miércoles, 26 de febrero de 2020

CUARESMA 2020: IMÁGENES DE LOS 40 DÍAS CON JESÚS










































CORONAVIRUS: EL PAPA FRANCISCO REITERA SU CERCANÍA CON LOS ENFERMOS












Coronavirus: El Papa Francisco reitera su cercanía con los enfermos
Y con los que los asisten y tratan de frenar el contagio



(zenit – 26 febrero 2020).- Durante la audiencia general, celebrada hoy, 26 de febrero de 2020, en la plaza de San Pedro el Papa Francisco ha reiterado su “cercanía” a los afectados por el coronavirus.

Igualmente, el Santo Padre extendió esta proximidad “a los operadores sanitarios, a las autoridades civiles y a todos aquellos que han trabajado para asistir a los pacientes y frenar el contagio”.

En la catequesis de hoy, Francisco ha reflexionado en torno al comienzo de la Cuaresma, al tiempo que Jesús pasó en el desierto, retirándose para orar y ayunar y donde fue tentado por el diablo y sobre el significado del “desierto espiritual”.

Más casos en el mundo

La Comisión Nacional de Salud de China ha comunicado en un nuevo informe las novedades referentes al coronavirus. Según este documento, el número de muertes provocadas por el Covid-19 en el país asiático asciende ya a 2.663.

La rapidez con la que se extiende la enfermedad ha provocado que varios países cierren sus fronteras con China y también con Irán, donde en los últimos días ha crecido el número de víctimas mortales. En Kuwait, Afganistán, Irak, Líbano, Israel y Baréin se han detectado los primeros casos de la enfermedad.

Italia y el Vaticano

En Italia, una mujer del norte del país que estaba de vacaciones en Palermo, en la isla de Sicilia, es el primer caso registrado en el sur. El virus ha llegado también a Toscana, donde dos hombres han dado positivo, y a Liguria. En este país han muerto siete personas y 283 se han infectado. Las regiones afectadas son: Lazio, Lombardía, Emilia Romaña, Véneto, Piamonte, Toscana y Sicilia.

Ante esta situación, el Vaticano ha previsto algunas medidas preventivas, como la de posponer algunas citas organizadas en lugares cerrados con significativa presencia pública.

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY MIÉRCOLES DE CENIZA, 26 DE FEBRERO DE 2020


Lecturas de hoy Miércoles de Ceniza
Hoy, miércoles, 26 de febrero de 2020



Primera lectura
Lectura de la profecía de Joel (2,12-18):

AHORA —oráculo del Señor—,,
convertíos a mí de todo corazón,
con ayunos, llantos y lamentos;
rasgad vuestros corazones, no vuestros vestidos,
y convertíos al Señor vuestro Dios,
un Dios compasivo y misericordioso,
lento a la cólera y rico en amor,
que se arrepiente del castigo.
¡Quién sabe si cambiará y se arrepentirá
dejando tras de sí la bendición,
ofrenda y libación
para el Señor, vuestro Dios!
Tocad la trompeta en Sion,
proclamad un ayuno santo,
convocad a la asamblea,
reunid a la gente,
santificad a la comunidad,
llamad a los ancianos;
congregad a los muchachos
y a los niños de pecho;
salga el esposo de la alcoba
y la esposa del tálamo.
Entre el atrio y el altar
lloren los sacerdotes,
servidores del Señor,
y digan:
«Ten compasión de tu pueblo, Señor;
no entregues tu heredad al oprobio
ni a las burlas de los pueblos».
¿Por qué van a decir las gentes:
«Dónde está su Dios»?
Entonces se encendió
el celo de Dios por su tierra
y perdonó a su pueblo.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 50,3-4.5-6a.12-13.14.17

R/. Misericordia, Señor: hemos pecado

V/. Misericordia, Dios mío, por tu bondad,
por tu inmensa compasión borra mi culpa;
lava del todo mi delito,
limpia mi pecado. R/.

V/. Pues yo reconozco mi culpa,
tengo siempre presente mi pecado.
Contra ti, contra ti sólo pequé,
cometí la maldad en tu presencia. R/.

V/. Oh, Dios, crea en mí un corazón puro,
renuévame por dentro con espíritu firme.
No me arrojes lejos de tu rostro,
no me quites tu santo espíritu. R/.

V/. Devuélveme la alegría de tu salvación,
afiánzame con espíritu generoso.
Señor, me abrirás los labios,
y mi boca proclamará tu alabanza. R/.


Segunda lectura
Lectura de la segunda carta del apóstol san Pablo a los Corintios (5,20–6,2):

HERMANOS:
Actuamos como enviados de Cristo, y es como si Dios mismo exhortara por medio de nosotros. En nombre de Cristo os pedimos que os reconciliéis con Dios.
Al que no conocía el pecado, lo hizo pecado en favor nuestro, para que nosotros llegáramos a ser justicia de Dios en él.
Y como cooperadores suyos, os exhortamos a no echar en saco roto la gracia de Dios. Pues dice:
«En el tiempo favorable te escuché,
en el día de la salvación te ayudé».
Pues mirad: ahora es el tiempo favorable, ahora es el día de la salvación.

Palabra de Dios


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Mateo (6,1-6.16-18):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«Cuidad de no practicar vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de lo contrario no tenéis recompensa de vuestro Padre celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no mandes tocar la trompeta ante ti, como hacen los hipócritas en las sinagogas y por las calles para ser honrados por la gente; en verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará.
Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, a quienes les gusta orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para que los vean los hombres. En verdad os digo que ya han recibido su recompensa.
Tú, en cambio, cuando ores, entra en tu cuarto, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo recompensará.
Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas que desfiguran sus rostros para hacer ver a los hombres que ayunan. En verdad os digo que ya han recibido su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no los hombres, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido, te recompensará».

Palabra del Señor





Comentario al Evangelio de hoy miércoles, 26 de febrero de 2020
Pepe Lillo, cmf



El Miércoles de Ceniza se me asemeja al paso de una frontera, una puerta de embarque, un cambio de destino (para quienes por oficio o estado de vida nos toca de vez en cuando), si quieres hasta un agujero en el tiempo. Un antes y un después. Un acceso que nos empuja a un ámbito de la fe sin retorno al instante anterior; instante en el que nuestras rutinas, ataduras y aparentes albedríos sometidos a los criterios y valores del mundo que pisamos, nos tienen sumidos en el caos de cada jornada. Un antes y un después de la celebración de la ceniza.

Un antes que nos da pereza dejar: las calles de nuestra vida con sus recorridos habituales; nuestros escaparates de atractivo; nuestros ritmos de trabajo, ocio, pasión, indiferencia, tedio, ansiedad, palabrería, orden y desorden… pero es el mundo que conozco y que creo dominar a mi antojo, que recorremos a diario tú y yo bajo el principio de “sacar el máximo placer a la vida”.

No quisiéramos llegar a esa puerta de embarque en que la nostalgia de los recuerdos de lo vivido se agolpan en el sentimiento de abandono de las propias seguridades; dejar atrás todo aquello que acaparó nuestra dedicación y esfuerzo a cambio de comenzar un tiempo nuevo de la vida, es siempre incómodo e incierto. Las despedidas se alargan inútilmente, las lágrimas si las hubiere, remedian poco la soledad de la decisión por hacerse al necesario embarque en la respuesta a la llamada que se nos hace. Y la puerta, el paso, el instante, el cambio de vida… El MIÉRCOLES DE CENIZA están ahí de manera irremediable.

La llamada para embarcar en una conversión y cambio reales, interiores, transformadores de tu mundo, significativos en tu vida… está ahí de manera ineludible.

Puedes escenificar todo lo que quieras la batalla entre don carnal y doña Cuaresma, pero el momento y la toma de decisión no tienen vuelta. Prepara el visado de tu “Limosna, Oración y Ayuno”. No valen falsificaciones, apariencias, fingimientos ni obras de mala calidad; en la puerta de acceso está ese Padre que sin “escáner” ve en lo escondido de cada corazón.

¡Ánimo! Comienza la gran aventura de la Cuaresma.

Pepe Lillo cmf.

¿QUÉ ES EL MIÉRCOLES DE CENIZA?


Miércoles de Ceniza
Fuente: Aciprensa



Con la imposición de las cenizas, se inicia una estación espiritual particularmente relevante para todo cristiano que quiera prepararse dignamente para la vivir el Misterio Pascual, es decir, la Pasión, Muerte y Resurrección del Señor Jesús.

Este tiempo vigoroso del Año Litúrgico se caracteriza por el mensaje bíblico que puede ser resumido en una sola palabra: "metanoeiete", es decir "Convertíos". Este imperativo es propuesto a la mente de los fieles mediante el rito austero de la imposición de ceniza, el cual, con las palabras "Convertíos y creed en el Evangelio" y con la expresión "Acuérdate que eres polvo y al polvo volverás", invita a todos a reflexionar acerca del deber de la conversión, recordando la inexorable caducidad y efímera fragilidad de la vida humana, sujeta a la muerte.

La sugestiva ceremonia de la ceniza eleva nuestras mentes a la realidad eterna que no pasa jamás, a Dios; principio y fin, alfa y omega de nuestra existencia. La conversión no es, en efecto, sino un volver a Dios, valorando las realidades terrenales bajo la luz indefectible de su verdad. Una valoración que implica una conciencia cada vez más diáfana del hecho de que estamos de paso en este fatigoso itinerario sobre la tierra, y que nos impulsa y estimula a trabajar hasta el final, a fin de que el Reino de Dios se instaure dentro de nosotros y triunfe su justicia.

Sinónimo de "conversión" es así mismo la palabra "penitencia"... Penitencia como cambio de mentalidad. Penitencia como expresión de libre y positivo esfuerzo en el seguimiento de Cristo.

Tradición

En la Iglesia primitiva, variaba la duración de la Cuaresma, pero eventualmente comenzaba seis semanas (42 días) antes de la Pascua. Esto sólo daba por resultado 36 días de ayuno (ya que se excluyen los domingos). En el siglo VII se agregaron cuatro días antes del primer domingo de Cuaresma estableciendo los cuarenta días de ayuno, para imitar el ayuno de Cristo en el desierto.

Era práctica común en Roma que los penitentes comenzaran su penitencia pública el primer día de Cuaresma. Ellos eran salpicados de cenizas, vestidos en sayal y obligados a mantenerse lejos hasta que se reconciliaran con la Iglesia el Jueves Santo o el Jueves antes de la Pascua. Cuando estas prácticas cayeron en desuso (del siglo VIII al X), el inicio de la temporada penitencial de la Cuaresma fué simbolizada colocando ceniza en las cabezas de toda la congregación.

Hoy en día en la Iglesia, el Miércoles de Ceniza, el cristiano recibe una cruz en la frente con las cenizas obtenidas al quemar las palmas usadas en el Domingo de Ramos previo. Esta tradición de la Iglesia ha quedado como un simple servicio en algunas Iglesias protestantes como la anglicana y la luterana. La Iglesia Ortodoxa comienza la cuaresma desde el lunes anterior y no celebra el Miércoles de Ceniza.

Significado simbólico de la Ceniza

La ceniza, del latín "cinis", es producto de la combustión de algo por el fuego. Muy fácilmente adquirió un sentido simbólico de muerte, caducidad, y en sentido trasladado, de humildad y penitencia. En Jonás 3,6 sirve, por ejemplo, para describir la conversión de los habitantes de Nínive. Muchas veces se une al "polvo" de la tierra: "en verdad soy polvo y ceniza", dice Abraham en Gén. 18,27. El Miércoles de Ceniza, el anterior al primer domingo de Cuaresma (muchos lo entenderán mejor diciendo que es le que sigue al carnaval), realizamos el gesto simbólico de la imposición de ceniza en la frente (fruto de la cremación de las palmas del año pasado). Se hace como respuesta a la Palabra de Dios que nos invita a la conversión, como inicio y puerta del ayuno cuaresmal y de la marcha de preparación a la Pascua. La Cuaresma empieza con ceniza y termina con el fuego, el agua y la luz de la Vigilia Pascual. Algo debe quemarse y destruirse en nosotros -el hombre viejo- para dar lugar a la novedad de la vida pascual de Cristo.

Mientras el ministro impone la ceniza dice estas dos expresiones, alternativamente: "Arrepiéntete y cree en el Evangelio" (Cf Mc1,15) y "Acuérdate de que eres polvo y al polvo has de volver" (Cf Gén 3,19): un signo y unas palabras que expresan muy bien nuestra caducidad, nuestra conversión y aceptación del Evangelio, o sea, la novedad de vida que Cristo cada año quiere comunicarnos en la Pascua.

PAPA FRANCISCO: CUARESMA ES TIEMPO DE APAGAR LA TELEVISIÓN Y ABRIR LA BIBLIA


Papa Francisco: Cuaresma es tiempo de apagar la televisión y abrir la Biblia

Antoine Mekary | ALETEIA
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Hoy, miércoles de cenizas, el Pontífice instó en Cuaresma a buscar el silencio del corazón


El papa Francisco pidió a los fieles apagar el celular y conectarse con el Evangelio, pues, recordó Cuaresma es un tiempo para guardar silencio en el corazón. Lo dijo durante la audiencia general de este miércoles, 26 de febrero de 2020, en la Plaza de San Pedro. 
Hoy, en el comienzo de la Cuaresma, el Papa predicó sobre el significado “espiritual del desierto” e invitó seguir a Jesús en este itinerario de oración, de ayuno, silencio y  donde fue “tentado por el diablo”. 

En su predicación, el Papa recordó que en la Biblia, de hecho, al Señor le encanta hablarnos en el desierto. En el desierto le da a Moisés las “diez palabras”, los diez mandamientos”. 


Silencio en el corazón
En el desierto – insistió – se encuentra la intimidad con Dios. “A Jesús le gustaba retirarse todos los días a lugares desiertos para orar (cf. Lc 5:16). Nos enseñó a buscar al Padre, que nos habla en silencio. No es fácil estar en silencio en el corazón, siempre tratamos de ir y hablar con los demás, pero, necesitamos silencio en el corazón”. 

La Cuaresma – rememoró – es el momento propicio para hacer sitio a la Palabra de Dios. Es el momento de apagar el televisor y abrir la Biblia. Es el momento de desconectarnos del móvil y conectarnos al Evangelio”. 


Desconectarse del móvil para conectar con Dios 
Francisco, insistió, es el momento de renunciar a las palabras inútiles, a la charla, a los rumores, a los chismes, y hablar con “tú” Señor.  “Es el momento de dedicarnos a una ecología sagrada del corazón. Vivimos en un ambiente contaminado por demasiada violencia verbal, por tantas palabras ofensivas y dañinas, que la red amplifica”. 

Francisco, lamentó, que hoy sea tan normal insultar. “Hoy se insultan como si dijeran: ¡buenos días! Estamos inundados de palabras vacías, publicidad, mensajes furtivos. Estamos acostumbrados a escuchar todo sobre todos y nos arriesgamos a caer en una mundanidad que atrofia nuestros corazones. Y no hay un bypass para curar esto, sólo silencio”. 

Distinguir la voz del Señor 
El Pontífice que insiste en el discernimiento espiritual entre el bien y el mal, afirma, que se trata de una lucha por distinguir la voz del Señor que nos habla, la voz de la conciencia, del bien. “Jesús, llamándonos al desierto, nos invita a escuchar lo que importa, lo importante, lo esencial”. 

Volver a lo esencial, instó Francisco. “Al diablo que lo tentó le respondió: “No sólo de pan vive el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mt 4,4). Como el pan, más que el pan necesitamos de la Palabra de Dios, necesitamos hablar con Dios: necesitamos rezar”. 

“Porque sólo ante Dios salen a la luz las inclinaciones del corazón y cae la duplicidad del alma. Aquí está el desierto, un lugar de vida, no de muerte, porque dialogar en silencio con el Señor nos devuelve la vida”. 


Desierto, lugar de lo esencial 
Francisco propone el desierto como un lugar de lo esencial para mirar la propia vida: “¡cuántas cosas inútiles nos rodean! Perseguimos mil cosas que parecen necesarias y en realidad no lo son. ¡Qué bien nos haría deshacernos de tantas realidades superfluas, redescubrir lo que importa, encontrar los rostros de los que están a nuestro lado!”

“Jesús – continuó- también nos da un ejemplo de esto al ayunar. Ayunar es saber renunciar a las cosas vanas, a lo superfluo, para ir a lo esencial. Ayunar no es sólo para perder peso,  es ir a lo esencial. Es buscar la belleza de una vida más simple”. 

Desierto nos lleva a escuchar personas silenciadas 
Finalmente, sostuvo, “el desierto es el lugar de la soledad. Incluso hoy, cerca de nosotros, hay muchos desiertos. Son las personas solitarias y abandonadas. ¡Cuántos pobres y ancianos están a nuestro lado y viven en silencio, en silencio, marginados y descartados!”. 

El desierto, lleva a la realidad de las personas abandonadas y necesitadas. El “desierto nos lleva a ellos, a aquellos que, silenciados, piden silenciosamente nuestra ayuda. ¡Tantas miradas silenciosas que piden nuestra ayuda!”. 

Así, invitó hacer un viaje espiritual por el desierto de Cuaresma. El viaje en el desierto de Cuaresma es un viaje de caridad hacia los más débiles. “Oración, ayuno, obras de misericordia: este es el camino en el desierto de Cuaresma”. 

Desierto florecerá 
Por último, el papa Francisco citó al profeta Isaías, cuando Dios hizo esta promesa: “He aquí que hago algo nuevo, abriré caminos en el desierto” (Is 43,19). “En el desierto se abre el camino que nos lleva de la muerte a la vida. Entramos en el desierto con Jesús, saldremos de él saboreando la Pascua, el poder del amor de Dios que renueva la vida”. 

“Nos pasará como a esos desiertos que florecen en primavera, haciendo que los brotes y las plantas broten repentinamente “de la nada”. Coraje, entremos en este desierto de Cuaresma, sigamos a Jesús: con Él nuestros desiertos florecerán”, concluyó. 

Estaba en programa un viaje a Iraq…
Por otro lado, el Papa dirigió su bienvenida cordial a los peregrinos venidos a Roma desde Oriente Medio, Siria, y Egipto, especialmente aquellos venidos desde Iraq. “A ustedes, ciudadanos de Iraq, les digo que les estoy muy cerca, Ustedes son un campo de batalla, ustedes sufren una guerra, de un lado y del otro, yo rezo por ustedes, y rezo por la paz en vuestro país, el cual estaba programado que yo visitará este año. Rezo por ustedes”.  

El miedo al coronavirus y el uso de las mascarillas también llegó al Vaticano 


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