domingo, 5 de agosto de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 5 AGOSTO



LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
5 agosto



Decirle al cristiano que debe hablar de Cristo no es otra cosa que decirle que tiene que amar a Jesucristo; y decirle eso, ¿no parece innecesario? Un cristiano sin amor a Jesucristo es un soldado sin armas, un cuerpo sin vida, ojos sin luz, pulmones sin oxigeno.


Pero si el cristiano tiene a Cristo y lo ama de veras con amor profundo, entonces el cristiano debe hablar de Jesucristo. Sin miedos de ninguna especie. Digamos ante todo que, tanto en esto como en lo demás, el creyente debe ser y manifestarse como un hombre cien por ciento normal; debe aborrecer las extravagancias, rarezas y exageraciones, pero guardando  esa áurea regla de la corrección y de la prudencia, deberá desperdiciar ninguna oportunidad de hablar del Señor y de sus cosas; no ha de tener ningún miedo de dar la impresión de que para él ningún tema hay de mayor interés que Cristo y sus cosas; otros tendrán otros ideales; el ideal del cristiano es Jesucristo.


P. Alfonso Milagro


EL EVANGELIO DE HOY DOMINGO 5 AGOSTO 2018


Lecturas de hoy Domingo 18º del Tiempo Ordinario - Ciclo B
Hoy, domingo, 5 de agosto de 2018


Primera lectura
Lectura del libro del Éxodo (16,2-4.12-15):

En aquellos días, en el desierto, comenzaron todos a murmurar contra Moisés y Aarón, y les decían: «¡Ojalá el Señor nos hubiera hecho morir en Egipto! Allí nos sentábamos junto a las ollas de carne, y comíamos hasta hartarnos; pero vosotros nos habéis traído al desierto para matarnos a todos de hambre.»
Entonces el Señor dijo a Moisés: «Voy a hacer que os llueva comida del cielo. La gente saldrá a diario a recoger únicamente lo necesario para el día. Quiero ver quién obedece mis instrucciones y quién no.» 
Y el Señor se dirigió a Moisés y le dijo: «He oído murmurar a los israelitas. Habla con ellos y diles: "Al atardecer comeréis carne, y por la mañana comeréis hasta quedar satisfechos. Así sabréis que yo soy el Señor vuestro Dios."» 
Aquella misma tarde llegaron codornices, las cuales llenaron el campamento; y por la mañana había una capa de rocío alrededor del campamento. Después que el rocío se hubo evaporado, algo muy fino, parecido a la escarcha, quedó sobre la superficie del desierto. 
Los israelitas, no sabiendo qué era aquello, al verlo se decían unos a otros: «¿Y esto qué es?» 
Moisés les dijo: «Éste es el pan que el Señor os da como alimento.»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 77

R/. El Señor les dio un trigo celeste

Lo que oímos y aprendimos,
lo que nuestros padres nos contaron,
lo contaremos a la futura generación: 
las alabanzas del Señor, su poder. R/.

Dio orden a las altas nubes,
abrió las compuertas del cielo:
hizo llover sobre ellos maná,
les dio un trigo celeste. R/.

Y el hombre comió pan de ángeles,
les mandó provisiones hasta la hartura.
Los hizo entrar por las santas fronteras,
hasta el monte que su diestra había adquirido. R/.

Segunda lectura
Lectura de la carta del apóstol san Pablo a los Efesios (4,17.20-24):

En el nombre del Señor os digo y encargo que no viváis más como los paganos, que viven de acuerdo con sus vanos pensamientos. Pero vosotros no conocisteis a Cristo para vivir de ese modo, si es que realmente oísteis acerca de él; esto es, si de Jesús aprendisteis en qué consiste la verdad. En cuanto a vuestra antigua manera de vivir, despojaos de vuestra vieja naturaleza, que está corrompida por los malos deseos engañosos. Debéis renovaros en vuestra mente y en vuestro espíritu, y revestiros de la nueva naturaleza, creada a imagen de Dios y que se manifiesta en una vida recta y pura, fundada en la verdad.

Palabra de Dios

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (6,24-35):

En aquel tiempo, al no ver allí a Jesús ni a sus discípulos, la gente subió a las barcas y se dirigió en busca suya a Cafarnaún. 
Al llegar a la otra orilla del lago, encontraron a Jesús y le preguntaron: «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?» 
Jesús les dijo: «Os aseguro que vosotros no me buscáis porque hayáis visto las señales milagrosas, sino porque habéis comido hasta hartaros. No trabajéis por la comida que se acaba, sino por la comida que permanece y os da vida eterna. Ésta es la comida que os dará el Hijo del hombre, porque Dios, el Padre, ha puesto su sello en él.»
Le preguntaron: «¿Qué debemos hacer para que nuestras obras sean las obras de Dios?» 
Jesús les contestó: «La obra de Dios es que creáis en aquel que él ha enviado.» 
«¿Y qué señal puedes darnos –le preguntaron– para que, al verla, te creamos? ¿Cuáles son tus obras? Nuestros antepasados comieron el maná en el desierto, como dice la Escritura: "Dios les dio a comer pan del cielo."» 
Jesús les contestó: «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio el pan del cielo. ¡Mi Padre es quien os da el verdadero pan del cielo! Porque el pan que Dios da es aquel que ha bajado del cielo y da vida al mundo.»
Ellos le pidieron: «Señor, danos siempre ese pan.» 
Y Jesús les dijo: «Yo soy el pan que da vida. El que viene a mí, nunca más tendrá hambre, y el que en mí cree, nunca más tendrá sed.»

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio de hoy domingo, 5 de agosto de 2018
 Fernando Torres cmf


El pan que da la vida

      Hay muchas clases de pan. Quizá porque hay muchas clases de hambre. Hay personas que viven pensando y deseando tanto el pan de mañana que se olvidan de disfrutar el pan que tienen delante ahora mismo. O quizás lloran porque ayer no tuvieron pan, sin ver el banquete que está preparado ante ellos. También están los que sólo son capaces de preocuparse por su propio estómago, incapaces de darse cuenta de que hay hermanos y hermanas cerca que carecen del necesario pan.

Comentario al Evangelio del domingo, 5 de agosto de 2018      Y la mayoría de la humanidad trabaja duramente cada día para procurarse el pan, o el arroz, o el maíz, necesario para sobrevivir, para poder llegar al día siguiente. Sólo ellos saben lo necesario que es el “pan nuestro de cada día”. Y generalmente son ellos los que mejor saben gozar, y agradecer, y disfrutar del pan que tienen en la mesa cada día, tanto si es fruto de su trabajo como si es un regalo. Cuando la vida se vive pendiente de un hilo, todo lo que se tiene es pura gracia y se recibe como un regalo.

      Los que habían comido del pan que les había dado Jesús, fueron a buscarle, cuando se dieron cuenta de que había desaparecido. Habían gozado tanto. Estaba tan rico aquel pan. Para aquellos cuya vida había significado sólo lucha y sufrimiento el hecho de haber sido regalados con semejante banquete, un poco de pan y un poco de pescado, fue motivo suficiente para ir a la búsqueda del que se lo había regalado. Por eso, buscan a Jesús.

      Ciertamente aquellos que buscaban a Jesús, de los que nos habla el Evangelio de hoy, no entendieron a la primera lo que significaba que Jesús fuera el “pan de vida”. Ellos lo que entendían con total claridad era el pan y el pescado que comieron, que Jesús les había dado, que les hizo sentirse saciados y quizá les posibilitó hasta dormir una buena siesta. Y lo entendían sencillamente porque tenían hambre. Será necesario un largo proceso hasta que lleguen a pasar del hambre físico al hambre de vida que era el que Jesús les estaba ofreciendo saciar. Pero, al menos, el primer paso ya lo han dado. Por el contrario, los que no tienen hambre desprecian el pan, los que se sienten saciados no necesitan de nada. Jesús puede estar en su vida, pero no pasará de ser un adorno más.



Para la reflexión 

      ¿Qué tipos de hambres descubrimos en nuestro mundo? ¿En nuestra comunidad? ¿En nuestra familia? ¿En nosotros mismos? ¿Es Jesús sólo un adorno en nuestra vida o en nuestra familia o realmente encontramos en él el “pan de vida”? ¿Qué significa para nosotros que Jesús es el “pan de vida”?

FELIZ DOMINGO





sábado, 4 de agosto de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 4 AGOSTO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
4 agosto




El ideal polariza todos los esfuerzos del hombre que lo tiene. 

¿Es Cristo el que realmente absorbe tus energías, y da sentido a todos tus entusiasmos?

Cristo no es un recuerdo histórico, sino una presencia. Una presencia viva y vivificante. 

Déjate vivificar por Cristo.


P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 3 AGOSTO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
3 agosto



Bajos las especies de pan y vino que vemos en nuestros altares debemos saber descubrir a Cristo.

Pero también -aunque en menos intensidad- debemos saber descubrirlo "bajo las especies y formas" de nuestro prójimo. Es que el prójimo es el sacramento de Cristo.


P. Alfonso Milagro

EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 4 AGOSTO 2018


Lecturas de hoy Sábado de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
 Hoy, sábado, 4 de agosto de 2018



Primera lectura
Lectura de la profecía de Jeremías (26,11-16.24):

En aquellos días, los sacerdotes y los profetas dijeron a los príncipes y al pueblo: «Este hombre es reo de muerte, porque ha profetizado contra esta ciudad, como lo habéis oído con vuestros oídos.»
Jeremías respondió a los príncipes y al pueblo: «El Señor me envió a profetizar contra este templo y esta ciudad las palabras que habéis oído. Pero, ahora, enmendad vuestra conducta y vuestras acciones, escuchad la voz del Señor, vuestro Dios; y el Señor se arrepentirá de la amenaza que pronunció contra vosotros. Yo, por mi parte, estoy en vuestras manos: haced de mí lo que mejor os parezca. Pero, sabedlo bien: si vosotros me matáis, echáis sangre inocente sobre vosotros, sobre esta ciudad y sus habitantes. Porque ciertamente me ha enviado el Señor a vosotros, a predicar a vuestros oídos estas palabras.»
Los príncipes del pueblo dijeron a los sacerdotes y profetas: «Este hombre no es reo de muerte, porque nos ha hablado en nombre del Señor, nuestro Dios.» 
Entonces Ajicán, hijo de Safán, se hizo cargo de Jeremías, para que no lo entregaran al pueblo para matarlo. 

Palabra de Dios


Salmo
Sal 68

R/. Escúchame, Señor, el día de tu favor

Arráncame del cieno, que no me hunda;
líbrame de los que me aborrecen,
y de las aguas sin fondo.
Que no me arrastre la corriente,
que no me trague el torbellino,
que no se cierre la poza sobre mí. R/.

Yo soy un pobre malherido;
Dios mío, tu salvación me levante.
Alabaré el nombre de Dios con cantos,
proclamaré su grandeza con acción de gracias. R/.

Miradlo, los humildes, y alegraos,
buscad al Señor, y revivirá vuestro corazón.
Que el Señor escucha a sus pobres,
no desprecia a sus cautivos. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (14,1-12):

En aquel tiempo oyó el virrey Herodes lo que se contaba de Jesús, y dijo a sus ayudantes: «Ese es Juan Bautista que ha resucitado de entre los muertos, y por eso los Poderes actúan en él.» 
Es que Herodes había mandado prender a Juan y lo había metido en la cárcel encadenado por motivo de Herodías, mujer de su hermano Felipe, porque Juan le decía que no le estaba permitido vivir con ella. Quería mandarlo matar, pero tuvo miedo de la gente, que lo tenía por profeta. El día del cumpleaños de Herodes, la hija de Herodías danzó delante de todos, y le gustó tanto a Herodes, que juró darle lo que pidiera. Ella, instigada por su madre, le dijo: «Dame ahora mismo en una bandeja la cabeza de Juan Bautista.» 
El rey lo sintió; pero, por el juramento y los invitados, ordenó que se la dieran; y mandó decapitar a Juan en la cárcel. Trajeron la cabeza en una bandeja, se la entregaron a la joven, y ella se la llevó a su madre. Sus discípulos recogieron el cadáver, lo enterraron y fueron a contárselo a Jesús. 

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio de hoy sábado, 4 de agosto de 2018
CR


Queridos amigos:

En la historia de la Iglesia hay varias parejas de esposos canonizadas o beatificadas: aparte de san Joaquín y santa Ana, podemos señalar a san Isidro Labrador y santa María de la Cabeza, o los esposos Martin, padres de Teresa del Niño Jesús, o el matrimonio italiano Luigi y Maria Beltrame. Ellos, y tantos más, han sido recíprocamente signo y estímulo para vivir el evangelio, mediación del amor de Dios.

Pero en la historia se han dado también influencias en sentido contrario. No es el caso de Herodías el primero que narra la Escritura sobre el influjo negativo de la mujer del rey sobre la decisión del monarca. Baste evocar la historia de Ajab y Jezabel a propósito de la viña de Nabot. Jezabel urde una red de complicidades (ancianos, notables y un par de canallas) y provoca la ejecución de Nabot. Ajab, libre ya de todo escrúpulo, podrá por fin apoderarse de la viña.

También hallamos un poderoso influjo en el terreno de la amistad: mencionemos, por solo citar historias luminosas, la de Francisco y Clara de Asís o la de Teresa de Jesús y Juan de la Cruz. Apuntamos una algo más reciente: la Madre Magdalena de Jesús Sacramentado, pasionista, ejerció una influencia muy positiva sobre el P. Juan Arintero, dominico y director espiritual suyo; en cierto modo podemos decir que la dirigida se volvió directora, punto en que se manifiesta un rasgo admirable del “genio femenino”.

Hay otro aspecto en la historia de hoy: Herodías influye en la decisión de Herodes por tercero interpuesto: su propia hija. La madre ha sabido aguardar el momento y, entre bastidores, mueve los hilos de un drama que se consuma en la muerte del Bautista. El evangelista denuncia la red de complicidades que se dan en esta muerte y anticipa la que se tejerá en torno a la muerte de Jesús. La cuestión que se plantea es esta: ¿en qué sentido encauzas tu ascendiente sobre otras personas?, ¿en qué sentido ejerces tu influencia sobre los más cercanos a ti?

FELIZ FIN DE SEMANA




jueves, 2 de agosto de 2018

ORACIÓN POR LAS VOCACIONES SACERDOTALES Y RELIGIOSAS



Oración por las vocaciones sacerdotales y religiosas



Señor Nuestro Jesucristo, Tú dijiste a tus Apóstoles: "la mies es mucha pero los obreros pocos; rogad al Señor de la mies que envíe obreros a su campo". Humildemente te suplicamos que envíes a tu Iglesia numerosas y santas vocaciones sacerdotales y religiosas. 

Te lo pedimos por la intercesión de la Santísima Virgen María, nuestra Madre, y por la de nuestros Santos Patronos y Protectores, que con su vida y merecimientos santificaron nuestro suelo.


 Amén.

PAPA FRANCISCO: LOS ÍDOLOS MATAN, EL DINERO ROBA LA VIDA Y EL PLACER LLEVA A LA SOLEDAD


Papa Francisco: Los ídolos matan, el dinero roba la vida y el placer lleva a la soledad
POR ÁLVARO DE JUANA | ACI Prensa
 Foto: Daniel Ibáñez / ACI Prensa




Con el inicio de agosto, el Papa Francisco retomó la Audiencia General de los miércoles tras la pausa estival y dedicó su catequesis a los ídolos, sobre los que afirmó que, al contrario de lo que muchos piensan, “quitan la vida”, así como el dinero “roba” y el “placer” lleva a la soledad.

En el encuentro, que se celebró en el Aula Pablo VI del Vaticano, el Pontífice dijo que adorar a los ídolos es “una tendencia humana, que no dejan de lado ni creyentes ni ateos”.

El Papa señaló que “los ídolos esclavizan, prometen felicidad, pero no la dan; y uno se encuentra viviendo por esa cosa o esa visión en un torbellino autodestructivo, en espera de un resultado que no llega nunca”.

“El dinero roba la vida y el placer lleva a la soledad. Las estructuras económicas sacrifican vidas humanas para utilidades mayores. Se vive en la hipocresía, haciendo y diciendo lo que los demás esperan, porque el Dios de la propia afirmación lo impone”.


“Y se estropean vidas, –continuó diciendo Francisco–, se destruyen familias y se abandonan jóvenes en mano de modelos destructivos”.

El Papa alertó de que “los ídolos prometen vida, pero en realidad la quitan. El Dios verdadero no pide la vida, sino que la dona. El Dios verdadero no ofrece una proyección de nuestro éxito, sino que enseña a amar. El amor verdadero no pide hijos, sino que dona a su Hijo por nosotros”.

“Los ídolos proyectan hipótesis futuras y hacen despreciar el presente”, sin embargo, “el Dios verdadero enseña a vivir en la realidad de cada día”, dijo el Pontífice.

Francisco lanzó algunas preguntas al aire: “¿Cuál es verdaderamente mi Dios?, ¿es el amor Uno y Trino, o mi imagen, mi éxito personal, quizás en el interior de la Iglesia?”.

El Papa explicó que Dios “está en el centro de la propia vida y de Él depende lo que se piensa”. “Se puede crecer en una familia que dice ser cristiana pero centrada, en realidad, en puntos de referencia extraños al Evangelio”.

“El mundo ofrece el ‘supermarket’ de los ídolos, que pueden ser objetos, imágenes, ideas, roles”, comentó.

Francisco explicó entonces que un ídolo “es una visión que tiende a convertirse en una fijación, una obsesión. El ídolo es en realidad una proyección de sí mismo en los objetos o en los proyectos”.

“De esta dinámica se sirve, por ejemplo, la publicidad: no veo el objeto en sí pero percibo ese automóvil, el celular, ese rol –u otras cosas– como un medio para realizarme y responder a mis necesidades existenciales”.

“Y lo busco, hablo de eso, pienso en ello; la idea de poseer ese objeto o realizar ese proyecto, alcanzar esa posición parece una vía maravillosa para la felicidad, una torre para alcanzar el cielo, y todo se convierte en algo funcional a esa meta”, explicó.

El Obispo de Roma alertó de que los ídolos “exigen un culto, exigen rituales” y ante ellos “se postra y se sacrifica todo” y puso algunos ejemplos actuales: “en la antigüedad hacían sacrificios humanos a los ídolos, pero también hoy: por la carrera se sacrifican los hijos, descuidándolos, o simplemente no teniéndolos; la belleza requiere sacrificios humanos; la fama pide la inmolación de sí mismo, de la propia inocencia y autenticidad”.

Por último, Francisco invitó a “reconocer las propias idolatrías”, lo que ya es “un inicio de gracia, y coloca en el camino del amor”. “Para amar de verdad es necesario liberarse de los ídolos”, concluyó.

EL EVANGELIO DE HOY JUEVES 2 AGOSTO 2018


Lecturas de hoy Jueves de la 17ª semana del Tiempo Ordinario
Hoy, jueves, 2 de agosto de 2018


Primera lectura
Lectura del libro de Jeremías (18,1-6):

Palabra del Señor que recibió Jeremías: «Levántate y baja al taller del alfarero, y allí te comunicaré mi palabra.» 
Bajé al taller del alfarero, que estaba trabajando en el torno. A veces, le salía mal una vasija de barro que estaba haciendo, y volvía a hacer otra vasija, según le parecía al alfarero. 
Entonces me vino la palabra del Señor: «¿Y no podré yo trataros a vosotros, casa de Israel, como este alfarero? –oráculo del Señor–. Mirad: como está el barro en manos del alfarero, así estáis vosotros en mi mano, casa de Israel.»

Palabra de Dios


Salmo
Sal 145

R/. Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob

Alaba, alma mía, al Señor:
alabaré al Señor mientras viva,
tañeré para mi Dios mientras exista. R/.

No confiéis en los príncipes,
seres de polvo que no pueden salvar;
exhalan el espíritu y vuelven al polvo,
ese día perecen sus planes. R/.

Dichoso a quien auxilia el Dios de Jacob,
el que espera en el Señor, su Dios,
que hizo el cielo y la tierra,
el mar y cuanto hay en él. R/.

Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (13,47-53):

En aquel tiempo, dijo Jesús a la gente: «El reino de los cielos se parece también a la red que echan en el mar y recoge toda clase de peces: cuando está llena, la arrastran a la orilla, se sientan, y reúnen los buenos en cestos y los malos los tiran. Lo mismo sucederá al final del tiempo: saldrán los ángeles, separarán a los malos de los buenos y los echarán al horno encendido. Allí será el llanto y el rechinar de dientes. ¿Entendéis bien todo esto?»
Ellos les contestaron: «Sí.»
Él les dijo: «Ya veis, un escriba que entiende del reino de los cielos es como un padre de familia que va sacando del arca lo nuevo y lo antiguo.»
Cuando Jesús acabó estas parábolas, partió de allí.

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy jueves, 
2 de agosto de 2018
 CR


Queridos amigos:

Juzgar es, en muchas ocasiones, separar por medio de la negación: “Tomás no es músico” equivale a “Tomás no pertenece al conjunto de los músicos”. Pues bien, como recordábamos el martes, el juicio le corresponde solo a Dios. El evangelista lo presenta como tarea de los ángeles, que son a modo de delegados de Dios, y cuya mención es a veces una forma de aludir a Él a la vez que se omite por respeto su nombre. Solo Él sabe quién pertenece al “conjunto” de los suyos y quién no. Y –como ya indicábamos anteayer– hay que dejar que Él, al final de la historia, lleve a cabo ese juicio que es cometido suyo, y solo suyo; o que, en la parábola del juicio de las naciones, es obra del Hijo del hombre, que separa las ovejas de las cabras.

Nosotros, ahora, a la luz del evangelio, separemos las buenas opciones y las malas, ejercicio para el que podemos pedir el don del discernimiento; a la hora de actuar según lo discernido, pidamos amor y energía para llevar a cabo las buenas opciones; en todo, pidamos confianza para esperar que el Señor nos acoja en su amor recreador. Y oremos, en fin, con Ignacio de Loyola: «No permitas que nos separemos de ti. En la hora de nuestra muerte, llámanos, y mándanos ir a ti, para que con tus santos te alabemos. Amén».

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 2 AGOSTO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
2 agosto




El Evangelio en la mente de Cristo es algo operante, activo, dinámico.

En tus meditaciones del Evangelio, ¿no has llegado todavía a descubrir su dinámica?

Sería lo mismo que no descubrir en el hombre su espíritu y ver solamente la materia.




P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 1 AGOSTO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
1 agosto



Hablar es fácil; pero callar es todo un arte y requiere prudencia y dominio propio.

Cristo estuvo callado, vivió en silencio e ignorado durante treinta años, para luego poder hablar por espacio de tres años solamente.

La palabra de Cristo, al promulgar su obra redentora, fue amable, atrayente, pero decisiva, penetrante y convincente. Llamó al pan pan y al vino, vino, sin rodeos y con sencillez.

Pero cuando calló, no se defendió frente a las infamias, calumnias, acusaciones, injusticias, atropellos y crímenes.

Ciertamente, no basta hablar; también es preciso saber hablar.

Hay que aprender el arte de hablar.

Y no parece que este arte sea muy fácil de aprender; hay pocos peritos en él.


P. Alfonso Milagro

ORACIONES PARA EL PRIMER VIERNES DEL MES DE AGOSTO, SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS


PRIMER VIERNES DEL MES DE AGOSTO
 DEDICADO AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS



BREVE CONSIDERACIÓN: Jesús a su víctima Margarita María de Alacoque: "Aquí tienes la herida de mi costado, quiero que en ella hagas tu morada, ahora y para siempre, la entrada es estrecha: esto te significa que debes ser pequeña y despojada de todo para entrar en mi Sagrado Corazón... He de aniquilarte tanto a tus propios ojos, mostrándote u vileza y tu nada,  que sobre ese fundamento de humildad y de abyección levantaré en tu alma el reinado de mi amor".



ORACIÓN:
ACTO DE CONTRICIÓN AMOROSA

¡Oh Sacratísimo Corazón de Jesús ¡ Heme aquí postrado humildemente en tu presencia con el alma penetrada de vivo dolor, por haberte amado tan poco y por haberte herido con tantas ingratitudes, que me han hecho indigno de tus misericordias y favores. ¡Oh Corazón de Jesús¡ Ejercita conmigo el oficio salvador que te cuesta ya tan caro y no se pierda el fruto de tantas penas y de una muerte dolorosa, hónrala con mi salvación, para que mi corazón pueda amarte y glorificarte eternamente. Si tu justicia me condena, como indigno de perdón, apelaré al tribunal de tu amor, dispuesta mi alma a sufrir todos los rigores, antes que verse privada, un solo instante, de amarte. Corta y quema, no perdones mi cuerpo, ni mi vida, si es interés de tu gloria. Soy todo tuyo, ¡oh ivinio y adorable Corazón¡ Sálvame, te lo suplico, y no me entregues a mí mismo, en castigo de mis pecados, permitiéndome que vuelva a recaer en ellos.

¡Morir antes mil veces que ofenderte a Ti, a quien amo más que a mi propia vida¡ (De Santa Margarita María de Alacoque)




OCTAVA PROMESA

Las Almas fervorosas se elevarán rápidamente a una gran perfección.

(Recitemos las Letanías al Sagrado Corazón de Jesús en gratitud a la promesa y para que se cumpla en nosotros...)

LETANÍAS AL SAGRADO CORAZÓN DE JESÚS

V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, ten piedad de nosotros.
R: Cristo, ten piedad de nosotros.
V: Señor, ten piedad de nosotros.
R: Señor, ten piedad de nosotros.
V: Cristo, óyenos.
R: Cristo, óyenos.
V: Cristo, escúchanos.
R: Cristo, escúchanos.

V: Dios, Padre celestial,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Hijo, Redentor del mundo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Dios Espíritu Santo,
R: ten piedad de nosotros.
V: Trinidad Santa, un solo Dios,

R: ten piedad de nosotros.

V: Corazón de Jesús, Hijo del Eterno Padre.
R: Ten piedad de nosotros.
V: Corazón de Jesús, formado por el Espíritu Santo en el
seno de la Virgen María, R/.
Corazón de Jesús, unido substancialmente al
Verbo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, de majestad infinita, R/.
Corazón de Jesús, templo santo de Dios, R/.
Corazón de Jesús, tabernáculo del Altísimo, R/.
Corazón de Jesús, casa de Dios y puerta del cielo, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y amor, R/.
Corazón de Jesús, hoguera ardiente de caridad, R/.
Corazón de Jesús, asilo de justicia y de amor, R/.
Corazón de Jesús, lleno de bondad y de amor, R/.
Corazón de Jesús, abismo de todas las virtudes, R/.
Corazón de Jesús, digno de toda alabanza, R/.
Corazón de Jesús, Rey y centro de todos los corazones, R/.
Corazón de Jesús, en quien están todos los tesoros
de la sabiduría y la ciencia, R/.
Corazón de Jesús, en quien habita toda la plenitud
de la divinidad, R/.
Corazón de Jesús, en quién el Padre halló sus
complacencias, R/.
Corazón de Jesús, en cuya plenitud todos hemos recibido, R/.
Corazón de Jesús, deseo de los eternos collados, R/.
Corazón de Jesús, paciente y de mucha misericordia, R/.
Corazón de Jesús, rico para todos los que te invocan, R/.
Corazón de Jesús, fuente de vida y de santidad, R/.
Corazón de Jesús, propiciación por nuestros pecados, R/.
Corazón de Jesús, despedazado por nuestros delitos, R/.
Corazón de Jesús, hecho obediente hasta la muerte, R/.
Corazón de Jesús, traspasado por una lanza, R/.
Corazón de Jesús, vida y resurrección nuestra, R/.
Corazón de Jesús, paz y reconciliación nuestra, R/.
Corazón de Jesús, víctima de los pecadores, R/.
Corazón de Jesús, salvación de los que en Ti esperan, R/.
Corazón de Jesús, esperanza de los que en Ti mueren
y esperan, R/.
Corazón de Jesús, delicia de todos los santos, R/.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: perdónanos, Señor.

V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: óyenos, Señor.
V: Cordero de Dios, que quitas los pecados del mundo,
R: ten piedad y misericordia de nosotros.
V: Jesús, manso y humilde de corazón,
R: haz nuestro corazón semejante al Tuyo.
V: Sagrado Corazón de Jesús,
R: en Vos confío.

V: Sagrado Corazón de María,
R: salvad el alma mía.

V: Jesús y María os quiero con toda mi alma,

R: salvad almas y salvad el alma mía.



Una palabra de Santa Margarita María de Alacoque 
a sus hermanos asociados:

"Pedid, sin intermisión, al cielo que os conceda el don inefable de amar con santos ardores, con pasión sin límites, por encima de vosotros mismos y de las criaturas, al Sagrado Corazón de Jesús... Y pedid, que con ese amor, o mayor todavía, le amen cuantos han recibido la gracia de conocerle".


ACTO DE CONSAGRACIÓN
SE SOR MARÍA DEL DIVINO CORAZÓN

Amabilísimo Jesús, yo me consagro de nuevo y sin reserva a tu Divino Corazón. Te consagro mi cuerpo con todos sus sentidos, mi alma con todas sus potencias y mi ser todo entero. Te consagro mis pensamientos, palabras, obras, todos mis sufrimientos y trabajos, todas mis esperanzas, consuelos y alegrías. Especialmente te consagro mi pobre corazón para que no ame sino a Ti y se consuma como víctima en las llamas de tu amor. Acepta, !oh Corazón divino!, el deseo que tengo de consolarte y de pertenecerte para simpre. Toma de tal manera posesión de mí, que yo no tenga otra libertad que la de amarte, ni otra vida que sufrir y morir por Ti. Pongo en Ti toda mi confianza, una confianza sin límites, y espero de tu misericordia infinita perdón de todos mis pecados. Deposito en tus manos todos mis intereses, principalmente el de mi salvación eterna.

Prometo amarte y honrarte hasta el último momento de mi vida, y ayudado de tu divina gracia, prometo propagar con celo ardiente el culto de tu Sacratísimo Corazón. !Oh divino Corazón de Jesús!, dispón de mí como te agrade, no quiero más recompensa que tu mayor gloria y tu santo amor. Concédeme la gracia de hacer mi morada en tu Sacratísimo Corazón; allí es donde quiero pasar los días de mi vida y exhalar mi último suspiro.

Haz también de mi  corazón tu morada y el lugar de tu reposo, para quedarnos así íntimamente unidos, hasta que un día pueda yo alabarte, amarte y poseerte por toda la eternidad y cantar para siempre las misericordias de tu dulcísimo Corazón. Amén


Un padrenuestro y Avemaría por los agonizantes y pecadores.

Sagrado Corazón de Jesús, en VOS CONFÍO!

Inmaculado Corazón de María, SED LA SALVACIÓN DEL ALMA MIA

Santa Margarita María de Alacoque, RUEGA POR NOSOTROS

BUENOS DÍAS




martes, 31 de julio de 2018

LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS, 31 JULIO


LOS CINCO MINUTOS DE JESÚS
31 julio



Como verdadero discípulo del Señor debes dar testimonio de él, de su doctrina, de su resurrección y de su actual vivencia en el mundo.

Jesús no sólo vive él, sino que vivifica a los que se dejan influenciar por su Espíritu, que es Espíritu de Vida.

No es que Jesús, como él dice nos advierte, necesite de nuestro testimonio; somos nosotros los que necesitamos vivir ese testimonio para vivir dentro del ámbito de la vida, o como dice Jesús: Digo esto para que se salven.

Triste y trágico sería que Jesús tuviera que afirmar también de nosotros: Ustedes nunca han esuchado la voz del Padre... y su Palabra no habita en ustedes.


P. Alfonso Milagro

EL SONETO A CRISTO CRUCIFICADO

El Soneto a Cristo Crucificado
Es un Poema a Cristo al que se le han atribuido muchos Santos... pero se desconoce su origen


Por: Cristina Solís | Fuente: Catoliscopio.com 




Sus orígenes
El anónimo Soneto a Cristo crucificado, también conocido por su verso inicial «No me mueve, mi Dios, para quererte», es una de las joyas de la poesía mística en lengua española. Podría considerarse de lo mejor de la poesía en español de la segunda mitad del s. XVI. Aunque su autor permanece desconocido, se atribuye con gran fundamento al Doctor de la Iglesia san Juan de Ávila, aunque algunos lo atribuyen también al agustino Miguel de Guevara.

El argumento más sólido para la atribución a Juan de Ávila, como señala Marcel Bataillon, es que el precedente de la idea central del soneto (amor de Dios por Dios mismo) se halla en bastantes textos del santo:

“El que dice que te ama y guarda los diez mandamientos de tu ley solamente o más principalmente porque le des la gloria, téngase por despedido della.” En sus Meditaciones devotísimas del amor de Dios.

“Aunque no hubiese infierno que amenazase, ni paraíso que convidase, ni mandamiento que constriñese, obraría el justo por sólo el amor de Dios lo que obra.” Glosa del “Audi filia”, cap. L.

La atribución a Santa Teresa de Jesús no se sostiene porque la mística abulense no supo manejar los metros largos; tampoco puede atribuirse a San Francisco Javier ni a San Ignacio de Loyola, porque de ellos no se conserva obra poética alguna estimable. Montoliú, por otra parte, defiende la tesis de que el autor del soneto pueda ser Lope de Vega.


Soneto a Cristo crucificado
No me mueve, mi Dios, para quererte
el cielo que me tienes prometido,
ni me mueve el infierno tan temido
para dejar por eso de ofenderte.

Tú me mueves, Señor, muéveme el verte
clavado en una cruz y escarnecido,
muéveme ver tu cuerpo tan herido,
muévenme tus afrentas y tu muerte.

Muéveme, en fin, tu amor, y en tal manera,
que aunque no hubiera cielo, yo te amara,
y aunque no hubiera infierno, te temiera.

No me tienes que dar porque te quiera,
pues aunque lo que espero no esperara,
lo mismo que te quiero te quisiera.

Reflexionemos desde la perspectiva del soneto
Hoy lo queremos tomar prestado como para hacer una interesante reflexión: ¿Qué te mueve para servir a Dios? ¿En qué te basas para amarlo?

A veces nos equivocamos sobre la forma de amar a Dios, buscamos beneficios o recompensas y evitamos castigos, pero ¿realmente reconozco que soy único y especial para Él? ¿Que me ama sobre todas las cosas y lo único que quiere de mi es mi amor para él?, pero que lo ame sin condiciones, sin ataduras, sin limites, sólo por el placer de amarlo porque a través de su crucifixión me manifestó a gritos su amor.

Por medio de este soneto podemos apreciar el amor incondicional que Dios nos tiene y además nos sirve para reflexionar sobre cómo lo amamos nosotros.

Buscar por qué amamos a Dios es nuestra tarea porque Él sólo pide de nosotros nuestro amor y como menciona Pablo en corintios “el amor es incondicional sin medida y único”.
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