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jueves, 27 de abril de 2017

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 27 DE ABRIL


Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro
27 de abril 




María, elevada por Dios sobre toda otra criatura, para ser Madre santísima de Jesucristo, es, al mismo tiempo, totalmente humana como nosotros, de nuestra misma naturaleza.

Es verdad que Dios la hizo maravillosamente hermosa, santa y sublime, para que ella pudiera ayudarnos; pero la hizo humana, para que pueda comprender mejor a los hermanos y mejor pudiera compadecerse de nosotros; para que pudiera consolarnos cuando estamos tristes, alentarnos cuando nos caemos, levantarnos cuando el pecado parece derrotarnos, llevarnos a Dios cuando nos alejamos.

Confía ilimitadamente en María, sabiendo que jamás se ha oído decir que ninguno haya acudido a su protección sin haber recibido su auxilio.

Madre, cúbreme con el manto de tu bondad.

jueves, 19 de enero de 2017

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 19 DE ENERO


Los cinco minutos de María
Enero 19



María Santísima, como Jesús, su hijo, fue mansa y humilde de corazón. Su interior estuvo siempre en calma, aun en los momentos más atribulados. Al pie de la cruz, como la imagen de la fortaleza más grande, se mantuvo firme, sin desmayar.
Acudamos a la Virgen, mansa y serena, buena, amable y bondadosa, sabiendo que seremos bien recibidos y escuchados.
María, Madre nuestra, a ti recurrimos confiados como hijos pequeños para recibir de tus manos la paz del corazón.


* P. Alfonso Milagro

viernes, 13 de enero de 2017

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 13 DE ENERO


Los cinco minutos de María
Enero 13



Cuando el día de la Anunciación María recibió el aviso del ángel y aceptó los planes de Dios, no conocía muchos detalles, pero se puso ciegamente en las manos de su Señor.
Ese será el mérito de nuestra fe: confiar plenamente en la bondad y en la providencia divina. Aceptemos los planes de Dios y estemos seguros de que todo lo que Dios nos permita en nuestra vida ha de ser, en último término, para nuestro bien espiritual.
Arrojémonos, pues,  como niños pequeñitos en los brazos de nuestro Padre Dios y dejemos que Él desarrolle en nosotros sus planes.
María, ayúdanos a confiar en Dios aun cuando todo nos empuje al temor y desaliento.


* P. Alfonso Milagro

sábado, 31 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 31 DE DICIEMBRE, FELIZ AÑO NUEVO


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
DICIEMBRE 31


Y llegamos al último día del año, al último momento del año. No todos los que comenzaron este año han podido terminarlo.

De los que lo terminan, no todos lo terminan con la felicidad y con la salud con las que nosotros tal vez lo terminamos.

Indudablemente, esto nos debe mover a un acto de gratitud a Dios, que nos ha concedido otro año más.

En estos 365 días del año hemos vivido más de 8.000 horas, y más de medio millón de minutos; ¿podremos afirmar con verdad, delante de Dios y de nuestra conciencia, que todas esas horas y todos esos minutos han sido vividos con rectitud, buscando el bien y la verdad? ¿No habremos perdido lamentablemente algunos de
 esos minutos en actos indignos que nos han rebajado, en violencias, en odios, en torcidas intenciones, en actos de pereza, de soberbia, de sensualidad, en egoísmos repugnantes?

No estará mal que, al terminar este año, nos arrepintamos con sinceridad en nuestro interior de todo lo malo que hayamos hecho a lo largo de él y de todo lo bueno que hayamos dejado de hacer.

Porque si es muy bueno no hacer el mal, es muy malo no hacer el bien; para ser malo, basta no ser bueno; para ser bueno, no basta el no ser malo.

"De la tierra creó el Señor al hombre, y de nuevo le hizo volver a ella; días contados le dio" tiempo fijo" (Ecli, 17, 1-2). Cada uno de los días del año que ha pasado ha sido una responsabilidad para nosotros: ¿lo habremos hecho fructificar? ¿lo habremos dejado perder?

Un año más que hemos vivido; un año más del que deberemos dar cuenta; un año menos que nos resta de vida; un año menos de tiempo en el que podamos hacer mérito para la eternidad.

"Mientras tengamos oportunidad (o tiempo) hagamos el bien a todos, pero especialmente a nuestros hermanos en la fe" (Gál. 6, 10).

viernes, 30 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 30 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
DICIEMBRE 30



Se va terminando este año. Es que todo pasa...
En realidad, no es un año menos, sino un año más; un año más, del que tendremos que dar cuenta; un año más, que debemos añadir a nuestra responsabilidad.

Este año no ha pasado; ha quedado en cada una de las acciones que en él hemos realizado; buenas o malas, han dejado en nosotros una marca imborrable.

Quizá sintamos la tentación de catalogar este año como bueno o malo para nosotros, según nos haya ido en él en el asunto negocios; pero no es ése el valor supremo.

Habrá sido año bueno si en él hemos mejorado en nuestra vida, si nos hemos perfeccionado, si nos hemos cultivado espiritualmente; si hemos vivido con amor y para el amor de Dios y de los hermanos.

No estará mal que nos detengamos unos momentos, antes de terminar el año, para hacer el balance de nuestra conciencia y delante de Dios.

"Cercano estaba nuestro fin, cumplidos nuestros días" (Lam. 4, 18). "Haznos volver a Ti, oh Yahvéh, y volveremos; renueva nuestros días como antaño" (Lam, 5, 21). Dios es el Dios de

la vida; a nuestra muerte sucederá la verdadera Vida," a estos días perecederos que pasan como la sombra, sucederá la Vida eterna, que nunca pasará y nunca disminuirá en la intensidad de su felicidad.


P. Alfonso Milagro

jueves, 29 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 29 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
DICIEMBRE 29



¿Por qué la Noche de Navidad es Nochebuena?

Porque en ella nace el Mensajero de la Buena Nueva de que Dios tiene buena voluntad para todos los hombres. Porque nace la Luz del mundo, para que no caminemos en nuestra vida por las tinieblas del pecado. Porque nace el que viene a damos verdaderas ganas de vivir, dando a nuestra vida un nuevo sentido y una nueva orientación. Porque nace Aquel que ha sido el único capaz de poder afirmar con verdad: "Venid a mí todos los que estáis tristes y sufriendo; Yo os aliviaré".

Porque nace el verdadero Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo, ese pecado colectivo que fabricamos todos los hombres de todos los tiempos. Porque nace Aquel que nos dará como precepto de su religión: "Amaos los unos a los otros".

Porque nace el que pudo decir: "Yo soy la resurrección y la vida; quien cree en mí, aunque muera, vivirá para siempre".

Motivos más que suficientes para que llamemos a esa noche una verdadera Nochebuena.

Cuando Jesús ya tenía doce años, fue al templo de Jerusalén con sus padres y allí se quedó, ignorándolo éstos. Cuando a los tres días se encontraron y María le expuso su extrañeza por la ausencia, Jesús les dijo: "¿No sabíais que yo debía estar en las cosas de mi

Padre?" (Lc, 2, 49). ¿No deberás tú también pensar que las cosas del Padre celestial te están encomendadas?


P. Alfonso Milagro

martes, 27 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 27 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
27 de diciembre


Repastaban sus ganados los soñolientos pastores
alrededor de los troncos de unos encendidos robles
cuando las oscuras nubes, de sol coronado rompe
un capitán celestial de sus ejércitos nobles.

Atónitos se derriban de sí mismos los pastores;
y por la lumbre, las manos sobre los ojos se ponen.

Los perros alzan las frentes y las ovejuelas corren
cuando el nuncio soberano las plumas de oro descoge:

"Dios ha nacido en Belén de esta dichosa noche.
Nació de una pura Virgen: buscadle, pues sabéis dónde..."

Los pastores, convocando con dulces y alegres sones
toda la sierra, derriban palmas y laureles nobles.

Llegan al portal dichoso... El santo Niño los mira
y para que se enamoren, se ríe en medio del llanto
y ellos le ofrecen sus dones.

He aquí la oración del profeta Simeón cuando tuvo al Niño Jesús en sus brazos: "Ahora, Señor, puedes según tu Palabra dejar que tu siervo se vaya en paz, que han visto mis ojos tu salvación" 
(Lc, 2, 29-30).

lunes, 26 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 26 DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
DICIEMBRE 26



En la gruta de Belén nació el Salvador del mundo
y el desierto moribundo se ha convertido en edén.
Junto al pesebre florido ángeles van a cantar.
Salió una estrella a alumbrar al Niño recién nacido.

María, te felicito, porque eres de Dios,
para abrazar a los dos, corriendo me precipito;
y así me mezclo al montón de reyes y de pastores
que al Niño de sus amores todos le traen un don.

Toma José aquel derroche, tierno incienso, oro amarillo.
y el tímido corderillo nacido la misma noche.
y yo, que a adorarle vengo, a pesar de mi cariño,
como no soy más que un niño, yo soy pobre y nada tengo.

¿Qué le daré yo a Jesús? Oh María, Madre mía,
¿qué regalarle podría al Dios que me dio la luz?
Ya sé cuál será mi don, y aunque es pequeño el regalo,
no ha de ser del todo malo: le traigo mi corazón.

"El Niño crecía y se fortalecía, llenándose de sabiduría, y la gracia de Dios estaba con El" (Lc, 2, 40). Indudablemente que siendo Jesús verdadero Hijo de Dios, en nada podía crecer; pero como además era verdadero hombre, podía ir adquiriendo experiencias humanas, de suerte que, como su organismo se iba desarrollando, su mente también se iba enriqueciendo, "experimentalmente", con los sucesos diarios. ¿Tú vas creciendo, como El, en sabiduría y gracia


P. Alfonso Milagro

domingo, 25 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 25 DE DICIEMBRE



LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 25



Cantando van los pastores
cantando van las muchachas,
cantando van monte abajo por la veredita blanca.
Un lucerito brillante los guía con su fulgor;
con alma, salud y gracia entonan esta canción:
"Podéis, pastorcillos, alegres cantar;
en Belén el Niño ha nacido ya.
Tocad las campanas, a gloria tocad;
en Belén el Niño ha nacido ya.
Al son de alegres campanas,
llegando van los pastores
y al Niño le hacen ofrenda
de sus regalos mejores;
pero hay un pastorcito
que trae el más grande don
y al Niño con alegría
le ofrece su corazón.
Podéis, pastorcillos, alegres cantar;
en Belén el Niño ha nacido ya..."

“No teman, porque les traigo una buena noticia, una gran alegría para todo el pueblo: Hoy, en la ciudad de David, les ha nacido un Salvador, que es el Mesías, el Señor” (Lc 2,11). Así comienza la nueva era: la era de la realización de la promesa hecha a nuestros antepasados; ya nos ha venido el Mesías, el Redentor, el Salvador; ya podemos considerarnos salvados por la infinita misericordia de nuestro Hermano Jesús, que se entregará por todos nosotros.


* P. Alfonso Milagro

sábado, 24 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 24 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 24



Mañana es día de fiesta, día de Natividad.
Por eso la campanita no hace más que repicar.
Campanita de la iglesia, parece el corazón de mi pueblo, que repica en cada palpitación.
Hace no sé cuántos años en Belén nació el Señor.
Por los cielos, milagroso, un lucero apareció.
En su cunita de paja fueron a darle calor un buey, un asno y tres reyes, según me contó un pastor.
Y con tan cálido aliento fue creciendo el Niño Dios para inundar el mundo de paz, consuelo, amor.
Festejando el nacimiento habrá mañana alegría en las almas, y en la mesa el pavo, castañas y sidra.
Y el corazón de mi pueblo, igual que la campanita pasará el día de fiesta, repica que te repica.
“Mientras se encontraba en Belén, le llegó el tiempo de ser madre, y María dio a luz a su hijo primogénito” (Lc 2,6-7). Cristo es el primogénito de María, no porque ella haya tenido otros hijos, sino porque Dios la tenía predestinada para ser la Madre universal de todos los redimidos; al dar a luz a Cristo, podemos considerar que también nos ha dado a luz a nosotros los bautizados; es, pues, en cierto modo hoy el día de nuestro nacimiento con Cristo y en Cristo; por eso es la fiesta de todo el pueblo de Dios.


* P. Alfonso Milagro

viernes, 23 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 23 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 23



Manos de Virgen alinean pajas de rubios trigales y sobre el mazo mullido tienden blancor y pañales.
Cuatro mil años pasaron, se aguardó cuarenta siglos, para que este acto humildísimo fuera en el mundo cumplido.
Ya llegó la medianoche, nevada y oscurecida; en resplandor de prodigios está la gruta encendida.
Cuatro mil años pasaron, se aguardó cuarenta siglos a que en este humilde establo naciera este humilde Niño.
Afuera celestes voces dan la nueva a los pastores, mientras los ángeles cantan: "Gloria a Dios... paz a los hombres".
Hay un hondo simbolismo en la humildad del pesebre; trigos que un día serán hostias, linos del altar manteles; el Dios Niño, que ha de darse por amor y en sacrificio de pan a las almas fieles.
“Los pastores volvieron glorificando y alabando a Dios por todo lo que habían visto y oído” (Lc 2,20). Todo lo que nosotros hemos visto y oído, lo que estamos viendo y oyendo a diario, no es sino pura manifestación del amor infinito de nuestro Dios. Preparamos nuestro corazón para recibirlo el día de Navidad con humildad y gratitud por todo lo que Él ha hecho con nosotros.


* P. Alfonso Milagro

jueves, 22 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 22 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 22



Navidad, la fiesta que reza y que canta, pueril y vetusta, bullanguera y santa, pastoril y regia, magna y familiar, que con ser litúrgica es toda de hogar.
Navidad nos trajo cordiales contentos y el musgo pintado de los nacimientos.
El mundo, hasta el mundo moderno y complejo, sonríe con una sonrisa de viejo, y hay una dulzura cálida que embarga su gran alma fría, su gran alma amarga, con el alborozo de la Navidad.
Así es esta fiesta de paz y bondad, de luz y alegría, de infancia y cariño; el mundo es un viejo que sonríe a un niño.
“María conservaba todas estas cosas y las meditaba en su corazón” (Lc 2,19). Debemos tomar ejemplo de nuestra Madre Santísima: no se contentaba con ver las cosas; las meditaba. No nos contentemos nosotros con ver las cosas de esta Navidad; meditemos en la misericordia del Señor que viene a salvarnos y en la forma en que nosotros debemos colaborar en esa salvación. Navidad es cualquier día del año en que un hombre se acerca a otro hombre para llamarlo hermano y tratarlo como hermano.


* P. Alfonso Milagro

miércoles, 21 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 21 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 21



Hace muchos, muchos años, en un pesebre nació un niño pobre, muy pobre: ese niño es Niño y Dios.

Él hizo todas las cosas, cielos y tierra creó; de los tesoros del mundo Él es el dueño y señor.

Él se construyó un palacio de incalculable valor, superior en hermosura a los del rey Salomón.

Y ha nacido en un pesebre impregnado del olor de las bestias que lo ocupan: estas bestias eran dos.

Su Santa Madre María llora de gozo y dolor al contemplar a su hijo dormidito en un cajón.

Su cuerpecito mal cubierto, de frío se estremeció y en llanto desconsolado rompió su divina voz.

Al oírlo se arrodilla la Madre del Niño Dios y le ofrece su cariño, su vida, su inmenso amor.

Como la Virgen María quiero yo darte, Señor, lo que de ti he recibido: alma, vida y corazón.

“Después que los ángeles volvieron al cielo, los pastores se decían unos a otros: Vayamos a Belén y veamos lo que ha sucedido y que el Señor nos ha anunciado” (Lc 2,15). Sí, Dios se nos ha manifestado, nos ha manifestado su amor y nos pide nuestro amor; no se lo neguemos.


* P. Alfonso Milagro

martes, 20 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 20 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 20



Son muchas las cosas que en los días de Navidad los hombres pedirán al cielo; a ese Dios que, sin dejar de ser Dios, se quiso hacer hombre, por amor al hombre, para salvar al hombre.
Pero indudablemente hay algo que está en las plegarias de todos: todos esperamos y pedimos que el Niño de Navidad nos traiga la paz.

Tú, que eres el camino, la verdad y la vida; tú, que todo lo sabes y lo puedes todo, que un alma eterna diste a nuestro ingrato lado y amasaste el martillo que te crucificó, no mires las miserias, no mires los pecados. Recuerda solamente que somos desdichados y que este barro nuestro la vida te costó.

Escucha nuestro ruego, que se une a la plegaria de tanta madre triste y esposa solitaria, de tanto niño pálido de su contraída faz; y, abriendo los dos brazos de tu misericordia sobre este mundo mísero, de luto y de discordia, Señor omnipotente, concédele la paz.

“Y junto con el ángel, apareció una multitud del ejército celestial, que alababa a Dios, diciendo: Gloria a Dios en las alturas y en la tierra paz a los hombres amados por Él” (Lc 2,13-14). Es Cristo el que vino a traernos la paz, desde el momento en que vino a restablecer la paz entre Dios y nosotros.


* P. Alfonso Milagro

lunes, 19 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 19 DE DICIEMBRE



LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 19



Ya hace días que todos estamos pensando en la próxima Navidad;  estamos pensando en ella y la estamos esperando; como espera el niño el día de fiesta o el paseo; con la ilusión de la novia que sueña en el momento de la consagración de su amor ante el altar de Dios.
Y es que la fiesta de Navidad es para todos los cristianos todo eso: es una fiesta, un paseo, una entrega de Dios al hombre.

La fiesta de Navidad llena de ilusiones a todos: a niños y a adultos. Todos esperamos a ese Niño que siendo niño atrae a los adultos, y siendo adulto se rodea de niños.

Siempre lo sentimos nuestro, muy nuestro y muy cerca de nosotros. Todos, sin excepción, en el día de la Navidad pareciera que nos sentimos más buenos, porque nos sentimos más niños.  Y, al sentirnos más niños, recordamos las palabras que dijo el Niño que nació en Belén: "El Reino de los Cielos es de aquellos que se hacen como niños: sencillos, humildes, inocentes".

“La Virgen concebirá y dará a luz un hijo a quien pondrán el nombre de Emanuel, que traducido significa Dios con nosotros” (Mt 1,23). Cristo nos viene por María; nosotros vamos a Cristo por María; no sigamos distinto camino del que Él siguió al venir a nosotros, porque no estaremos seguros de llegar hasta Él.


* P. Alfonso Milagro

domingo, 18 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 18 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 18



Alguien escribió que si los hombres nos acostumbrásemos a sonreír con más frecuencia, y a ser más sencillos, la humanidad se sentiría mejor y más feliz.
Y es que la sonrisa es una característica propia del hombre; solamente el hombre es capaz de sonreír. Por eso otro afirmó, quizá con poca delicadeza, pero con indudable veracidad, que cuanto más el hombre sonría es más hombre; por el contrario, cuanto menos sonría, es más animal que hombre.
Sonreír siempre y sonreír a todos; porque todos esperan nuestra sonrisa y todos necesitan de ella; nosotros somos los primeros en necesitar nuestra propia sonrisa, para sentirnos mejores y más optimistas, más tiernos de corazón.
Sonreír al niño travieso y molesto, sonreír al anciano solitario y pesado, sonreír al amigo inoportuno, sonreír al vecino cargoso, sonreír al cartero, al verdulero, al diariero... sonreír a todos, para hacerlos a todos mejores y ser mejores.
“Alégrense y regocíjense entonces, porque ustedes tendrán una gran recompensa en el cielo” (Mt 5,12). Cuando pensamos que somos hijos de Dios, el corazón se nos llena de profunda alegría y nada hay en el mundo que pueda separarnos de la caridad de Cristo, como dice de sí mismo el apóstol Pablo (Rom 8,35).


* P. Alfonso Milagro

sábado, 17 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 17 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 17


En la Biblia encontramos este consejo de vida práctica: "Aléjate del mal y haz el bien".
¡Y es tan fácil hacer el bien! No es preciso soñar con cosas muy llamativas, que en pocas ocasiones se nos pueden presentar.
Dejar margen para que los demás hablen de sus cosas, guardando silencio de las nuestras; no perder la paciencia en instantes de prisa y aceleramiento; saberse apagar uno, para que los demás ofrezcan su luz; plegarse al gusto de los demás, renunciando al nuestro; ser amable con la visita que nos estropea el plan que teníamos para esa tarde; todo esto y muchas cosas así nos salen al paso a diario.
Seguir con atención el ritmo de una conversación pesada que no nos interesa; hacer con esmero un trabajo cuya responsabilidad recae sobre todos y sobre nadie; sorber una lágrima sin que los demás se den cuenta; estar siempre dispuesto a decir que sí....
Esto es "hacer el bien" que nos recomienda la Biblia.
“No imites lo malo, sino lo bueno. El que hace el bien pertenece a Dios; pero el que hace el mal no ha visto a Dios” (3 Jn 11).  En ti, no todo es bueno; y eso que tienes buena voluntad. ¿Por qué debes extrañarte de que en tu prójimo también descubras algunas cosas no tan buenas, y eso que también ellos poseen magnífica voluntad?


* P. Alfonso Milagro

viernes, 16 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 16 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 16


No escatimar esfuerzos, no eludir las ocasiones que implican renuncias; ese es el verdadero camino para llegar a la perfección de la santidad.

Silenciar ese detalle que pudiera darnos renombre; no acusar esa palabra que llegó de hecho a nuestra intimidad; cerrar la puerta sin dar un portazo cuando estamos nerviosos; levantar un mueble en lugar de arrastrarlo; ofrecer una sonrisa al que nos resulta pesado; no perder la paciencia ante las insistentes preguntas tontas del nene; corregir con bondad y no con gritos al hijo adolescente; saber "perder el tiempo" permitiendo que alguien se desahogue con nosotros...

Todo eso nos sale al paso cada día; ni es preciso molestarse en irlo a buscar. Eso irá puliendo las aristas de nuestro egoísmo, de nuestro amor propio, de la cerrazón de nuestro criterio, en una palabra, de nuestro propio yo.

“Llevo en mi cuerpo las cicatrices de Jesús” (Gal 6,17). Cicatrices de los malos tratos sufridos por el Señor. Si tú debes sufrir en tu fortuna, en tu tranquilidad, en tu fama, en tu trabajo, etc… y todo esto lo tienes que sufrir por Cristo, por ser fiel a Cristo, también podrás afirmar con el apóstol que llevas las señales del Señor; queda tranquilo, que también gozarás de las alegrías del Señor, de la victoria del Señor.


* P. Alfonso Milagro

jueves, 15 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 15 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 15



En el Evangelio se lee aquella afirmación de Jesús: "Por sus frutos los conocerán".

Nosotros hablamos mucho y hacemos poco; los frutos no son las palabras bonitas que decimos sino las pocas y disminuidas obras que realizamos.

Cumplir con el deber, aun cuando nadie vigile ni lo conozca;  saber guardar fidelidad al amigo que nos ha confiado un secreto, sin hacer alardes de ello; no doblegarse ante el qué dirán; nunca jugar a dos caras con nadie; disimular las descortesías de los allegados; ahorrar a los demás trabajo y disgusto.

Todo esto y cosas semejantes son frutos, frutos maduros y legítimos que nos acreditarán ante la conciencia y ante Dios.

No acortar el tiempo cuando hay que emplearlo para los demás; no mortificar a nadie, ser complacientes a todos, aún a costa de nuestro descanso... esos son frutos, y frutos sazonados.

“El fruto de los trabajos honestos es glorioso; e imperecedera la raíz de la sabiduría” (Sab 3,15). “El fruto de la luz es la bondad, la justicia y la verdad” (Ef 5,9). Los frutos del espíritu de Dios siempre son la bondad y el amor; cuando en algún acto tuyo no halles ni bondad ni amor, ten por seguro que no ha sido movido por el Espíritu de Dios.


* P. Alfonso Milagro

miércoles, 14 de diciembre de 2016

LOS CINCO MINUTOS DE DIOS, 14 DE DICIEMBRE


LOS CINCO MINUTOS DE DIOS
Diciembre 14



Después de la muerte del califa Abderramán III se encontró un escrito de su puño y letra que decía: "He gobernado durante largos años; he probado cuantos placeres pueda apetecer un mortal; he sido alabado y admirado hasta el tope máximo que pueda serlo un hombre. Durante todo este largo tiempo, sólo catorce días he gozado de  verdadera felicidad".
Los que lean esta página podrán pensar que hay exageración; sin embargo, podemos creer a su autor.
La felicidad no se halla en la gloria, en los placeres, en el dinero, en la fama; no se halla fuera de nosotros mismos; está dentro, muy dentro de nosotros; y, por lo tanto, nosotros y solamente nosotros somos los que podremos darnos la felicidad.
No la busquemos fuera de nosotros, pues no la encontraremos; no se la pidamos a nadie, pues nadie nos la puede dar. Pero si no la gozamos, no le echemos la culpa a nada ni a nadie.
Todos buscamos la felicidad, y no todos hallan la felicidad, y es que muchos la buscan donde no está; la felicidad comienza con “fe” y si la buscamos en otro lugar nos condenamos al fracaso. “Mientras toda imaginación fracasa ante la muerte, la Iglesia, aleccionada por la Revelación divina, afirma que el hombre ha sido creado por Dios para un destino feliz, situado más allá de las fronteras de la miseria terrestre” (GS 18)


* P. Alfonso Milagro
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