos roben, miedo al futuro. Existe mucho miedo en el ambiente. “No temas...”, nos dice Ella.

El 12 de Diciembre hasta los más duros se ablandan, van de rodillas ante la Guadalupana.

Santos y pecadores, borrachos y mujeriegos, quizá hasta le juren a la Virgencita que van a cambiar para siempre, y al día siguiente vuelven a ser los mismos. Pero hicieron el intento, y cualquier intento es bueno. Ella se los toma en cuenta. Después de tantos intentos fallidos, basta que uno de esos esfuerzos de resultado.

Yo me pregunto si México sería el mismo si no hubiera intervenido en su historia la Reina del Cielo.

Me impresiona que los mismos inicios de México como nación, interviniera tan amorosamente esa Persona a quién con santo orgullo se le llama “Reina de México”.

En aquel momento era necesaria la ayuda y protección de la Madre de Dios. Hoy es mucho más necesaria. Los males de México son tantos y tan duros que se necesita la ayuda del cielo para remediarlos. Creo que no bastan los buenos políticos y los buenos economistas.

¡Reza, México, a tu Reina!, para que puedas ser liberado de este naufragio. Esa Reina no ha devaluado su amor a México ni a los mexicanos, hoy los quiere como entonces, pero se necesitan millones de manos alzadas al cielo, millones de rodillas que toquen la tierra rezando, millones de lenguas y corazones que unan su voz y su amor en una oración gigantesca y sonora a la Reina de México, para que venga a auxiliarnos en esta hora difícil.

Para los que tienen fe, hay un faro de esperanza en la Colina del Tepeyac que se llama Santa María de Guadalupe.

El tesoro más rico que México y el mundo entero tiene es una tilma sencilla donde la Madre de Dios se pintó a sí misma para que al contemplarla oyéramos todos su dulce mensaje: “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”


ROSAS EN EL TEPEYAC

Las veo en la ladera del bosque;
son grandes, muy variadas:
Todas llevan en su cáliz
perlas del rocío de la noche.

Las ha plantado una mano celestial.
La Madre de Dios tiene preferencia
por las rosas de Castilla, le gustan las rosas.

En su jardín del cielo
debe haber plantado rosas a granel,
y deben muchos ángeles cuidarlas con primor.
Son las rosas de la Madre del Señor.

“Rosas en mi jardín no hay ya,
todas han muerto”, diría un día el poeta.
¡Qué tragedia! Mustios pétalos por el suelo
es todo lo que queda de la gloria de las rosas.

Habrá que pedirle a la dueña del Tepeyac
algunos retoños de rosal
de los que plantó en la colina
para plantarlos en el jardín.

Esos rosales siempre ostentan rosas,
son frescas y hermosas;
nunca se marchitan porque son de Ella.

La imagen de Guadalupe
está pintada con pétalos de rosa,
con rocío de la noche, con amor materno.

No importa que el lienzo sea lo más pobre,
porque esa tilma recoge la obra maestra
que un pincel grabó en ella.

¿Un serafín? ¿Sabía pintura la Virgen?
Los de brocha de aquí abajo
no aciertan a descifrar
con qué arte de dibujo
fue impresa tan magnífica pintura
en una tela tan pobre.

HOY CELEBRAMOS LA FIESTA DE LA VIRGEN DE GUADALUPE, 12 DE DICIEMBRE


¡Feliz Fiesta de la Virgen de Guadalupe!
Por Abel Camasca





(ACI).- “No se entristezca tu corazón… ¿Acaso no estoy yo aquí, que soy tu Madre?”, le dijo la Virgen de Guadalupe al afligido Juan Diego un 12 de diciembre de 1531. Ella, la Emperatriz de América y Patrona de México, quiso dejar su imagen desde ese día en una sencilla “tilma” como señal del Amor de Dios para creyentes y no creyentes.

Con motivo de esta gran celebración, las puertas de Basílica de San Pedro se abrirán hoy para que el Papa Francisco junto a miles de fieles latinoamericanos y 750 sacerdotes concelebrantes festejen una gran Misa criolla en castellano.

La historia de la Virgen del Tepeyac

Solo diez años después de la conquista de México, los misioneros tenían poco éxito en la evangelización y conversión de los nuevos pueblos, en gran parte por el mal ejemplo de los que llamándose cristianos, abusaban de los nativos.

El 9 de diciembre de 1531 la Virgen se le apareció a un humilde indio, convertido al cristianismo, llamado Juan Diego, en un lugar denominado Tepeyac. María se presentó como “la perfecta siempre Virgen Santa María, Madre del verdadero Dios”.



La Reina del Cielo le encomendó que en su nombre le pidiese al Obispo Capitalino, el franciscano Juan de Zumárraga, la construcción de una Iglesia en el lugar de la aparición.

El Obispo no aceptó la idea y la Virgen le pidió que insistiera. Al día siguiente, Juan Diego volvió a encontrar al Prelado, quien lo examinó en la doctrina cristiana y le pidió pruebas objetivas del prodigio.

El martes 12 de diciembre, la Virgen se le presentó y consoló a Juan Diego diciéndole “No temas…”  porque su tío ya estaba curado. Luego lo invitó a subir a la cima de la colina del Tepeyac para que recogiera flores y se las trajera.

A pesar de la estación invernal y la aridez del lugar, San Juan Diego encontró flores muy hermosas y la colocó en su “tilma”. La Virgen entonces le mandó que se las presentara al Obispo.

Estando frente al Prelado, el Santo abrió su “tilma” y dejó caer las flores. En el tejido apareció la imagen de la Virgen de Guadalupe y el Obispo y demás presentes cayeron de rodillas con gran asombro. Luego el Obispo pidió perdón.

Al día siguiente fueron al monte del Tepeyac, donde de inmediato la gente se ofreció para elevar el templo. Juan Diego pidió permiso y fue presurosamente a ver a su tío Juan Bernardino, que había estado muy grave de salud, y al llegar vio que su pariente estaba recuperado.

Allí Juan Diego le contó lo sucedido y el tío respondió diciendo que la Virgen también se le había aparecido y que Ella le había pedido que contara lo de su curación al Obispo.

Con el manto, la Virgen trajo reconciliación entre nativos y españoles porque con los símbolos que allí aparecen, las dos culturas podían entender perfectamente el mensaje del Cielo. De igual modo, les ayudó a comprender que la fe cristiana no es propiedad de nadie, sino un don de amor para todos.

En los 7 años después de las apariciones, hubo una conversión de 8 millones de nativos. Lo que es un promedio de 3 mil hombres diarios y que hace recordar a la predicación de San Pedro en el día de Pentecostés, en el que también se convirtieron 3 mil hombres aquella fecha.

Cada año se acercan a la venerada imagen alrededor de 20 millones de fieles y en el día de su fiesta, se calcula que casi tres millones acuden al santuario.

“Mucho quiero, ardo en deseos de que aquí tengan la bondad de construirme mi templecito, para allí mostrárselo a ustedes, engrandecerlo, entregárselo a Él, a Él que es todo mi amor, a Él que es mi mirada compasiva, a Él que es mi auxilio, a Él que es mi salvación”, dijo la Virgen de Guadalupe a San Juan Diego.

“Porque en verdad yo me honro en ser madre compasiva de todos ustedes, tuya y de todas las gentes que aquí en esta tierra están en uno, y de los demás variados linajes de hombres, mis amadores, los que a mí clamen, los que me busquen, los que me honren confiando en mi intercesión. Porque allí estaré siempre dispuesta a escuchar su llanto, su tristeza, para purificar, para curar todas sus diferentes miserias, sus penas, sus dolores”, añadió la Madre de las Américas.

viernes, 11 de diciembre de 2015

CON LA VIRGEN DE GUADALUPE Y SAN JUAN DIEGO LA MISERICORDIA DE DIOS TOCA EL CORAZÓN HUMANO


Con la Virgen de Guadalupe y San Juan Diego la misericordia de Dios toca el corazón humano






(ACI).- El Arzobispo Primado de México, Cardenal Norberto Rivera Carrera, presidió ayer la Misa por la Fiesta de San Juan Diego y explicó que a través de él y la Virgen de Guadalupe Dios puede tocar con su misericordia lo más profundo del corazón humano.

Así lo indicó el Purpurado en la homilía que presidió ayer en la antigua capilla de indios en la Villa Guadalupana en el Distrito Federal. El Cardenal afirmó que “hoy es un día muy especial en donde esta misericordia de Dios toca el corazón dispuesto de todo ser humano, una virtud qué tanto hace falta en este mundo en donde el odio, el terror, la venganza, la destrucción, ha hecho su presentación de la manera más cruel, precisamente en ese corazón hecho para el amor, la vida, el perdón y la misericordia”.

El Arzobispo dijo luego que “no cabe duda que el Espíritu Santo asiste de una manera portentosa a nuestro amado Santo Padre Francisco” que ha inaugurado el 8 de diciembre el Año Santo de la Misericordia.



“Más que nunca necesitamos la misericordia de Dios tocando hasta lo más profundo de nuestro corazón y transformarlo para que sepa palpitar con el corazón del hermano en sus necesidades, enfermedades, angustias, penas y llanto”.

El Cardenal Rivera dijo luego que “aquí es el lugar en donde, de alguna forma, se entrelazan los sentimientos de misericordia que emanan de los dos corazones humildes, el de Santa María de Guadalupe y el de san Juan Diego; los dos corazones llenos de la misma Misericordia de Dios, quien es la fuente de esta comprensión en el amor”.

“La Virgen de Guadalupe esta siempre atenta a lo que acontece en el corazón de su hijo y con infinita misericordia calma el angustiado corazón de Juan Diego cuando le dice que no tenga miedo, cuando le confirma que tiene el honor y la dicha de ser su madre, cuando le asegura que es su protección y resguardo”.

El Cardenal explicó también que San Juan Diego “fue un hombre de gran misericordia, pues conocemos perfectamente la bondad de este humilde macehual, quien destacó por la atención amorosa que tuvo para con su tío Juan Bernardino, enfermo gravemente (…) María palpita con el corazón de Juan Diego; lo entiende, lo comprende y a ese corazón se dirige con ternura y misericordia: ‘tu tío ya está bien, ya sanó’”.

Con ambos y con Jesús, a quien la Guadalupana lleva en su vientre, “aún ahora, podemos tener ese corazón dispuesto a amar, a perdonar y a ser de nuestra vida tantos actos de amor que cada segundo de nuestra existencia sea un momento de la eternidad de la misericordia misma de Dios”.

El Arzobispo Primado de México concluyó dando gracias a “San Juan Diego, por ser nuestro intercesor y seguir desplegando todo tu amor para con nosotros y ayudarnos a poner todo nuestro esfuerzo en las manos benditas de Santa María de Guadalupe y ser capaces de constituirnos como instrumentos del amor misericordioso de Dios, que el mundo tanto necesita hoy”.

lunes, 9 de noviembre de 2015

DESPUÉS DE 500 AÑOS DE SU APARICIÓN ¿QUÉ NOS PUEDE REVELAR LA VIRGEN DE GUADALUPE?


Después de 500 años de su aparición ¿Qué más nos puede revelar la Virgen de Guadalupe?
Por Hillary Mast


(ACI).- La milagrosa imagen de Nuestra Señora de Guadalupe tiene siglos de antigüedad y su mensaje a San Juan Diego se ha traducido a varios idiomas en los últimos años. Se han escrito innumerables libros sobre esta aparición y la propia tilma ha sido objeto de intensas investigaciones por parte de científicos.

Entonces, ¿qué otra cosa más podemos aprender sobre la Virgen de Guadalupe y su mensaje?

¡Muchísimo!, asegura el Caballero Supremo de los Caballeros de Colón, Carl Anderson, quien junto con el postulador de la causa para la canonización de San Juan Diego, Mons. Eduardo Chávez Sánchez, han producido el nuevo documental "Guadalupe: El milagro y el Mensaje".

"Creo que la mayoría de las personas tiene muy poca comprensión del códice dentro de la propia imagen, y el documental ayuda a explicar exactamente por qué los símbolos que aparecen en ella son tan importantes y tuvieron tal resonancia", explicó Anderson a ACI Prensa.

Lo que muchos no se dan cuenta, continuó Anderson, es que la milagrosa imagen en la tilma es en realidad una especie de mapa lleno de símbolos que el pueblo azteca habría reconocido fácilmente.

La nueva película está basada en el Best Seller del New York Times, "Nuestra Señora de Guadalupe: Madre de la Civilización del Amor", de los mismos Anderson y Mons. Chávez. Narrada por el actor Jim Caviezel, el documental trae a la pantalla la historia detrás de una de las imágenes religiosas más fácilmente reconocibles con animaciones en 3D, recreaciones y comentarios de expertos.


"Pienso que cualquiera que vea esta película aprenderá cosas nuevas y obtendrá una mayor apreciación de la Virgen de Guadalupe", afirmó Anderson .

El documental muestra que mientras el conquistador español Hernán Cortés había declarado ilegal la práctica de los sacrificios humanos, los aztecas presenciaban el colapso de su imperio, la esclavitud de su pueblo por parte de los españoles y la pérdida catastrófica de vidas a causa de una enfermedad virulenta que penetraba en su población.

"En el momento de su aparición, los indígenas de México estaban anticipando el fin del mundo", subrayó Anderson.

"Para entender el impacto que la Virgen de Guadalupe tuvo en la población nativa realmente debes ponerte en la situación de estas personas que experimentaron el colapso del Imperio Azteca y también su sentido de la religión", explica Anderson en el documental. "Recordemos los terroríficos rostros de las deidades aztecas que estaban allí para recibir los sacrificios humanos".

Los misioneros españoles también reconocieron la grave situación de la Ciudad de México. El Obispo Juan de Zumárraga estaba tan disgustado con los abusos cometidos contra la población nativa por parte el nuevo gobierno español, que sentía que a menos que se produjera un milagro, la Ciudad de México desaparecería. Incluso fue aún más lejos y pidió a todos los sacerdotes abandonar la ciudad hasta que el gobierno cambiara su actuar.

Afortunadamente, el esperado milagro llegó por manos de la Virgen María, quien se apareció al humilde campesino Juan Diego, diciéndole que Mons. Zumárraga tenía que construir un santuario para ella en la cima del Tepeyac .

En los años que siguieron, incluso en medio de las continuas luchas con el gobierno español, ocurrió una de las conversiones más grandes de la historia de la Iglesia con nueve millones de indígenas bautizados.

"Su aparición, su mensaje y el códice en su tilma - las imágenes dentro de la imagen que habrían leído tan claramente los indígenas - introdujo el cristianismo de una manera en que invitaba al pueblo de México a una nueva esperanza en el Evangelio de Jesucristo, presentada por su Madre", comentó Anderson .

Por ejemplo, la capa azul-verde que María lleva en la imagen habría indicado inmediatamente a los indígenas que se trataba de alguien importante al ser un color que solo podía usar un emperador. El pelo suelto era un estilo que sólo llevaban las vírgenes, mientras que la cinta negra alrededor de su cintura indicaba que estaba embarazada.

"Creo que su mensaje de amor, su aparición como una mujer embarazada y su modelo de una civilización del amor son todos elementos que tienen en su esencia la llamada a construir una cultura de la vida", aseguró Anderson .

"No sólo en su imagen sino también en haber elegido a Juan Diego como su mensajero, ella mostró un amor profundo a cada persona, incluso a los más pequeños y humildes, a quienes algunos veían como un inconveniente. Esto sumado a su aparición como una mujer encinta, con un niño no nacido, su mensaje es inequívoco”.

Pese a que a menudo se asocia a la cultura mexicana, Anderson destacó que la Virgen de Guadalupe fue y sigue siendo un modelo de evangelización para todo el mundo.

"Ella no sólo transformó América en el hemisferio cristiano, sino que aún permanece como un modelo de inculturación, de diálogo entre las culturas, de sanación y sobre todo de amor", continuó Anderson. "Amorosamente nos muestra el mensaje del Evangelio de su Hijo. No es casualidad que la imagen sea el icono religioso más reconocible en este hemisferio y que se venere desde Alaska hasta Argentina".

viernes, 12 de diciembre de 2014

NUESTRA SEÑORA DE GUADALUPE, ADVOCACIÓN MARIANA, 12 DE DICIEMBRE


Nuestra Señora de Guadalupe. 
Patrona de México y Emperatriz de América
Advocación Mariana
Fiesta: 12 de Diciembre


Un sábado 9 de diciembre, el indio Juan Diego, recién convertido a la fe católica, se dirigió al templo para oir Misa. Al pie de un cerro pequeño llamado Tepeyac vio una nube blanca y resplandeciente y oyó que lo llamaban por su nombre. Vio a una hermosa Señora quien le dijo ser "la siempre Virgen María Madre de Dios" y le pidió que fuera donde el Obispo para pedirle que en aquel lugar se le construyera un templo. Juan Diego se dirigió a la casa del obispo Fray Juan de Zumárraga y le contó todo lo que había sucedido. El obispo oyó con admiración el relato del indio y le hizo muchas preguntas, pero al final no le creyó.

De regresó a su pueblo Juan Diego se encontró de nuevo con la Virgen María y le explicó lo ocurrido. La Virgen le pidió que al día siguiente fuera nuevamente a hablar con el obispo y le repitiera el mensaje. Esta vez el obispo, luego de oir a Juan Diego le dijo que debía ir y decirle a la Señora que le diese alguna señal que probara que era la Madre de Dios y que era su voluntad que se le construyera un templo. De regreso, Juan Diego halló a María y le narró los hechos. La Virgen le mandó que volviese al día siguiente al mismo lugar pues allí le daría la señal. Al día siguiente Juan Diego no pudo volver al cerro pues su tío Juan Bernardino estaba muy enfermo. La madrugada del 12 de diciembre Juan Diego marchó a toda prisa para conseguir un sacerdote a su tío pues se estaba muriendo. Al llegar al lugar por donde debía encontrarse con la Señora prefirió tomar otro camino para evitarla. De pronto María salió a su encuentro y le preguntó a dónde iba. El indio avergonzado le explicó lo que ocurría. La Virgen dijo a Juan Diego que no se preocupara, que su tío no moriría y que ya estaba sano.

Entonces el indio le pidió la señal que debía llevar al obispo. María le dijo que subiera a la cumbre del cerro donde halló rosas de Castilla frescas y poniéndose la tilma, cortó cuantas pudo y se las llevó al obispo.

Una vez ante Monseñor Zumarraga Juan Diego desplegó su manta, cayeron al suelo las rosas y en la tilma estaba pintada con lo que hoy se conoce como la imagen de la Virgen de Guadalupe.

Viendo esto, el obispo llevó la imagen santa a la Iglesia Mayor y edificó una ermita en el lugar que había señalado el indio. Pio X la proclamó como "Patrona de toda la América Latina", Pio XI de todas las "Américas", Pio XII la llamó "Emperatriz de las Américas" y Juan XXIII "La Misionera Celeste del Nuevo Mundo" y "la Madre de las Américas".

LA GUADALUPANA, TU MADRE


La Guadalupana, tu madre
Tenemos miedo de tantas cosas, la enfermedad, falta de dinero,robos, al futuro. Pero Ella nos dice: No temas
Por: P. Mariano de Blas LC | Fuente: Catholic.net



El nombre más repetido en las mujeres mexicanas es el de GUADALUPE. Por eso muchas celebran su santo el 12 de Diciembre, fecha en que una mujer vestida de princesa, se le apareció a un natural de esta tierra, a Juan Diego, en la Colina del Tepeyac.

Santa María de Guadalupe es el nombre de la celestial Señora. Ella pidió que se construyera un templo, y el templo se construyó. Más aún, hace algunos años se construyó un nuevo santuario más grande y moderno para dar cabida a un número mayor de peregrinos.

Hoy se encuentran muchísimos templos en todo México dedicados a la Virgen de Guadalupe. Casi todas las ciudades tienen el suyo.

¿Para qué pidió un templo? Para que todos nos sintiéramos en su casa cuando fuéramos allí a rezar, para poder decir a cada habitante de nuestro país las mismas palabras que dirigió a Juan Diego: “No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?”

Hermosas palabras que nos quiere decir a cada uno todos los días, pero sobre todo en esos días amargos, días de dolor y desesperanza.

“No temas, ¿no esto yo aquí que soy tu Madre?...” Tenemos miedo de tantas cosas, miedo de perder la salud, el dinero, a que nos roben, miedo al futuro. Existe mucho miedo en el ambiente. “No temas...”, nos dice Ella.

El 12 de Diciembre hasta los más duros se ablandan, van de rodillas ante la Guadalupana.

Santos y pecadores, borrachos y mujeriegos, quizá hasta le juren a la Virgencita que van a cambiar para siempre, y al día siguiente vuelven a ser los mismos. Pero hicieron el intento, y cualquier intento es bueno. Ella se los toma en cuenta. Después de tantos intentos fallidos, basta que uno de esos esfuerzos de resultado.

Yo me pregunto si México sería el mismo si no hubiera intervenido en su historia la Reina del Cielo.

Me impresiona que los mismos inicios de México como nación, interviniera tan amorosamente esa Persona a quién con santo orgullo se le llama “Reina de México”.

En aquel momento era necesaria la ayuda y protección de la Madre de Dios. Hoy es mucho más necesaria. Los males de México son tantos y tan duros que se necesita la ayuda del cielo para remediarlos. Creo que no bastan los buenos políticos y los buenos economistas.

¡Reza, México, a tu Reina!, para que puedas ser liberado de este naufragio. Esa Reina no ha devaluado su amor a México ni a los mexicanos, hoy los quiere como entonces, pero se necesitan millones de manos alzadas al cielo, millones de rodillas que toquen la tierra rezando, millones de lenguas y corazones que unan su voz y su amor en una oración gigantesca y sonora a la Reina de México, para que venga a auxiliarnos en esta hora difícil.

Para los que tienen fe, hay un faro de esperanza en la Colina del Tepeyac que se llama Santa María de Guadalupe.

El tesoro más rico que México y el mundo entero tiene es una tilma sencilla donde la Madre de Dios se pintó a sí misma para que al contemplarla oyéramos todos su dulce mensaje: “¿No estoy yo aquí que soy tu madre?”

PEREGRINACIÓN A LA BASÍLICA DE GUADALUPE



Peregrinación a la Basílica de Guadalupe
Villa de Guadalupe, México D.F.

Recorrido por el Santuario Mariano más visitado del mundo, superado sólo por la Basílica de San Pedro 


Por: Redacción Catholic.net | Fuente: www.sancta.org / otros



La Basílica de Santa María de Guadalupe, llamada oficialmente Insigne y Nacional Basílica de Santa María de Guadalupe, es un santuario de la iglesia católica, dedicado a la Virgen María en su advocación de Guadalupe, ubicado al pie del Cerro del Tepeyac en la delegación Gustavo A. Madero de la Ciudad de México, actualmente perteneciente a Arquidiócesis Primada de México por medio de la Vicaria Guadalupana que actualmente se encuentra al cuidado de Monseñor Enrique Glennie Grauecon el título de Vicario General y Episcopal de Guadalupe y Rector del Santuario. Es el recinto mariano más visitado del mundo, superado sólo por la Basílica de San Pedro. Anualmente unos veinte millones de peregrinos visitan el santuario, de los cuales cerca de nueve millones lo hacen en los días cercanos al 12 de diciembre día en que se festeja a la Virgen María de Guadalupe.
La iglesia actual fue construída en el sitio de una anterior iglesia del siglo 16 que fue terminada en 1709: la vieja Basílica. Cuando esta antigua Basílica se volvio riesgosa debido al hundimiento de sus cimientos, una moderna estructura llamada la nueva Basílica fue construída en su cercanía. La imagen original de la Virgen de Guadalupe se encuentra ahora alojada en esta nueva Basílica.

Construída entre 1974 y 1976, la nueva Basílica fue diseñada por el arquitecto Pedro Ramirez Vasquez. Tiene un diseño circular de forma que la Imagen puede ser vista desde cualquier punto de la iglesia. Un crucifijo vacío significa la resurrección de Cristo. El coro esta ubicado entre el altar y los fieles para indicar que el también es parte de ellos. A los costados se encuentran las capillas del Santísimo y de San José. Sus siete puertas en el frente son una referencia a las siete puertas de Jerusalén a las que se refirió Cristo.

Nuestra Señora de Guadalupe y los Papas 
En total 26 Papas han honrado en alguna forma oficial a Nuestra Señora de Guadalupe



Nueva Basílica de Santa María de Guadalupe 
En el interior de este templo caben 10,000 personas, ubicadas en la parte central y en las nueve capillas del piso superior



Antigua Basílica de Santa María de Guadalupe 
Templo Expiatorio a Cristo Rey (Antigua Basílica)



Parroquia de Indios 
En la sacristía es posible ver parte de los cimientos de las dos primeras ermitas construidas en el Tepeyac para cumplir el deseo de la Virgen de Guadalupe



Museo de la Basílica de Guadalupe 
Las obras artísticas que forman la colección del museo son mostradas y evaluadas como artefactos culturales que ofrecen la forma y posibilidades de estudio desde ángulos muy diversos



Capilla del Pocito 
El sello particular de esta pequeña capilla, joya arquitectónica del estilo barroco, es su forma, pues es la única de base circular, o céntrica, que, levantada en aquella época, se conserva en nuestro país



Parroquia de Capuchinas 
La iglesia, como se había inclinado peligrosamente, fue cerrada en los años 70 para su renivelación (primer caso mundial), reabriéndose en 1996



 
Ubicación

La Basílica se encuentra en la Ciudad de México, en el vecindario de la Villa de Guadalupe Hidalgo (o simplemente "la Villa"), en el lado Norte de la ciudad.

Cómo llegar a la Basílica: (estando ya en la Ciudad de México)

Desde el Centro Hístorico de la ciudad tomar el metro(subterráneo), Linea 3, en "Hidalgo". Transferir a la Linea 6 en "Deportivo 18 de Marzo", hasta la siguiente estación: "La Villa Guadalupe". Desde allí caminar 2 cuadras hacia el norte hasta la Basílica.

Desde la Zona Rosa tomar un Pesero ó Autobús en la Avenida de la Reforma hasta la terminal cerca de la Basílica.

O tome un taxi desde el hotel donde se aloje. El viaje desde el centro de la ciudad tomará un promedio de 30 minutos.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...