domingo, 10 de mayo de 2020

ELLA QUISO QUEDARSE EN LUJÁN - HISTORIA BREVE DE LA VIRGEN DE LUJÁN


Ella quiso quedarse en Luján
Esta es la breve historia de la Virgen que se quiso quedar en Luján.


Hacia el año 1630, un cierto portugués, de nombre Antonio Faría de Sá, hacendado de Sumampa, jurisdicción de Córdoba del Tucumán (hoy provincia de Santiago del Estero), pidió a un amigo suyo, Juan Andrea, marino, que le trajese del Brasil una imagen de la Concepción de María Santísima con el propósito de venerarla en la Capilla que estaba fabricando en su estancia.

Juan Andrea cumplió el encargo y le trajo no una, sino dos imágenes de Nuestra Señora, que llegaron al puerto de Buenos Aires. Una, según el pedido, era de la Purísima Concepción; la otra, del título de la Madre de Dios con el niño Jesús dormido entre los brazos.

Ambas imágenes fueron colocadas en dos cajoncillos y subidas a una carreta. Al llegar a las orillas del Río Luján, en la estancia de Rosendo, los troperos se detuvieron allí para pasar la noche. Al día siguiente, una clara mañana de Mayo, queriendo proseguir el camino no pudieron mover la carreta. Admirados de la novedad pasaron a individualizar la causa y declaró el conductor del convoy: “Aquí vienen dos cajones con dos bultos de la Virgen, que traigo recomendados para una capilla de Sumampa”.

Cuando abrieron el cajón, hallaron una bella imagen de Nuestra Señora de la Concepción, de media vara de alto y con las manos juntas ante el pecho. Luego de venerar la Santa Imagen la llevaron en procesión a la casa de Rosendo y sus dueños le levantaron un humilde altar. Fue entonces cuando un joven negro llamado Manuel dijo: “Sáquese de la carreta uno de los cajones y observemos si camina”.

Así se hizo, pero en vano. “Truéquense los cajones”, replicó él mismo. Entonces ocurrió que al cambiar los cajones y al tirar los bueyes la carreta se movió sin dificultad.

Desde luego entendieron los arrieros tal disposición del Cielo de que la imagen de la Virgen encerrada en tal cajón debía quedarse en aquel paraje y así siguieron con la otra a su destino.

Desde entonces se la venera en Luján, y es la Patrona de la República Argentina. Con el correr de los años se levantó un templo que es hoy la Basílica de Luján.

Para leer más detalles de esta hermosa historia

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY DOMINGO 5° DE PASCUA, 10 DE MAYO DE 2020


Lecturas de hoy Domingo 5º de Pascua - Ciclo A
Hoy, domingo, 10 de mayo de 2020



Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (6,1-7):

EN aquellos días, al crecer el número de los discípulos, los de lengua griega se quejaron contra los de lengua hebrea, porque en el servicio diario no se atendía a sus viudas. Los Doce, convocando a la asamblea de los discípulos, dijeron:
«No nos parece bien descuidar la palabra de Dios para ocuparnos del servicio de las mesas. Por tanto, hermanos, escoged a siete de vosotros, hombres de buena fama, llenos de espíritu y de sabiduría, y los encargaremos de esta tarea; nosotros nos dedicaremos a la oración y al servicio de la palabra».
La propuesta les pareció bien a todos y eligieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo; a Felipe, Prócoro, Nicanor, Timón, Parmenas y Nicolás, prosélito de Antioquía. Se los presentaron a los apóstoles y ellos les impusieron las manos orando.
La palabra de Dios iba creciendo y en Jerusalén se multiplicaba el número de discípulos; incluso muchos sacerdotes aceptaban la fe.

Palabra de Dios


Salmo
Sal 32,1-2.4-5.18-19

R/. Que tu misericordia, Señor, venga sobre nosotros, como lo esperamos de ti

Aclamad, justos, al Señor,
que merece la alabanza de los buenos.
Dad gracias al Señor con la cítara,
tocad en su honor el arpa de diez cuerdas. R/.

La palabra del Señor es sincera,
y todas sus acciones son leales;
él ama la justicia y el derecho,
y su misericordia llena la tierra. R/.

Los ojos del Señor están puestos en quien lo teme,
en los que esperan en su misericordia,
para librar sus vidas de la muerte
y reanimarlos en tiempo de hambre. R/. R/.


Segunda lectura
Lectura de la primera carta del apóstol san Pedro (2,4-9):

QUERIDOS hermanos:
Acercándoos al Señor, piedra viva rechazada por los hombres, pero elegida y preciosa para Dios, también vosotros, como piedras vivas, entráis en la construcción de una casa espiritual para un sacerdocio santo, a fin de ofrecer sacrificios espirituales agradables a Dios por medio de Jesucristo.
Por eso se dice en la Escritura:
«Mira, pongo en Sion una piedra angular, elegida y preciosa;
quien cree en ella no queda defraudado».
Para vosotros, pues, los creyentes, ella es el honor, pero para los incrédulos «la piedra que desecharon los arquitectos es ahora la piedra angular», y también «piedra de choque y roca de estrellarse»; y ellos chocan al despreciar la palabra. A eso precisamente estaban expuestos.
Vosotros, en cambio, sois un linaje elegido, un sacerdocio real, una nación santa, un pueblo adquirido por Dios para que anunciéis las proezas del que os llamó de las tinieblas a su luz maravillosa.

Palabra de Dios


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-12):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí. Si me conocierais a mí, conoceríais también a mi Padre. Ahora ya lo conocéis y lo habéis visto».
Felipe le dice:
«Señor, muéstranos al Padre y nos basta».
Jesús le replica:
«Hace tanto que estoy con vosotros, ¿y no me conoces, Felipe? Quien me ha visto a mí ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: “Muéstranos al Padre”? ¿No crees que yo estoy en el Padre, y el Padre en mí? Lo que yo os digo no lo hablo por cuenta propia. El Padre, que permanece en mí, él mismo hace las obras. Creedme: yo estoy en el Padre y el Padre en mí. Si no, creed a las obras.
En verdad, en verdad os digo: el que cree en mí, también él hará las obras que yo hago, y aun mayores, porque yo me voy al Padre».

Palabra del Señor



Comentario al Evangelio de hoy domingo, 10 de mayo de 2020
Fernando Torres cmf


Somos linaje elegido, nación consagrada, pueblo de Dios

      Está avanzado ya el tiempo de Pascua y conviene que los cristianos tengamos una idea clara de nuestra identidad más profunda. A veces, de tanto caminar por los días de diario y los trabajos de cada cual, se nos olvida que hemos sido elegidos como portaestandartes de una bandera que no es sólo para nosotros sino para toda la humanidad. En Cristo Jesús resucitado somos todos sacerdotes que celebramos la acción de gracias por la salvación que Dios ha regalado al mundo. Así es como construimos el reino de Dios. Porque los sacrificios que ofrecemos no son como los de la Antigua Alianza –holocaustos de carneros y toros– sino la entrega de nuestras vidas al servicio del Reino de Dios, comprometidos en formar ya aquí la familia de Dios, donde reina la verdad, el amor y la justicia. 

      Eso es lo que los cristianos somos por nuestro Bautismo. El desafío está en llegar a ser en la vida real lo que ya somos en la presencia de Dios. Nuestra llamada consiste en llevar a la práctica de cada día ese amor con el que Dios nos amó en Jesús y que nos transformó en “pueblo elegido y nación consagrada”. Para llegar a nuestra meta, el evangelio de hoy nos muestra el camino: el mismo Jesús que dice de sí mismo que es “el Camino, la Verdad y la Vida”. A los apóstoles les costó comprender que mucho más importante que aprender unas verdades era seguir a Jesús. Les costó comprender que no se trataba de aprender teología sino de encontrarse con Jesús y dejarle que fuese el guía que les llevase hasta el Reino del Padre. No había más camino que seguir sus huellas. Hoy nos tenemos que decir lo mismo: ser cristiano es seguir las huellas de Jesús, comportarnos como él lo haría, amar a nuestros hermanos y hermanas hasta darlo todo, como él hizo. 

      Hacer eso en la vida cotidiana no siempre es fácil. Hoy enfrentamos problemas y situaciones que no tienen nada que ver con las que enfrentaron Jesús o los apóstoles. Pero ése es precisamente nuestro desafío: encontrar soluciones creativas, en línea con el Reino, a los problemas que nos encontremos. Como hicieron los apóstoles en la primitiva iglesia, al ver que un grupo de la comunidad, las viudas de los “griegos”, no recibían la atención que debían. Inmediatamente solucionaron el problema creando un grupo que las atendiese: los diáconos. Así tenemos que ejercer nuestro seguimiento de Jesús: tratando de ofrecer soluciones a los problemas que nos encontramos, preguntándonos siempre: ¿qué haría Jesús en una situación como ésta? Y dejándonos llevar por el Espíritu. Hasta encontrar las formas y los modos concretos que nos lleven a expresar de la forma más eficaz posible el amor por los hermanos y hermanas, especialmente por los más necesitados. 



Para la reflexión

      ¿Hay personas en nuestra parroquia, comunidad o familia que se quedan sin atender, que sufren sin que nadie les haga caso ni ayude? ¿Qué podemos hacer para estar cerca de ellos y aliviar sus sufrimientos? ¿No es ésa la mejor forma de seguir a Jesús, camino, verdad y vida?

EL REZO DEL SANTO ROSARIO, ORACIÓN QUE ALEGRA EL CORAZÓN DE LA SANTÍSIMA VIRGEN

Ella También
El rezo del rosario, oración que alegra el corazón de la Santísima Virgen.


Por: Nabor Herrera, L.C. | Fuente: Equipo Gama-Virtudes y Valores




Doña Paquita y Doña Soledad vivían en la misma vecindad. Doña Paquita siempre criticaba a Doña Soledad porque rezaba todos los días el rosario. "¡Qué tontería! ¡Qué perdida de tiempo! ¡Cincuenta veces lo mismo!" Aunque Doña Soledad conocía el tamaño de la lengua de Doña Paquita no decía nada.

Por fin un día Doña Paquita se acercó entusiasta a Doña Soledad.

"¡Señora Soledad, no me va a creer!"

"¿Qué?"

"¡Mi hijo ya sabe decir mamá! ¡Me lo ha dicho como treinta o cuarenta veces por lo menos!"

"¡Ah... entonces debe estar usted cansada y aburrida de oír lo mismo tantas veces!"

"¡Claro que no! ¿Pero Doña Soledad, cómo se le ocurre semejante disparate!"

Desde aquel día Doña Paquita comprendió por qué Doña Soledad rezaba todos los días el rosario. Pues claro, Doña Soledad repetía cincuenta veces las palabras que más gustan a Nuestra Madre del Cielo.

Como el niño que apenas sabe balbucear arranca una sonrisa del corazón de la madre cuando dice "mamá", así nosotros con el Ave María alegramos a nuestra Madre. El niño dice "mamá", estira sus tiernos brazos y la madre sin dilación lo coge entre los suyos. Así María. El niño fija los ojos en los de su madre y ella lo acerca a su rostro hasta rozar con la nariz la ternura de su piel. Así María nos acerca a su rostro y roza con su belleza nuestra alma.

Como la mamá estrecha al niño entre sus brazos, lo oprime contra su pecho, porque lo ama, así María, apenas escucha el susurro de nuestra oración, corre, nos abraza, nos acerca hasta su pecho porque nos ama.

¿De que sirve el amor de una madre? No es moneda de cambio, no produce, no consigues nada con él, tampoco con el de María. El amor de una madre da seguridad, orienta tu vida; también el amor de María.

El niño dice mamá, espera la respuesta y siempre la halla. María responde cuando elevamos los ojos del alma y esperamos su respuesta. La madre goza cuando el niño le sonríe y susurra al oído "Te quiero" ¿Acaso María no? La madre ve crecer con santo orgullo a su hijo ¿Acaso María no? La madre ha engendrado con dolores ¿Acaso María no?

Una madre no se cansa de amar, de abrazar, de besar a sus hijos. Tampoco María. Una Madre derrama lágrimas de dolor cuando percibe, aún de lejos, que sus hijos andan tomando decisiones erróneas que los alejan de Dios. ¿Acaso María no? No hay peor dolor para María que el constatar que sus hijos viven distanciados de Dios. Ella les espera pacientemente e intercede día y noche por ellos hasta que como ovejitas descarriadas vuelven al redil en hombros de su Pastor. ¿Y si se olvidan de ella? Ciertamente sufre pero como buena Madre sabe perdonar el olvido.

El corazón de María ama por encima de cualquier olvido. Ama aunque el hijo duerma, cubre su cuerpecito, y acaricia la frente del hijo perdido en sueños.

Así nos ama María. ¿Por qué no repetir una y cien veces su Ave María? Para que así surja una sonrisa en su corazón, nos abrace, acaricie y cubra nuestra alma del frío mientras dormimos.

JOVEN CATÓLICA PINTA A LA VIRGEN MARÍA EN ACERA PARA DAR ESPERANZA EN CUARENTEN


Joven católica pinta a la Virgen María en acera para dar esperanza en cuarentena
Redacción ACI Prensa
María Loh y su pintura de la Virgen María Crédito: Diócesis de Fargo, Dakota del Norte, Estados Unidos




Una adolescente católica artista dibujó y pintó una imagen de la Virgen de Lourdes en la acera de entrada a la casa de sus padres durante la cuarentena, para dar fe y esperanza a sus vecinos ante la emergencia sanitaria por el coronavirus COVID-19.

El 4 de mayo la Diócesis de Fargo, ubicada en Dakota del Norte (Estados Unidos), publicó en Facebook una fotografía donde se aprecia un dibujo de la Virgen de Lourdes hecho con tizas en la acera y a su creadora de 17 años, María Loh.

En declaraciones a CNA del 7 de mayo, la joven artista católica dijo que disfrutó mucho la experiencia de poder compartir su fe y arte con los vecinos de Fargo, el lugar donde creció.

“Tener la posibilidad de interactuar con personas cuando pasaban fue muy conmovedor, porque mucha gente nunca había visto el arte de la acera en la localidad. Por ello, poder compartir este tipo de experiencia fue muy, muy bueno”, dijo Loh a CNA.


Loh también contó que recientemente se ha inspirado en el arte de la tiza y la pintura al pastel, pues tienen colores hermosos y vibrantes. La joven también contó que ha dibujado en las aceras otras pocas veces, en las que dibujó dos imágenes de la Virgen de los Lirios y de La Piedad, de William Adolphe-Bouguereau.

Su más reciente dibujo hecho con tiza es la de la Virgen de Lourdes de Héctor Garrido, una imagen que vio en un imán del refrigerador de sus abuelos desde niña. Loh confesó que la imagen siempre ha sido una inspiración y que se decidió a reproducirla después de que el Santuario de Nuestra Señora de Lourdes de Francia cerró temporalmente debido a la pandemia del COVID-19.

“Escuché que el santuario había sido cerrado temporalmente al público, y recuerdo… pensar que era muy triste porque especialmente en este momento, realmente estamos buscando curarnos en más de una manera: física, mental y espiritualmente”, señaló Loh.

“Verdaderamente sentí como si la gente no fuera capaz de experimentar eso. Así que sentí que dibujar a Nuestra Señora de Lourdes sería una buena forma de recordarle a la gente que la Virgen de Lourdes está con nosotros, incluso si no podemos ir a su santuario”, añadió.

La joven artista señaló que creció en una familia católica y es la mayor de cinco hermanos. Además, que ha estado involucrada en proyectos de arte y dibujo durante toda su vida y que ha sido inspirada en su fe y el arte religioso en las iglesias.

“Veo nuestra fe tan preciosa… especialmente en la forma de la Eucaristía, el cuerpo y la sangre reales de Cristo. Creo que somos muy bendecidos de tener esto en nuestra fe. Esto ha impactado mucho en mi vida mientras crecía”, dijo Loh.

Loh reveló que mientras trabajaba en la pieza, la mayoría de los transeúntes no sabían quién era la dama de la imagen y dijo que tiene esperanza en que esta ayudará a recordar a la gente sobre María y la belleza de la Iglesia, que para ella es una poderosa atracción para la fe.

“Una cosa que espero que evoque este tipo de arte e imagen es el deseo de saber quién es María y cuán rica es nuestra fe… Todo el bello arte que se puede ver en las iglesias católicas, especialmente en Roma, tiene una belleza casi trascendental que atrae a la gente a la fe y los acerca a conocer cosas que nunca antes habían soñado”, señaló.

Indicó que cuando termine su tercer año de secundaria, verá la posibilidad de estudiar en la Escuela de Arte después de graduarse, y aunque todavía no está segura sobre su futuro, dijo que no abandonará el arte pronto.

“Definitivamente puedo ver [la escuela de arte] como una posibilidad. Tendré que pasar un tiempo, especialmente con Dios, tratando de descubrir qué quiere que haga; pero no creo que el arte se aleje de mi vida pronto”, concluyó.

Traducido y adaptado por Cynthia Pérez. Publicado originalmente en CNA.

ORACIÓN POR LAS MAMÁS QUE PARTIERON AL CIELO


Día de la madre: una oración para las mamás que partieron al cielo
Redacción ACI Prensa




Muchos países del mundo celebran el segundo domingo de mayo el día de la madre; sin embargo, son muchos quienes ya no la tienen a su lado, pues ya partieron a la Casa del Padre. Para ellas, las mamás que se encuentran en el cielo gozando de la Gloria de Dios, les compartimos la siguiente oración:


Continuamente te rezamos, Señor, por nuestra madre.
La recordamos con paz y con amor ante Ti,
seguros de que ella vive,
como estamos seguros de que vives Tú
y de que tu amor dura para siempre.
La recordamos cuando estaba entre nosotros...
A veces, nos parece sentir el calor y el sosiego
de su presencia protectora
como cuando vivía aquí,
mucho más para nosotros que para sí misma.
Dale, Señor, tu amor, dale tu vida. Dale tu paz.
Tenla muy cerca de Ti.
Sea feliz y ruegue ante Ti por nosotros.
Ayúdanos a vivir lo que ella nos enseño,
más con amor que con palabras.
A rezarte como ella, a quererte como ella,
a hacer de Ti y de los demás, igual que ella,
el sentido de nuestra vida.
Y si por descuido o por debilidad en algo te faltó,
perdónala, Tú que sabes lo que es ser Padre y Madre
y conoces como nadie el amor y el perdón
sin medida ni límites...
Perdónale sus faltas por lo mucho que amó a todos.
Gracias, Señor, por esta oración que nos llena de paz
en el recuerdo de nuestra madre.
Amén.

EL MENSAJE DE LA VIRGEN DE FÁTIMA SOBRE EL PODER DEL SANTO ROSARIO


El mensaje de la Virgen de Fátima sobre el poder del Santo Rosario
Redacción ACI Prensa





El mensaje de la Virgen de Fátima sobre el poder del Santo Rosario
Desde la primera de sus apariciones acotencida un 13 de mayo de 1917, la Virgen de Fátima reveló en su mensaje a tres niños pastores el poder del Santo Rosario.

En aquella ocasión Lucía preguntó si ella y Jacinta irían al cielo. La Virgen les dijo que sí, pero cuando preguntó por Francisco, la Madre de Dios contestó: “También irá, pero tiene que rezar antes muchos rosarios”.

La Virgen de Fátima abrió sus manos y les comunicó a los tres una luz divina muy intensa. Los niños cayeron de rodillas y alabaron a la Santísima Trinidad y al Santísimo Sacramento. Luego María señaló: “Rezad el Rosario todos los días para alcanzar la paz del mundo y el fin de la guerra”.


En la segunda aparición la Virgen María se les presentó después que ellos rezaron el Santo Rosario, y en la tercera ocasión Nuestra Señora les dijo: “Cuando recéis el Rosario, decid después de cada misterio: ‘Jesús mío, perdónanos, líbranos del fuego del infierno, lleva todas las almas al cielo, especialmente las más necesitadas’”.

Para la cuarta aparición ya muchos sabían de las apariciones de la Virgen a los pastorcitos. Entonces Jacinta le preguntó a la Madre de Dios lo que quería que se hiciera con el dinero que la gente dejaba en Cova de Iría. María les indicó que el dinero era para la Fiesta de Nuestra Señora del Rosario y que lo que quedaba era para una capilla que se debía construir.

Más adelante, tomando un aspecto muy triste, la Virgen les manifestó: “Rezad, rezad mucho y haced sacrificios por los pecadores, porque muchas almas van al infierno por no tener quién se sacrifique y rece por ellas”.


En el día de la quinta aparición, los niños llegaron a Cova de Iría con dificultad, pues muchas personas se les acercaban para pedirles que presentaran sus necesidades a Nuestra Señora. Los pastorcitos se pusieron a rezar el Rosario con la gente y la Virgen, al aparecérseles, animó nuevamente a los niños a seguir rezando esta oración para lograr el fin de la guerra.

En la última aparición, antes de producirse el famoso milagro del sol, en el que el astro pareció desprenderse del firmamento y caer sobre la muchedumbre, la Madre de Dios pidió que hicieran en ese lugar una capilla en su honor y se presentó como la “Señora del Rosario”.

Posteriormente, tomando un aspecto más triste dijo: “Que no se ofenda más a Dios Nuestro Señor, que ya es muy ofendido”. Esto sucedió el 13 de octubre de 1917.

PAPA FRANCISCO: ORACIÓN Y PREDICACIÓN DE LA PALABRA DE DIOS SON LA PRIMERA TAREA DEL OBISPO


Papa: Oración y predicación de la Palabra de Dios son la primera tarea del Obispo
POR MERCEDES DE LA TORRE | ACI Prensa
Foto: Vatican Media


El Papa Francisco dedicó su homilía de este domingo a la oración y recordó que la primera tarea de los obispos es “la oración y la predicación” de la Palabra de Dios, por lo que recordó la importancia de delegar algunos servicios de caridad a los diáconos.

Al reflexionar en la primera lectura de la liturgia de este quinto Domingo de Pascua que es un pasaje del libro de los Hechos de los apóstoles (6, 1-7), el Papa Francisco destacó la importancia de “la oración del obispo” ya que su primera tarea es rezar.

“La gente, al ver al obispo rezar, aprende a rezar. Porque el Espíritu Santo nos enseña que es Dios quien ‘hace las cosas’. Hacemos un poco, pero es Él quien ‘hace las cosas’ de la Iglesia, y la oración es la que lleva a la Iglesia hacia adelante". Y por esta razón. “los Obispos deben seguir adelante con la oración”.

Diáconos en la Iglesia
En esta línea, el Santo Padre se detuvo en diferentes aspectos de este pasaje bíblico del Libro de los Hechos de los apóstoles, para señalar las palabras proféticas del apóstol Pedro: “dejen que los diáconos hagan todo esto, para que el pueblo esté bien cuidado y haya resuelto sus problemas y también sus necesidades” y añadió “pero a nosotros, los obispos, la oración y la proclamación de la Palabra”.

"Es triste ver buenos obispos, buenas personas, pero ocupados con muchas cosas, la economía, y esto y aquello y aquello(...). La oración en primer lugar. Luego, las otras cosas. Pero cuando las otras cosas le quitan espacio a la oración, algo no funciona”, advirtió el Papa.


Por ello, Pontífice recordó a un sacerdote, “un santo y buen párroco”, que cuando se encontraba con un obispo siempre hacía la misma pregunta: “pero Excelencia, ¿cuántas horas al día reza?”, y siempre decía: “porque la primera tarea es rezar, porque es la oración del jefe de la comunidad por la comunidad, la intercesión ante el Padre para que proteja al pueblo”.

Además, el Santo Padre reflexionó en el pasaje del Evangelio en el que San Juan (14,1-12) describe el diálogo de Jesús con los discípulos Tomás y Felipe, conversación en la que Jesucristo les confirma que Él “es el Camino, la Verdad y la Vida”.

En “este discurso de despedida”, el Santo Padre destacó que Jesús dijo se dirigía “hacia el Padre” y dijo que “estará con Él y con quien cree en Él” pues “realizará las obras que Él cumple y cumplirá obras más grandes, ya que va hacia el Padre”.

“Cualquier cosa que pedirán en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo. Cualquier cosa que pedirán en mi nombre, yo lo haré”, remarcó el Pontífice al citar las palabras de Jesús.

Padre Nuestro
En esta línea, el Santo Padre añadió que “podemos decir que este pasaje del Evangelio de Juan es ‘la declaración del ingreso’ al Padre” y que “el Padre siempre ha estado presente en la vida de Jesús”, pues “Jesús habló”, reiteró Francisco.

“La oración es fuerte. Jesús lo dijo: ‘voy al Padre, y todo lo que pidan en mi nombre al Padre, lo hará, para que el Padre sea glorificado’. Así la Iglesia sigue adelante, con la oración, la valentía de la oración, porque la Iglesia sabe que sin este ingreso al Padre no puede sobrevivir”.


De este modo, el Santo Padre advirtió que “Jesús, dijo que el Padre se preocupa por nosotros y sus criaturas. Y cuando los discípulos le pidieron que les enseñará a rezar, Jesús les enseñó el Padre Nuestro. Pues, Jesús “va siempre al Padre” y “en este paso es muy fuerte” porque “es como si abriera las puertas de la omnipotencia de la oración”, porque dice: “yo estoy con el Padre: ustedes pidan y yo lo haré todo. Pero porque el Padre lo hará conmigo”.

Por ello, el Papa Francisco invitó a “tener confianza en el Padre, confianza en el Padre que es capaz de hacer todo. Esta valentía para rezar, porque rezar requiere valentía, requiere la misma valentía, la misma franqueza que predicar: la misma”.

A continuación, las lecturas comentadas por el Papa Francisco:
Hechos 6, 1-7

1 Por aquellos días, al multiplicarse los discípulos, hubo quejas de los helenistas contra los hebreos, porque sus viudas eran desatendidas en la asistencia cotidiana.
2 Los Doce convocaron la asamblea de los discípulos y dijeron: «No parece bien que nosotros abandonemos la Palabra de Dios por servir a las mesas.
3 Por tanto, hermanos, buscad de entre vosotros a siete hombres, de buena fama, llenos de Espíritu y de sabiduría, y los pondremos al frente de este cargo; 4 mientras que nosotros nos dedicaremos a la oración y al ministerio de la Palabra.»
5 Pareció bien la propuesta a toda la asamblea y escogieron a Esteban, hombre lleno de fe y de Espíritu Santo, a Felipe, a Prócoro, a Nicanor, a Timón, a Pármenas y a Nicolás, prosélito de Antioquía; 6 los presentaron a los apóstoles y, habiendo hecho oración, les impusieron las manos.
7 La Palabra de Dios iba creciendo; en Jerusalén se multiplicó considerablemente el número de los discípulos, y multitud de sacerdotes iban aceptando la fe.

Juan 14, 1-12

1 «No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí.
2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar.
3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.
4 Y adonde yo voy sabéis el camino.»
5 Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»
6 Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.
7 Si me conocéis a mí, conoceréis también a mi Padre; desde ahora lo conocéis y lo habéis visto.»
8 Le dice Felipe: «Señor, muéstranos al Padre y nos basta.»
9 Le dice Jesús: «¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros y no me conoces Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre. ¿Cómo dices tú: "Muéstranos al Padre"?

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 10 DE MAYO


Los cinco minutos de María
Mayo 10



María dijo “sí” al enviado de Dios y asumió una vida pobre y humilde, llena de privaciones, y todo el dolor que significaría ser la Madre del Crucificado.

María percibió por la fe que, siendo Madre de Jesús, era la Madre del Mesías, siervo sufriente de su pueblo, con todo lo que eso suponía de dolor, humillación y muerte.

Por la fe, nosotros aceptamos a Cristo, pero debemos cobrar conciencia de que Cristo supone para nosotros sacrificios personales muy dolorosos, negaciones de nuestros gustos y conveniencias, humillaciones muy sentidas, muerte y renuncia a todo lo que no sea Dios.

Si nos abrazamos con Cristo, abracémonos con la cruz de Cristo.
Madre, que eres la omnipotencia suplicante, ruega por nosotros al Padre.



* P. Alfonso Milagro

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 9 DE MAYO


Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro
9 de mayo



Algunas veces se representa a María teniendo a su Hijo Jesús de pie en sus rodillas y mostrándolo así al mundo, como diciendo a los hombres: "Aquí tienen a mi Hijo, que es su Salvador, el único que los puede librar del pecado, causa de todos los males; acudan a Él, a fin de que Él les conceda la salvación que en vano buscan en otros lugares".

Despreocuparse de Cristo es renunciar a la salvación. Buscar la salvación en otro que no sea Cristo es caminar hacia el fracaso más doloroso.

Madre y Señora de toda la creación, preséntala al Padre, para que la salve.

¡FELIZ DÍA DE LA MADRE!





viernes, 8 de mayo de 2020

HOY ES LA FIESTA DE NUESTRA SEÑORA DE LUJÁN, 8 DE MAYO


Nuestra Señora de Luján
Patrona de Argentina


Por: n/a | Fuente: ACI Prensa




A 60 kilómetros al oeste de Buenos Aires se halla la villa de Luján. En 1630 no había en aquel paraje ningún rastro de población y sólo era frecuentado por las caravanas de carretas y las rescuas de mulas tucumanas que bajaban o subían del puerto de Buenos Aires.

Sucedió que un portugués dueño de una estancia, a cuarenta leguas de la ciudad, trató de erigir en ella una modesta capilla dedicada a la Inmaculada Concepción de la Virgen. Para esto le pidió a un amigo de Brasil que le envíe una imagen pequeña de la Virgen en aquel misterio. Su amigo le envió dos imágenes en bulto: una que representaba a María en su Inmaculada Concepción y que hoy se venera en el santuario de Luján y otra que tenía en sus brazos al Niño Jesús y ahora es venerada en Sumampa.

Partió entonces de Buenos Aires el encargado de conducir las imágenes. En la tarde del tercer día se detuvo la caravana para pasar la noche y al día siguiente el conductor de las imágenes preparó los bueyes para proseguir el viaje pero éstos no se movían. Vinieron en su ayuda troperos y peones pero no tuvieron suerte. Finalmente juzgaron que era necesario aliviar el peso de la carreta. Descargaron las imágenes y en ese momento los bueyes pudieron moverse con facilidad. Queriendo cerciorarse si el obstáculo provenía de las imágenes las pusieron nuevamente en la carreta y no se pudo mover. Entonces viendo que las imágenes se querían quedar en aquel lugar decidieron que una de ellas permaneciera en la Cañada y la entregaron al dueño de esas tierras. La fama del prodigio corrió hasta Buenos Aires y no faltaron quienes emprendieron un viaje a Luján para contemplar la imagen.

En 1887 la imagen fue coronada canónicamente por el Papa León XIII

LECTURAS BÍBLICAS DE HOY 8 DE MAYO DE 2020


Lecturas de hoy Viernes de la 4ª semana de Pascua
Hoy, viernes, 8 de mayo de 2020



Primera lectura
Lectura del libro de los Hechos de los apóstoles (13,26-33):

EN aquellos días, cuando llegó Pablo a Antioquía de Pisidia, decía en la sinagoga:
«Hermanos, hijos del linaje de Abrahán y todos vosotros los que teméis a Dios: a nosotros se nos ha enviado esta palabra de salvación. En efecto, los habitantes de Jerusalén y sus autoridades no reconocieron a Jesús ni entendieron las palabras de los profetas que se leen los sábados, pero las cumplieron al condenarlo. Y, aunque no encontraron nada que mereciera la muerte, le pidieron a Pilato que lo mandara ejecutar. Y, cuando cumplieron todo lo que estaba escrito de él, lo bajaron del madero y lo enterraron. Pero Dios lo resucitó de entre los muertos. Durante muchos días, se apareció a los que habían subido con él de Galilea a Jerusalén, y ellos son ahora sus testigos ante el pueblo. También nosotros os anunciamos la Buena Noticia de que la promesa que Dios hizo a nuestros padres, nos la ha cumplido a nosotros, sus hijos, resucitando a Jesús. Así está escrito en el salmo segundo:
“Tú eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy”».

Palabra de Dios


Salmo
Sal 2,6-7.8-9.10-11

R/. Tu eres mi Hijo: yo te he engendrado hoy

«Yo mismo he establecido a mi Rey
en Sión, mi monte santo».
Voy a proclamar el decreto del Señor;
él me ha dicho: «Tú eres mi Hijo:
yo te he engendrado hoy. R/.

Pídemelo:
te daré en herencia las naciones,
en posesión, los confines de la tierra:
los gobernarás con cetro de hierro,
los quebrarás como jarro de loza». R/.

Y ahora, reyes, sed sensatos;
escarmentad, los que regís la tierra:
servid al Señor con temor,
rendidle homenaje temblando. R/.


Evangelio de hoy
Lectura del santo evangelio según san Juan (14,1-6):

EN aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
«No se turbe vuestro corazón, creed en Dios y creed también en mí. En la casa de mi Padre hay muchas moradas; si no, os lo habría dicho, porque me voy a prepararos un lugar. Cuando vaya y os prepare un lugar, volveré y os llevaré conmigo, para que donde estoy yo estéis también vosotros. Y adonde yo voy, ya sabéis el camino».
Tomás le dice:
«Señor, no sabemos adónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?».
Jesús le responde:
«Yo soy el camino y la verdad y la vida. Nadie va al Padre sino por mí».

Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy viernes, 8 de mayo de 2020
Óscar Romano, cmf


A la paz de Dios:

Muchos días en casa. A veces disfrutando, otras sufriendo. Otros no tienen casa donde resguardarse de la pandemia. Hay casas soleadas y casas grises. Casas y hogares. En unas hay paz, en otras una violencia que salta en chispazos a cada momento. Quédate en casa.

Cada uno en su casa, y Dios en la de todos. La casa de Dios tiene muchas estancias. La casa de Dios, que es la Iglesia, también tiene muchas estancias. Caben los abuelos que cada día van a misa, y quien la pisa solo en contadas ocasiones. Caben esas personas que saben que allí son acogidas, cuando tantas veces en otros lugares pasan de ellos. Cabe quien escucha y quien se siente escuchado. En esta casa caben las alegrías de los niños, las rebeldías de los jóvenes, las dudas de los inquietos, los pecados y pecadillos de todos. Una Iglesia que se hace más casa en estos días.

Todos tenemos ganas de volver a esa nueva normalidad. Ganas de ponernos en camino. Pero conviene recordar que aquel que no sabe adónde va siempre acaba en otra parte. Jesús hoy se presenta como el camino que nos conduce al Padre, como la verdad que ilumina la vida de los pueblos (al Padre se llega como pueblo o no se llega), como la vida de un mundo que ha quedado en suspenso. Pues eso, hasta su casa con Él: Camino, Verdad, Vida.

Vuestro hermano y amigo
Óscar Romano

EN LOS MOMENTOS MALOS, EL PAPA FRANCISCO INVITA A DEJARSE CONSOLAR POR EL SEÑOR


En los momentos malos, el Papa invita a dejarse consolar por el Señor
Redacción ACI Prensa
Foto: Vatican Media



El Papa Francisco reconoció, durante la Misa celebrada este viernes 8 de mayo en la Casa Santa Marta, que en los momentos malos “no es fácil dejarse consolar por el Señor y nos enfadamos con el Señor”. Sin embargo, invitó a dejar que venga “y nos hable con dulzura, con cercanía, con ternura, con verdad y con esperanza”.

Cercanía, verdad y esperanza son los tres trazos que, según el Santo Padre, caracterizan la consolación del Señor.

Para explicarlo, el Pontífice recurrió a la escena que tiene lugar justo después de la última cena, cuando Jesús está todavía a la mesa con sus discípulos y conversan: “Jesús está triste y todos están tristes. Jesús había dicho que iba a ser traicionado pro uno de ellos, y todos perciben que algo malo iba a suceder”.

Entonces, “el Señor comienza a consolar a los suyos. Uno de los oficios del trabajo del Señor es consolar. El Señor consuela a sus discípulos, y aquí vemos cómo es el modo de consolar de Jesús”: con cercanía, sinceridad y esperanza.

Cercanía

El Papa explicó que Jesús “siempre está”. “Sabemos que él está, muchas veces en silencio”. “La cercanía es el estilo de Dios también en la encarnación. Hacerse cercano a nosotros”.


Subrayó que “el Señor consuela en cercanía. Y no usa palabras vacías. De hecho, prefiere el silencio. La fuerza de la cercanía, de la presencia, y habla poco, pero es cercano”.

Verdad

Un segundo trazo del modo de consolar de Jesús es la verdad. “Jesús es sincero. No dice cosas formales que son mentiras. ‘No, estad tranquilos, todo pasará, no sucederá nada, las cosas pasan…’. No. Dice la verdad”.

“No esconde la verdad, porque Él mismo dice ‘Yo soy la verdad’. Y la verdad es ‘Yo me voy’, es decir, ‘Yo me moriré’. Estamos ante la muerte, es la verdad. Y lo dice sencillamente, y también con delicadeza, sin herir, pero estamos ante la muerte. No esconde la verdad”.

Esperanza

El tercer trazo: Jesús consuela con esperanza. “Sí, es un momento duro, pero ‘no se turbe vuestro corazón’. ‘Creed también en mí’. Os digo una cosa: ‘En la casa de mi Padre hay muchas mansiones’. ‘Voy a prepararos un puesto’. Primero va a abrir las puertas, las puertas de aquel puesto, por el cual nosotros pasaremos todos. Espero. Luego, ‘volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros’”.

“El Señor regresa cada vez que alguno de nosotros se encuentra en camino para marcharse de este mundo. ‘Vendré y os tomaré’. Esa es la esperanza: vendrá, nos tomará de la mano y nos llevará. No dice, ‘no, bueno, no pasa nada, no sufriréis’. No, dice la verdad: ‘Estoy cercano a vosotros, esta es la verdad, un momento malo, de peligro, de muerte, pero que no se turbe vuestro corazón. Permaneced en la paz que está en la base de todo consuelo. Porque yo vendré, os tomaré de la mano y os llevaré donde estoy yo’”.

El Papa Francisco concluyó pidiendo “la gracia de aprender a dejarnos consolar por el Señor. La consolación del Señor es sincera, no es anestesia, no, pero es cercana, verdadera, y nos abre la puerta de la esperanza”.

Evangelio comentado por el Papa Francisco:

Juan 14:1-6

1 «No se turbe vuestro corazón. Creéis en Dios: creed también en mí.

2 En la casa de mi Padre hay muchas mansiones; si no, os lo habría dicho; porque voy a prepararos un lugar.

3 Y cuando haya ido y os haya preparado un lugar, volveré y os tomaré conmigo, para que donde esté yo estéis también vosotros.

4 Y adonde yo voy sabéis el camino.»

5 Le dice Tomás: «Señor, no sabemos a dónde vas, ¿cómo podemos saber el camino?»

6 Le dice Jesús: «Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por mí.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 8 DE MAYO


Los cinco minutos de María - por Alfonso Milagro
8 de mayo




San Pedro cayó en el pecado de negar al Maestro; pero luego consiguió el arrepentimiento y, tras el arrepentimiento, alcanzó el perdón.

No nos cuesta mucho imaginar que San Pedro acudió a la Madre de Jesús para que ella le alcanzara el perdón de su divino Hijo, y tampoco nos cuesta imaginar el afecto y la ternura con que fue recibido el apóstol pecador, arrepentido y lloroso.

Ese y no otro debe ser el camino que nosotros debemos seguir, si en alguna oportunidad caemos en pecado; no debemos desesperar del perdón, pues conocemos las entrañas de misericordia con que Dios nos espera, pero haremos muy bien en acudir a la Madre del perdón, para que sea ella la que nos presente al divino Redentor.

Madre del amor, suscita en nosotros el arrepentimiento sincero de nuestras culpas.

LOS CINCO MINUTOS DE MARÍA, 7 DE MAYO


Los cinco minutos de María
Mayo 7



El amor que María tuvo a Dios fue un amor verdaderamente perfecto, porque amó a Dios con toda su intensidad y esa intensidad llegó a tal grado que nunca jamás ningún ser creado pudo ni de lejos igualar.

Ella sola cumplió al pie de la letra el precepto de amar a Dios con todo el corazón, con todas las fuerzas, con toda la mente y con toda el alma.

La medida de nuestro amor a Dios la dará el hecho de amarlo sin medida, sin límites, sin restricciones ni excepciones de ninguna clase.

Como afirma San Pablo, nada nos podrá separar del amor de Cristo: ni el hambre, ni la persecución, ni la muerte, ni ninguna otra cosa; siempre estaremos unidos a Él con los vínculos de la caridad.
Madre de la que hemos recibido el fruto de la vida, que no perdamos esa vida.



* P. Alfonso Milagro

BUENOS DÍAS!!!





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