sábado, 19 de septiembre de 2020

EL MILAGRO SE REPITE: LA SANGRE DE SAN GENARO SE LICÚA POR COMPLETO EN NÁPOLES


 

 El milagro se repite:

 La sangre de San Genaro se licúa por completo en Nápoles

Redacción ACI Prensa

 Foto: Captura de Youtube


Una vez más, este sábado 19 de septiembre, la sangre de San Genaro, patrón de Nápoles, volvió a licuarse de forma milagrosa en el día en que la Iglesia celebra la fiesta de este mártir italiano.

A las 10:02, hora de Italia, el Cardenal Crescenzio Sepe, Arzobispo de Nápoles, anunció la repetición del milagro y destacó que, en esta ocasión, la sangre se ha vuelto completamente líquida, sin grumos, como ha sucedido en ocasiones anteriores.

“¡Sea alabado Jesucristo! Queridos amigos, queridos fieles todos. Una vez más, con alegría, con emoción, os informo de que la sangre de nuestro santo mártir patrón Genaro, se ha licuado. Completamente licuado, sin ningún grumo, como sucedió en los años pasados, signo del amor, de la bondad, de la misericordia de Dios y de la cercanía, de la amistad, de la fraternidad de nuestro San Genaro. Se de gloria a Dios y veneración a nuestro santo. Amén”, fueron las palabras del Cardenal desde la Catedral de Nápoles.


La licuefacción de la sangre de San Genaro

La licuefacción de la sangre de este santo es un fenómeno inexplicable que se produce tres veces al año: el sábado anterior al primer domingo de mayo, con motivo de la traslación de los restos del santo a Nápoles; el día de su fiesta litúrgica, el 19 de septiembre; y el 16 de diciembre, aniversario de la intercesión de San Genaro para evitar los efectos de la erupción del volcán Vesubio en el año 1631.

En diciembre del año 2016 no se produjo el milagro, lo cual provocó cierta preocupación entre los fieles. Aunque el hecho de que no se licúe se suele interpretar como el anuncio de un desastre, esto no siempre es así.

De hecho, el proceso no siempre se produce del mismo modo: a veces tarda varias horas, o incluso días, en licuarse. En otras, como en 2018, el milagro se produce antes de la celebración litúrgica, y en otras ocasiones, por motivos desconocidos, la sangre no se licúa.

El mismo Papa Francisco fue testigo del inexplicable fenómeno en marzo de 2015. En aquella ocasión, la sangre se licuó delante de la mirada del mismo Santo Padre fuera de las tres fechas indicadas. Por lo tanto, se trató de un hecho extraordinario que también se produjo en 1848 delante del Papa Pío IX.

El milagro no sucedió durante las visitas de San Juan Pablo II en 1979, ni de Benedicto XVI en 2007.


El martirio de San Genaro

San Genaro, patrono de Nápoles, fue Obispo de Benevento. Durante la persecución contra los cristianos fue hecho prisionero junto a sus compañeros y sometido a terribles torturas. Un día, él y sus amigos fueron arrojados a los leones, pero las bestias sólo rugieron sin acercárseles.

Entonces fueron tildados de usar magia y condenados a morir decapitados cerca de Pozzuoli, donde también fueron enterrados. Esto sucedió aproximadamente en el año 305.

Las reliquias de San Genaro fueron trasladadas a diferentes lugares hasta que finalmente llegaron a Nápoles en 1497.

EL EVANGELIO DE HOY SÁBADO 19 DE SEPTIEMBRE DE 2020

 


 Lecturas de hoy Sábado de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Hoy, sábado, 19 de septiembre de 2020



Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,35-37.42-49):


Alguno preguntará: «¿Y cómo resucitan los muertos? ¿Qué clase de cuerpo traerán?» ¡Necio! Lo que tú siembras no recibe vida si antes no muere. Y, al sembrar, no siembras lo mismo que va a brotar después, sino un simple grano, de trigo, por ejemplo, o de otra planta. Igual pasa en la resurrección de los muertos: se siembra lo corruptible, resucita incorruptible; se siembra lo miserable, resucita glorioso; se siembra lo débil, resucita fuerte; se siembra un cuerpo animal, resucita cuerpo espiritual. Si hay cuerpo animal, lo hay también espiritual. En efecto, así es como dice la Escritura: «El primer hombre, Adán, fue un ser animado.» El último Adán, un espíritu que da vida. No es primero lo espiritual, sino lo animal. Lo espiritual viene después. El primer hombre, hecho de tierra, era terreno; el segundo hombre es del cielo. Pues igual que el terreno son los hombres terrenos; igual que el celestial son los hombres celestiales. Nosotros, que somos imagen del hombre terreno, seremos también imagen del hombre celestial.


Palabra de Dios



Salmo

Sal 55,10.11-12.13-14


R/. Caminaré en presencia de Dios a la luz de la vida


Que retrocedan mis enemigos

cuando te invoco,

y así sabré que eres mi Dios. R/.


En Dios, cuya promesa alabo,

en el Señor, cuya promesa alabo,

en Dios confío y no temo;

¿qué podrá hacerme un hombre? R/.


Te debo, Dios mío, los votos que hice,

los cumpliré con acción de gracias;

porque libraste mi alma de la muerte,

mis pies de la caída;

para que camine en presencia de Dios

a la luz de la vida. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (8,4-15):


En aquel tiempo, se le juntaba a Jesús mucha gente y, al pasar por los pueblos, otros se iban añadiendo.

Entonces les dijo esta parábola: «Salió el sembrador a sembrar su semilla. Al sembrarla, algo cayó al borde del camino, lo pisaron, y los pájaros se lo comieron. Otro poco cayó en terreno pedregoso y, al crecer, se secó por falta de humedad. Otro poco cayó entre zarzas, y las zarzas, creciendo al mismo tiempo, lo ahogaron. El resto cayó en tierra buena y, al crecer, dio fruto al ciento por uno.»

Dicho esto, exclamó: «El que tenga oídos para oír, que oiga.»

Entonces le preguntaron los discípulos: «¿Qué significa esa parábola?»

Él les respondió: «A vosotros se os ha concedido conocer los secretos del reino de Dios; a los demás, sólo en parábolas, para que viendo no vean y oyendo no entiendan. El sentido de la parábola es éste: La semilla es la palabra de Dios. Los del borde del camino son los que escuchan, pero luego viene el diablo y se lleva la palabra de sus corazones, para que no crean y se salven. Los del terreno pedregoso son los que, al escucharla, reciben la palabra con alegría, pero no tienen raíz; son los que por algún tiempo creen, pero en el momento de la prueba fallan. Lo que cayó entre zarzas son los que escuchan, pero, con los afanes y riquezas y placeres de la vida, se van ahogando y no maduran. Los de la tierra buena son los que con un corazón noble y generoso escuchan la palabra, la guardan y dan fruto perseverando.»


Palabra del Señor


Comentario al Evangelio de hoy sábado, 

19 de septiembre de 2020

CR

Queridos amigos:


Parábola del sembrador, tan literariamente bella, tan profunda en su sentido, tan importante como para que sea el mismo Jesús quien la explique a los suyos. Un sentimiento agridulce nos envuelve. Hoy “revive” la Palabra: el sínodo reciente sobre el tema, la pasión frecuente en torno a la Lectio Divina, la presencia de la Biblia en muchos foros. Pero el sabor amargo nos acucia: qué mala prensa tienen nuestras homilías (“no me eches sermones”, igual a “no me aburras”), qué escaso fruto detrás de tantas catequesis o clases de religión. ¿Cuántos leen los documentos de los Obispos?

El mismo Jesús lo clarifica. Dios es el sembrador, la semilla es la palabra y la tierra es el corazón del hombre. Es la palabra que estuvo en el principio de la creación y de la historia, que se reveló en Jesucristo, Verbo de Dios y palabra en el tiempo, que se escucha y ora en la Iglesia, que se siembra a raudales en la tarea misionera. Una nota peculiar de la siembra es la abundancia; cae sobre todos los terrenos, los fecundos y los baldíos, sobre tierra mullida y sobre zarzas. Jesús habló para todos; para los que, fascinados, le escuchaban y para los que no le querían. Luego, ante tan buena siembra, la respuesta del hombre es muy diversa. Es el misterio de la libertad del hombre. Dios solo nos propone sin imponer nada. ¿Por qué unos se abren generosamente a la palabra, mientras otros se cierran en la indiferencia? ¿Por qué?

Pues hay que ser optimistas, según el texto de la parábola. Esta apunta que “la mayor parte” cayó en tierra buena, y dio el treinta, el sesenta y hasta el ciento por uno. Dicen que, aun en las buenas cosechas de entonces, no salía más del siete por ciento. Ojalá este optimismo nos empuje a promover mucho el estudio y la oración de la Palabra. Por otra parte, aun sabiendo que el fruto es don del cielo, sabemos que nosotros somos el cauce por donde discurre la semilla. Nos preguntamos: ¿Cómo vivimos nosotros la palabra, antes de comunicarla a los demás? No olvidamos que en nosotros también hay zarzas y pedregales; nuestras perezas, frivolidades, mundanidades, antivalores evangélicos, durezas de corazón, pueden sofocar la semilla.  Y, al revés, si nos acompaña la profundidad de vida espiritual, la cosecha estará más segura.  Siempre estamos preguntándonos, ¿Cómo está nuestro corazón sobre el que se derrama la palabra de Dios? Hagamos como María, la Madre de Jesús, que escuchaba, guardaba y ponía por obra lo que quería su Hijo. Solo así, lograremos que, como en los profetas y apóstoles, arda nuestro corazón de discípulos de Jesús y apóstoles del Evangelio.

FELIZ FIN DE SEMANA

 





 

viernes, 18 de septiembre de 2020

¿QUIÉN ERES MUJER?

 ¿Quién eres mujer?

Por: María Teresa González Maciel | Fuente: Catholic.net  


Mujer. Sabes que todo lo que está a tu alrededor, te insinúa, te grita te exige. Lo que debes ser, lo que debes pensar, lo que debes valorar, lo que debes pesar, medir, vestir, tener.

Canalizas tus fuerzas y energías, para conseguir tener y ser todo lo que te pide la sociedad.

¿Quién eres mujer? Cuando vas por la calle y sabes que eres analizada, calificada, incluso utilizada, desgarrada, cosificada. Y sigues y luchas por cumplir los mandatos de tu sociedad.

Sin embargo, continuas, consumes, gastas, te desgastas, con esa fantasía de lograr tener la aprobación de los que te rodean.

Caminas, corres, llevas en tus pensamientos una y mil preguntas… Algo te dice que debes detenerte. Dudas. Sin embargo. Haces una cita para estar contigo. Parece algo raro, pero algo te dice que es necesario.

Entonces escuchas tu voz interior que te susurra, te abraza, te dice cuál es tu identidad.

Esa voz te dice una y otra vez que eres muy valiosa, señala tus dones, tu peso real, tu psicología, tu calidez, la fuerza y belleza de tu alma diseñada para escuchar, nutrir, alentar, acompañar, capaz de percibir y ver las cosas pequeñas que a otros se escapan. Llamada a defender tus grandes ideales.

También te confirma tu enorme grandeza, tu gran dignidad. Debes ser tratada como una mujer con la identidad de hija de Dios.

Tu cara se ilumina, sonríes, suspiras, parece que el aire que entra en tu vida llega con gran fuerza, con mayor limpieza.

Te pones de pie, arreglas tu cabello. Pareces ahora una gran guerrera que va por el triunfo, que buscas la auténtica realización, la verdadera paz.

Contemplas dos veredas. Tus ojos son otros, tienes esperanza.

Y dentro de ti, dentro de tu alma, una voz resuena, una voz que fortalece y llena todos los espacios. No podrá borrarse, ya quedó grabada

EL EVANGELIO DE HOY VIERNES 18 DE SEPTIEMBRE DE 2020



 Lecturas de hoy Viernes de la 24ª semana del Tiempo Ordinario

Hoy, viernes, 18 de septiembre de 2020



Primera lectura

Lectura de la primera carta del apóstol san Pablo a los Corintios (15,12-20):


Si anunciamos que Cristo resucitó de entre los muertos, ¿cómo es que dice alguno de vosotros que lo muertos no resucitan? Si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, nuestra predicación carece de sentido y vuestra fe lo mismo. Además, como testigos de Dios, resultamos unos embusteros, porque en nuestro testimonio le atribuimos falsamente haber resucitado a Cristo, cosa que no ha hecho, si es verdad que los muertos no resucitan. Porque, si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó; y, si Cristo no ha resucitado, vuestra fe no tiene sentido, seguís con vuestros pecados; y los que murieron con Cristo se han perdido. Si nuestra esperanza en Cristo acaba con esta vida, somos los hombres más desgraciados. ¡Pero no! Cristo resucitó de entre los muertos: el primero de todos.


Palabra de Dios



Salmo

Sal 16,1.6-7.8.15


R/. Al despertar me saciaré de tu semblante, Señor


Señor, escucha mi apelación, 

atiende a mis clamores, 

presta oído a mi súplica, 

que en mis labios no hay engaño. R/.


Yo te invoco porque tú me respondes, Dios mío;

inclina el oído y escucha mis palabras. 

Muestra las maravillas de tu misericordia, 

tú que salvas de los adversarios 

a quien se refugia a tu derecha. R/.


Guárdame como a las niñas de tus ojos, 

a la sombra de tus alas escóndeme. 

Pero yo con mi apelación vengo a tu presencia, 

y al despertar me saciaré de tu semblante. R/.

Evangelio de hoy

Lectura del santo evangelio según san Lucas (8,1-3):


En aquel tiempo, Jesús iba caminando de ciudad en ciudad y de pueblo en pueblo, predicando el Evangelio del reino de Dios; lo acompañaban los Doce y algunas mujeres que él había curado de malos espíritus y enfermedades: María la Magdalena, de la que habían salido siete demonios; Juana, mujer de Cusa, intendente de Herodes; Susana y otras muchas que le ayudaban con sus bienes.


Palabra del Señor




Comentario al Evangelio de hoy viernes, 18 de septiembre de 2020
 CR


Queridos amigos:

Muchas mujeres.  Comienza el evangelista hablando de “algunas”, y, en seguida, nos advierte de que eran “muchas que le asistían con sus bienes”. Esta escena era, para aquel tiempo y aquella cultura, insólita y llamativa. No cabía en la cabeza de los jefes religiosos. Nosotros nos hemos acostumbrado a encontrarlas, en primera fila, en el Calvario, junto a la Cruz de Jesús, o en la mañana de la resurrección, como pregoneras. Pero, en aquel tiempo, solo podía ser cosa del Maestro de Galilea. Solo él podía romper tantos prejuicios y barreras.

El Evangelio lo dibuja con claridad meridiana. Nos habla del número, nos cita sus nombres -Susana, Juana, María Magdalena-, y nos ofrece informaciones interesantes. Alguna estaba casada (más insólito todavía), otras habían sido sanadas por Jesús, otras “muchas” compartían sus bienes generosamente y -¡lo más importante!- pertenecían a la comunidad de Jesús, junto con los apóstoles. Aquí podemos traer a la memoria y repasar a tantas mujeres que desfilan por las páginas de los Evangelios. Y todas son tratadas con afecto, también las que han sido pecadoras. Es que Jesús es un hombre tan lleno de libertad como vacío de prejuicios y convencionalismos. Acudamos a un solo acontecimiento, el encuentro de Jesús con la mujer samaritana, junto al pozo de Sicar. Sus mismos discípulos se sorprendieron de verlo hablando con una mujer. Y con razón: era mujer, a solas, estaba hablando de religión, la mujer era extranjera y pecadora. ¿Qué más quebrantos podían acontecer? Jesús estaba afirmando con su conducta lo que, más tarde, nos diría el discípulo Pablo. Todos somos iguales en Cristo; iguales judíos y gentiles, iguales hombre y mujer. 

Os invito a alegrarnos todos. Alegrarnos al mirar a estas mujeres acompañando al Maestro. Mujeres misioneras, mujeres en la comunidad de Jesús. Vamos a desnudarnos de prejuicios sexistas, y preocuparnos más  del sentido de la mujer en la sociedad y en la Iglesia. Seamos los primeros en horrorizarnos, y luchar contra la violencia de género, contra la disminución de los derechos humanos en ámbito femenino, contra las mutilaciones vergonzosas, contra la muerte violenta de tantas mujeres, aun en países llamados desarrollados, etc. No apliquemos a las mujeres sofismas que se caen; por supuesto que, en la Iglesia, no hay que buscar el poder sino el servicio, pero, ¿no debe aplicarse este criterio evangélico también a los hombres, y no solo cuando se habla de la presencia de la mujer en la Iglesia? Para acallar las voces, quejosas con la escasa presencia de la mujer, se nos llena la boca proclamando que una mujer, María,  es la más grande criatura; entonces, ¿por qué albergar reticencias, al situar a la mujer en la Iglesia? (Y, por supuesto, no nos metemos en berenjenales hablando de sacerdocio femenino y asuntos parecidos). Más bien, hacemos memoria de tantas mujeres que han dado a luz, han alumbrado tanta vida en la Iglesia. Las conocidas: mártires, como Cecilia; místicas, como Teresa de Jesús; madres y educadoras como Joaquina Vedruna; mujeres de la caridad, como Luisa de Marillac. Sin olvidar a todas las mujeres anónimas que, en el hogar, en la escuela, en el trabajo, en organizaciones diversas están haciendo brillar un magnífico y fecundo testimonio cristiano. Estas mujeres hacen caso al Papa Francisco que reclama el genio y carisma femenino.

HOY INICIAMOS LA NOVENA A SAN VICENTE DE PAUL, PATRONO DE LAS OBRAS DE CARIDAD, DEL 18 AL 26 DE SEPTIEMBRE



Novena a San Vicente de Paúl
Del 18 al 26 de Septiembre



“Si se invoca a la Madre de Dios y se la toma como Patrona en las cosas importantes, no puede ocurrir sino que todo vaya bien y redunde en gloria del buen Jesús, su Hijo”, decía San Vicente de Paul, patrono universal de las obras de caridad. 

Cercanos a la fiesta de este gran servidor de los pobres, que se celebra cada 27 de septiembre, aquí una novena en honor al fundador de la Congregación de la Misión (Vicentinos) y las Hijas de la Caridad:



Primer Día de la Novena a San Vicente de Paul

Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Primer día
Lectura Bíblica: Juan 1,35-51.

Palabras de San Vicente:

"Era el mes de enero de 1617 cuando sucedió esto; y el día de la conversión de San Pablo, la señora Gondí me pidió que tuviera un sermón en la Iglesia de Folleville para exhortar a los habitantes a la confesión general. Así lo hice, les hablé de su importancia y utilidad y luego les enseñé la manera de hacerlo debidamente. Dios tuvo tanto aprecio de la confianza y de la buena fe de aquella señora, que bendijo mis palabras, y todas aquellas gentes se vieron tan tocadas de Dios que acudieron a hacer su confesión general. Fuimos luego a las otras aldeas y nos sucedió lo mismo. Se reunían grandes multitudes y Dios nos concedió su bendición por todas partes. Aquel fue el primer sermón de misión y el éxito que Dios le dio el día de la conversión de San Pablo; Dios hizo esto no sin sus designios en tal día".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.





Segundo Día de la Novena a San Vicente de Paul


Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Segundo día
Lectura Bíblica: Lucas 4,14-22.

Palabras de San Vicente:

"Dar a conocer a Dios a los pobres, anunciarles a Jesucristo, decirles que está cerca el Reino de los cielos, y que este Reino es para los pobres. Sí, evangelizar a los pobres es un oficio tan alto que es, por excelencia, el oficio del Hijo de Dios".

"El pobre pueblo se condena por no saber las cosas necesarias para la salvación y no confesarse. Si su Santidad supiese esta necesidad, no tendría descanso hacer todo lo posible para poner orden en ello".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.


Tercer Día de la Novena a San Vicente de Paul

Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Tercer día
Lectura Bíblica: Mateo 1,13-20.

Palabras de San Vicente:

"La Iglesia tiene bastantes personas solitarias, gracias a Dios, y demasiadas inútiles, y otras muchas más que la desgarran. Lo que necesita es hombres y mujeres evangélicos, que se esfuercen en purgarla, en iluminarla y en unirla a su Divino Esposo".

"No podemos asegurar mejor nuestra felicidad eterna que viviendo y muriendo en el servicio a los pobres, en los brazos de la providencia y en una renuncia actual a nosotros mismos, para seguir a Jesucristo".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



Cuarto Día de la Novena a San Vicente De Paul



Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Cuarto día
Lectura Bíblica: Juan 2,1-12.

Palabras de San Vicente:

"Dios mantuvo siempre en mí una esperanza de liberación gracias a las asiduas plegarias que le dirigí a Él y a la Santa Virgen María, por cuya intercesión yo creo firmemente que he sido liberado".

"Y porque la Madre de Dios ha sido invocada y tomada como patrona para las cosas importantes, y todo resulte y redunde para gloria del buen Jesús, su Madre María será la protectora especial de todas las obras de caridad".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



Quinto Día de la Novena a San Vicente de Paul


Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Quinto día
Lectura Bíblica: Juan 7,25-33.

Palabras de San Vicente:

"¿Qué es el Espíritu de nuestro Señor? Es un espíritu de perfecta caridad, lleno de una estima maravillosa a la divinidad y de un deseo infinito de honrarla dignamente, un conocimiento de las grandezas de su Padre, para administrarlas y ensalzarlas incesantemente".

"Los misioneros deben estar llenos del espíritu de compasión, ya que están obligados por su estado y por su vocación a servir a los más miserables, a los más abandonados y a los más hundidos en miserias corporales y espirituales".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.




Sexto Día de la Novena a San Vicente de Paul


Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Sexto día
Lectura Bíblica: Mateo 6,25-34.

Palabras de San Vicente:

"Las obras de Dios tienen su momento; es entonces cuando su Providencia las lleva a cabo y no antes ni después. El Hijo de Dios veía cómo se perdían las almas y, sin embargo, no adelantó la hora que se había ordenado para su venida. Aguardemos con paciencia y actuemos".

"¿Y qué vamos a hacer nosotros, sino querer lo que quiere la Divina Providencia y no querer lo que ella no quiere? Esta mañana me ha venido durante mi pobre oración un gran deseo de querer todo lo que acontece en el mundo, tanto de malo como de bueno, todas las penas en general y en particular, puesto que Dios las quiere, ya que las envía".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



Séptimo Día de la Novena a San Vicente de Paul


Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Séptimo día
Lectura Bíblica: Marcos 16,9-20.

Palabras de San Vicente:

"El celo consiste en un puro deseo de hacerse agradable a Dios y útil al prójimo. Celo de extender el Reino de Dios, celo de procurar la salvación del prójimo. ¿Hay en el mundo algo más perfecto? Si el amor de Dios es fuego, el celo es la llama; si el amor de Dios es un sol, el celo es su rayo. El celo es lo más puro que hay en el amor de Dios".

"Es cierto que yo he sido enviado, no sólo para amar a Dios, sino para hacerlo amar. No me basta amar a Dios, si no lo ama mi prójimo. He de amar a mi prójimo, como imagen de Dios y objeto de su amor, y obrar de suerte que a su vez los hombres amen a su Creador, que los conoce y reconoce como hermanos, que los ha salvado, para que con una caridad mutua también ellos se amen entre sí por amor de Dios, que los ha amado hasta el punto de entregar por ellos a la muerte a su único Hijo".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.




Octavo Día de la Novena a San Vicente de Paul


Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Octavo día
Lectura Bíblica: Lucas 11, 9-13.

Palabras de San Vicente:

"La Iglesia es como una gran mies que requiere obreros, pero obreros que trabajen. No hay nada tan conforme con el Evangelio como reunir, por un lado, luz y fuerzas para el alma en la oración, en la lectura y en el retiro y, por otro lado, ir luego a hacer partícipes a los hombres de este alimento espiritual. Esto es lo que hizo nuestro Señor y, después de Él, sus apóstoles".

"La oración es una elevación del espíritu a Dios, por la que el alma se despega como de sí misma para ir a buscar a Dios. Es una conversación del alma con Dios, una comunicación mutua, en la que Dios dice interiormente al alma lo que quiere que sepa y que haga, y donde el alma dice a su Dios lo que él mismo le da a conocer que tiene que pedir".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.



Noveno Día de la Novena a San Vicente de Paul

Por la señal de la Santa cruz, de nuestros enemigos, líbranos, Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de Contrición

¡Señor mío, Jesucristo!
Dios y Hombre verdadero,
Creador, Padre y Redentor mío; por ser Vos quien sois, Bondad infinita, 
y porque os amo sobre todas las cosas, 
me pesa de todo corazón de haberos ofendido;
también me pesa porque podéis castigarme con las penas del infierno.
Ayudado de vuestra divina gracia
propongo firmemente nunca más pecar, confesarme y cumplir la penitencia que me fuere impuesta. 
Amén.

Oración inicial

Dios todopoderoso y eterno, que llenaste de caridad el corazón de San Vicente de Paúl, escucha nuestra oración y danos tu amor. A ejemplo suyo, haznos descubrir y servir a Jesucristo, tu Hijo, en nuestros hermanos pobres y desdichados. Que en su escuela aprendamos a amarte a Ti con el sudor de nuestro rostro y la fuerza de nuestros brazos. Por sus oraciones, libra nuestras almas del odio y del egoísmo; haz que todos recordemos que un día seremos juzgados sobre el amor. Oh Dios, que quieres la salvación de todos, danos los sacerdotes, las religiosas y los apóstoles seglares que tanto necesitamos. Que sean entre nosotros los primeros testigos de tu amor. Virgen de los pobres y Reina de la Paz, obtén para nuestro mundo dividido y angustiado, el amor y la paz. Así sea.

Noveno día
Lectura Bíblica: Mateo 10,16-26.

Palabras de San Vicente:

"La sencillez es la virtud que más aprecio y en la que pongo más atención en mi conducta, según creo; y, si me es permitido decirlo, diría que en ella he realizado algunos progresos, por la misericordia de Dios".

"Por lo que a mí se refiere, no sé, me parece que Dios me ha dado un aprecio tan grande de la sencillez, que la llamo mi evangelio. Siento una especial devoción y consuelo al decir las cosas como son".

Preces:

Al recordar a San Vicente de Paúl, invoquemos la tierna bondad de Dios, para que despierte y renueve siempre el espíritu de nuestro Padre y digámosle confiadamente: "Inflámanos en tu amor, Señor"

- Tú que enviaste a tu Hijo para que trajera buenas noticias a los pobres, que jamás deje la Iglesia de anunciar esa palabra salvadora.

- Que aprendamos a amar realmente y sin preferencias a nuestro pueblo y a todo ser humano, y a trabajar por la convivencia humana en la paz y el bienestar.

- Tú que perfeccionaste la ley con el amor, muévenos a compartir el gozo con los alegres y la pena de los tristes, para que nuestro amor revierta más y más en bien de todos.

- Tú que hiciste a todos según tu imagen, que nuestro esfuerzo contribuya a extirpar tantas injusticias.

- Que quienes se esforzaron por reconocerte y amarte en los necesitados, lleguen a contemplarte cara a cara por siempre en tu Reino.

(Se dicen las intenciones de la novena y se rezan tres Padre Nuestro, Ave María y Gloria)

Letanías a San Vicente

Dios Padre Misericordioso............... Ten Piedad de nosotros

Dios Hijo sacramento de amor

Dios Espíritu Santo, fuente de caridad

Santísima Trinidad, modelo de fraternidad y comunión

San Vicente adorador del Padre .....................  Ruega por nosotros

San Vicente seguidor de Jesucristo pobre y evangelizador de los pobres

San Vicente atento siempre a las luces del Espíritu Santo

San Vicente fiel ejecutor de la voluntad de Dios

San Vicente imitador de la Virgen de Nazareth

San Vicente escogido como instrumento de la caridad de Dios

San Vicente patrono universal de las obras de caridad

San Vicente renovador de la Iglesia

San Vicente que hiciste una clara opción por los pobres

San Vicente que amaste a Dios con todo tu ser

San Vicente que trabajaste por hacer efectivo el evangelio

San Vicente organizador del apostolado de los laicos

San Vicente fundador de la Congregación de la Misión

San Vicente amigo y orientador de Santa Luisa de Marillac

San Vicente co-fundador de las Hijas de la Caridad

San Vicente renovador del clero y de la vida consagrada

San Vicente multiplicador de las vocaciones y agentes de pastoral

San Vicente que leíste los signos de los tiempos como palabra de Dios

San Vicente que nos enseñaste la disponibilidad en la misión evangelizadora

San Vicente gigante de la caridad

San Vicente mensajero de la ternura y misericordia de Dios

San Vicente ejemplo de vida cristiana

San Vicente modelo de esperanza dinámica

San Vicente espejo de amor y de justicia social

Padre misericordioso y justo, que nos diste a Jesucristo evangelizador de los pobres, concédenos por la fuerza del Espíritu Santo ser dignos hijos y seguidores de San Vicente de Paúl, gastando nuestra vida en la evangelización de los pobres. Te lo pedimos por Jesucristo pobre, misionero de los pobres. Amén.

Oración final

Oh apóstol insigne de la caridad, glorioso San Vicente de Paúl, que extendiste tu celo por la salvación del prójimo y remedio de sus necesidades; alcánzanos del divino Apóstol de nuestras almas, Cristo Jesús, un verdadero espíritu de caridad animado, del cual nos entreguemos sin reservas a la práctica de las obras de misericordia, a fin de ser del número de aquellos de quienes está escrito: "Bienaventurados los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia". Así sea. Amén.

En el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

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